viernes, 28 de julio de 2017

Onda Encantada del Enlazador de Mundos Magnético


Poder de la Muerte

(Desde el día 28 de julio hasta el 9 de agosto de 2017-Año Semilla 12)

Toda la energía maravillosa del ENLAZADOR DE MUNDOS me recuerda tanto al perfil del Elixir Floral de VICTORIA REGIA: Conciencia. Contacto con otros estados o dimensiones. Cierres de ciclos. Transformación. Cambios. Dejar atrás los temores, en especial a la "muerte".

¿Qué estamos dispuestos a dejar atrás?
¿Con cuáles energías queremos conectar?
¿Listos para mantener un estado de conciencia muy alto vibrando desde la conexión con Dios en nuestros corazones?
¿Listos para abrazar una transformación profunda?
¿Listos para conectar con otros estados de conciencia?
¿Listos para dejar atrás nuestros miedos?

Pues nos llega la oportunidad perfecta.

La descripción del perfil de VICTORIA REGIA dice literalmente:

" Libera del miedo a la transición y a la desaparición. Da serenidad y paz. Eleva nuestra conciencia hasta entrar en contacto con el mundo espiritual. Eleva la vibración energética proveniente de la tierra. Ayuda a cerrar ciclos en paz. Para todo proceso de cambio que implique “muerte” o transformación profunda de la conciencia. También para el temor a la muerte...estimula la vibración propia del cuerpo para incrementarla y, así mismo, ayuda al desarrollo de una conciencia más sensible a los procesos espirituales. Nos podremos liberar de los miedos terrenales, sentir que nos llevan y dejarnos llevar por el curso de la vida. Sutiliza el nivel de pensamiento y de percepción. Libera del miedo a la transición y a la desaparición. Da serenidad y paz tanto en situaciones de grave agitación.

Desbloquea y estimula extraordinariamente la circulación energética entre tronco y cabeza, por lo que puede ser usada puntualmente en técnicas de meditación. 

Afirmación: Mis energías fluyen rápida y fácilmente. Confío y dejo que las cosas ocurran."

Esa descripción va de la mano con la energía de estos 13 días.


Les comparto ahora la descripción de ondaencantada.com  y también de la página de VeroTerapias. (más abajo los enlaces)


ENLAZADOR DE MUNDOS MAGNÉTICO BLANCO-Kin 66
ENLAZADOR: Acción: IGUALAR. Poder: MUERTE. Esencia: OPORTUNIDAD.
MAGNÉTICO: Acción: ATRAER. Poder: UNIFICAR. Esencia: PROPÓSITO.

Pórtico  Magnético, identifica el Propósito. ¿Cuál es mi meta?
Hoy comenzamos la primera onda encantada del año de la Semilla cristal amarilla que es la onda del Enlazador de Mundos blanco, al que vamos a tener de amigo entrañable en estos próximos 13 días. Los propósitos de la vida a veces no son factibles de llevarse a cabo, pues se necesitarían muchos milagros para que se cumplan, aunque en ocasiones estos suceden. Pero es importante reconocer que cuando algo deseamos de corazón, las oportunidades de que se llegue a materializar se nos van presentando como señales, unas veces imperceptibles y otras enormes que no pasan inadvertidas.

Cada momento vivido viene de otro anterior y es único y lo enlazamos a su vez con el siguiente y así sucesivamente. Observa lo que le sucede de continuo a tu propio pensamiento: comienzas pensando en que hoy es viernes, que luego está el fin de semana, te estás preparando la comida del domingo, que vendrá tu abuela, que está muy mayor y enferma, que ha estado en el hospital, allí viste a tu amiga que llevabas sin ver muchos años…, y en un momento hemos atravesado el tiempo y el espacio enlazando los sucesos acontecidos o por acontecer. Así somos los humanos, viajeros intemporales de pensamientos, palabras y sucesos, con los que recorremos diversos mundos, unos de realidad y otros de posibilidad.

Cuántas veces nos hacemos estas preguntas: ¿Qué le ha pasado a mi amiga que no me habla, le habré hecho yo algo que no recuerdo? ¿A dónde voy a ir de vacaciones este año? ¿Por qué no entiendo nada de lo que dice esa persona? ¿En qué mundo vivo? ¿Estoy estancada en el pasado o expectante del futuro? ¿Pero qué pasa con el hoy, el ahora, el momento mágico en el que decides qué, cómo y con quién deseas pasar este día tan especial? La mayor parte de las veces se nos olvida que solo se puede decidir con consciencia en el momento oportuno en el que se presentan las oportunidades: el aquí y ahora.

A mí no me gusta este sello que habla de la muerte, dicen algunas personas. Se trata de que es preciso morir al pasado, a lo vivido con anterioridad, a los hábitos que nos enganchan, a los odios, tristezas, penas…, porque es cuando damos paso a otras experiencias quizás más enriquecedoras y que nos van a aportar una vida rica y consciente. Supone que es el presente lo esencial y que lo que sucede en él es lo verdaderamente importante, el resto son consecuencias.

¿Existen muchos mundos? ¿Están en este? ¿Son visibles o invisibles? ¿Los podemos ver, tocar e introducirnos en ellos? ¿Por qué existen? ¿Hay más vida además de la que tenemos en el planeta Tierra? Los mundos de los que habla en Enlazador, ¿son de fuera de la Tierra, son mundos paralelos e invisibles que se interrelacionan con el nuestro en el mismo espacio-tiempo aunque en otra dimensión de consciencia? ¿Creo en la vida después de la vida que al fin y al cabo supone la existencia de otros mundos de existencia superior? ¡Hay tantas preguntas a las que cada uno desde el interior se responde en cada momento…!

La vida se compone de una cantidad enorme de oportunidades para que vayamos cambiando el sendero, pero siempre con el mismo horizonte como meta: alcanzar la iluminación con nuestros actos de amor en esta vida y trascender, viajar al otro mundo de luz reconociendo que allí seguimos aprendiendo porque la vida sigue después de la muerte en un nivel superior y diferente de consciencia ayudados por los guías y maestros de luz.

Recordamos que siempre se nos ha dicho: “Pedid y se os dará”, porque aquél que no demanda no tiene nada, sin embargo al pedir, poniendo esfuerzo de nuestra parte, es posible que la respuesta que nos llegue sea parte de lo esperado o quizás la totalidad, ¡enhorabuena! En resumen, es de vital importancia saber lo que deseamos, ponernos a ello para su logro y además pedir ayuda a los seres del mundo superior y al mismo Dios para que nos  ayuden en la consecución.

¿Cuántos mundos enlazamos en un momento con el hilo de los pensamientos? ¿Es posible comenzar en la cocina guisando y terminar hablando con una estrella del firmamento? ¿Sacamos algún provecho de esos diálogos internos donde conectamos muchos mundos con el nuestro personal e intransferible? ¿Acostumbramos en estas elucubraciones a viajar siempre al pasado, a los mismos acontecimientos que no nos gustaron y seguimos culpando a otros con rencor? ¿Aprovechamos para liberarnos de historias inconclusas que suponen un lastre que nos impide el avance en el aquí y ahora?

SON 13 MARAVILLOSOS DÍAS PARA LA REFLEXIÓN DEL MUNDO EN EL QUE NOS DESENVOLVEMOS Y PREGUNTARNOS QUÉ ESTAMOS CONSIGUIENDO CON LA VIDA QUE LLEVAMOS, SI VALORAMOS DEMASIADO LOS HECHOS PASADOS O FUTUROS, MENOSPRECIANDO –A VECES SIN CONSCIENCIA- LOS MUNDOS PRESENTES QUE NOS REGALAN MARAVILLOSAS POSIBILIDADES DE CRECER EN CONSCIENCIA Y ELEVAR LA MENTE POR ENCIMA DE LA MATERIA. VAMOS A ESTAR ATENTOS A LAS OPORTUNIDADES PARA RECONOCER LAS POSIBILIDADES NUEVAS QUE SE PRESENTAN Y ELEGIR POR DECISIÓN PROPIA. RECUERDA QUE EXISTEN OTROS MUNDOS QUE INTERACTÚAN CON ESTE E INCLUSO SE INTERPENETRAN, ¿LO CREES?





"Comenzamos la onda encantada del Enlazador de Mundos con el propósito de atraer la igualdad en todas las dimensiones de conciencia.  Son 13 días para soltar y concluir procesos viejos, dar un corte definitivo a aquellas cuestiones que venimos sosteniendo y que ya no queremos que sean parte de nuestra vida.  El enlazador de mundos nos lleva a un viaje interno por todos los tiempos, por todas las dimensiones, por lo físico, lo mental, lo espiritual, lo etéreo, nos invita a morir y resurgir desde una conciencia mayor, encontrar la visión amplificada y poder entregarnos a la experiencia de la vida soltando el control y desarrollando la fe en uno mismo.  Es hora de atravesar los temores, de ir hacia las oportunidades que se presentan. Deja de pretender controlar todos los eventos de la vida, el tiempo no tiene forma y la vida es una experiencia en el tiempo que solo es, como lo es la vida; el control que pretendes ejercer es inútil, todo sucederá como tenga que ser. Mejor estate atento y explora las posibilidades, siempre manteniendote consciente en el presente.  El Enlazador conecta todas las dimensiones y te lleva en su viaje, atrévete a viajar en tu interior y descúbrete, suéltate de lo que te ata y sigue adelante.  Este es el momento oportuno para que te perdones por todo aquellos que sucedió en tu vida, tal vez creas saber quienes fueron los responsables, tal vez creas que no tienes nada que perdonar, pero si no puedes soltar algunas situaciones es porque en el fondo no puedes perdonarte a ti mismo, deja de sentir que pudiste haber elegido algo distinto a lo que elegiste y simplemente perdónate, reconcíliate contigo mismo y permite que el amor te llene como en el principio. Ahora estás listo para emprender el viaje, atrévete.  
Bendiciones

Fuente: http://veroterapias.blogspot.com/2014/01/hoy-es-enlazador-de-mundos-magnetico.html

miércoles, 26 de julio de 2017

El arte sagrado de escuchar - Tara Brach


"Escuchar es acercarnos dulcemente
Con ganas de poder ser cambiados
Por lo que escuchamos."

Mark Nepo - Poeta


¿Qué pasa cuando estamos en un estado de presencia al escuchar? Cuando estamos en ese estado de presencia al escuchar, experimentamos un sentido de receptividad y apertura, mediante el cual formamos parte de aquella presencia. Sea lo que sea que llamemos a aquella presencia (Dios, conciencia pura, nuestra naturaleza o estado de ser puro) los límites entre lo interior y lo exterior se disuelven, y nos convertimos en un luminoso campo de conciencia. Cuando estamos en esa presencia abierta y expansiva, podemos responder en vez de reaccionar a la vida, al camino que tenemos delante nuestro. Al ver la vida desde este estado de presencia terminamos enamorándonos de ella.

Este estado de presencia al escuchar es el precursor o requisito esencial para relacionarnos con los demás basados en el amor. A medida que vayamos obteniendo un mejor entendimiento de este estado de presencia al escuchar – el sonido y el tono de voz de la otra persona pueden ser recibidos de la misma manera en que recibimos el sonido de la lluvia en una tarde otoño lluviosa – sin resistencia, con una mejor noción de cómo crear, apoyar, y mantener una relación amorosa.

Puede ser que esta manera de escuchar nos ponga en una posición muy vulnerable. Tan pronto como paramos de planear lo que vamos a decir o dejamos de manipular lo que dice la otra persona, de repente no tenemos control. Nos abrimos hacia nuestra propia tristeza, nuestra propia rabia e inquietud. Escuchar significa dejar de controlar. Es un gran desafío.

Cuando alguien nos habla, pasamos la mayoría del tiempo planeando lo que vamos a decir en cuanto la otra persona deje de hablar. En vez de escuchar nos pasamos la conversación evaluándola, intentando presentar nuestro punto de vista lo mejor posible, o controlando la situación.

Escuchar de una manera pura es dejar de controlar. No es fácil y requiere mucha práctica. Sólo cuando podemos dejar de controlar, es cuando podemos recibir el amor puro. No podemos ver o entender a alguien en los momentos en los cuales estamos intentando controlar lo que se dice o cuando nuestra intención es dejar una buena impresión con lo que decimos. En estas circunstancias, no hay espacio para que la otra persona crezca y para que pueda ser quien realmente es. Escuchar y recibir incondicionalmente lo que otra persona expresa son expresiones de amor.

Cuando alguien nos escucha, nos sentimos conectados. Cuando nadie nos escucha, nos sentimos separados. Ya sea que nos estemos comunicando entre diferentes tribus, grupos étnicos, razas o generaciones, necesitamos poder escucharnos. A medida que nos entendemos mejor, tenemos menos miedo. Cuando tenemos menos miedo, confiamos más. Y cuando más confiamos, más dejamos que el amor fluya en nuestras vidas.


No es verdad que para llegar a conocer la verdadera belleza de un árbol,
Uno debe de descansar tranquilamente debajo de su sombra?
¿No tiene que ponerse debajo de su sombra?
Para conocer a alguien, es necesario pararnos debajo de su sombra por un momento.
¿Qué significa esto?
Significa poder escuchar en silencio y recibir la esencia de quién realmente es
Como si estuviéramos debajo de la sombra de un árbol, conociéndolo desde su interior.

Tara Brach



(Publicado por Tahíta en su red: "Tara Brach lleva más de 35 años practicando y enseñando meditación budista, salud emocional y despertar espiritual, con énfasis en el método vipassana de conciencia plena o auto-observación. Ella llegó a completar un programa de formación budista de cinco años en el Centro “Spirit Rock Meditation Center”, bajo la dirección de Jack Kornfield. Es profesora y fundadora de la Comunidad de Meditación de Conciencia de Washington (Insight Meditation Community of Washington). Entre sus libros están: Aceptación Radical y El verdadero refugio.")

COMIENZA EL AÑO SEMILLA CRISTAL AMARILLA

Bella imagen de VeroTerapia

El año de la SEMILLA CRISTAL AMARILLA comienza a partir del día 26 de julio hasta el 24 de julio del próximo año.
Este año nos invita a cultivar y cosechar enfoques de bienestar común. Enfocándonos en la COOPERACIÓN de una conciencia colectiva hacia el bienestar de todas las especies que habitamos este planeta. Es un PORTAL DE ACTIVACIÓN GALÁCTICA que nos acompañará durante 364 días. Este año soltamos los miedos.
Es un tiempo para dejar atrás el egoísmo, el individualismo. Ahora le toca al NOSOTROS, recordando incluir a todos los seres vivos.
El propósito de este año es llevar a la práctica hábitos que nos lleven a evolucionar la cooperación y el respeto por todo lo que existe.

PRINCIPIOS BÁSICOS DEL AÑO SEMILLA CRISTAL AMARILLA (según Manik (Elisa)

Sugerencia: aprenderlos, memorizarlos pero sobre todo practicarlos.

SEMBRAR UNA CONCIENCIA DE BIENESTAR COMÚN HACIA TODOS LOS SERES.

ABONAR HÁBITOS QUE PROMUEVAN LA CONCIENCIA DEL BIENESTAR COMÚN.

PODAR LA VISIÓN EGOÍSTA HACIA OTROS SERES.

COSECHAR CON OBJETIVIDAD LAS REALIDADES COLECTIVAS PARA RECONOCER LO QUE AÚN FALTA POR TRANSFORMAR.

https://manikcaminomaya.com/ano-semilla-cristal-amarilla-26-julio-2017-24-julio-2018/

(Recomiendo ampliamente la lectura de su artículo sobre el AÑO SEMILLA CRISTAL AMARILLA)

Todos los pendientes que requieren FLORECER se nos volverán a presentar. Y tal vez nos sintamos abrumados por tanto, pues estamos experimentando energía de EXPANSIÓN.

Es un tiempo para concretar lo que quieres conseguir y ponerte a ello.

La energía liberadora de la Tormenta ya pasó. Ahora llega un tiempo de hacerse cargo de una transformación desde "adentro".

UNIVERSALIZAR es parte del proceso de este año pero para compartir la conexión desde el corazón, la sabiduría de nuestra voz interna.

La clave de esta nueva energía es FLORECER JUNTO A LOS DEMÁS.

La Semilla en esta frecuencia Cristal trae reunión para sembrar una nueva forma, para nacer a la esencia en grupo, para madurar aquello que quedó vivo, fuerte y purificado luego del pasaje del año Tormenta.


Ahora hay que sembrar, concentrarse en lo que deseamos florecer de nosotros mismos en la tierra. ¿Qué nuevas creencias deseo germinar?

COSECHAMOS LO QUE SEMBRAMOS... Claro que sí! Pero el detalle está en que adicionalmente tenemos la energía determinante de un Portal Galáctico, así que cualquier cosa que  tengamos que reconocer, sentir, aprender o reaprender, afianzar, percibir, reencontrar... se nos presentará por ciclos desde el pasado hasta ahora.

"En este año semilla maduramos un propósito colectivo, afianzamos el alma para compartir la transformación. Ya no hay un Maestro, somos todos parte de una misma maestría, la de evolucionar siendo felices, la de despertar a algo mejor y tener compasión por aquello que aún sigue enceguecido en una forma vieja. Si muchos cambiamos de piel, eso se vibra en un todo. Si creemos en la magia, hay que hacerla y practicarla, hay que sembrarla cada día, volverla rito, y animarnos a recordar nuestra misión de amor en la tierra."

13 claves
1. El propósito: Iniciar el viaje del alma, explorar lo desconocido, recordar la misión. Tomar las riendas del propio cambio, elegir desde donde interpretar y vivir la vida.
2. El desafío: Actuar con integridad, aceptar la propia verdad y respetar las otras verdades existentes. Pensar con el corazón y ser tolerantes.
3. El servicio: Crear nuestra visión en la tierra, y permitirnos ser y dejar ser.
4. La forma: Confiar en lo que somos y deseamos ser.
5. El poder: Es estar presentes, cada día.
6. El equilibrio: Estar ordenados, adentro y afuera. Ver qué nos espeja el entorno.
7. La canalización: Autogenerando los cambios, sintiendo nuestro estado energético.
8. La integridad: Es iluminar las sombras, dándonos luz, amor en todo momento.
9. El pulso: Nutrir el nacimiento de tu propio ser.
10. La manifestación: Comunicar el espíritu y estar conectados.
11. La liberación: Activar la intuición, revisar y soltar miedos. Sentirse abundantes por ser.
12. La cooperación: Florecer la propia semilla, el alma y prestarnos atención. Sanar en grupo. Crear redes, compartir el viaje del alma.
13. La Trascendencia: Cuidar el cuerpo, escucharlo, permitir el cambio de piel, soltar y darle la bienvenida a lo nuevo.

viernes, 14 de julio de 2017

Llevándote de Vuelta al Presente


De la Abstracción y la Concentración a la Presencia Consciente

Estés donde estés y hagas lo que hagas, siempre hay tres cosas diferentes que puedes hacer con tu atención. En primer lugar, puedes poner atención a la cháchara del pensamiento en tu cabeza ― la corriente de asociaciones mentales (imágenes, recuerdos, proyecciones futuras, preocupaciones, etc.) que corren a través de nuestras mentes cuanto nuestra atención no está ocupada. En segundo lugar, puedes elegir sumergir tu atención en determinadas tareas o distracciones, tales como programas de televisión, revistas, Internet, o algún hobby. O, en tercer lugar, puedes dedicar tu atención a tu experiencia presente actual ― es decir, centrar tu atención en tu entorno real, y la experiencia que vives en ese entorno. Por ejemplo, si estás en la sala de espera de un consultorio médico, puedes soñar despierto (quizás pensar acerca de lo que harás el fin de semana, o reflexionar sobre algunos problemas que estés teniendo en el trabajo), puedes sumergir tu atención en alguna revista o en tu teléfono móvil, u observar a las demás personas a tu alrededor, o a los objetos, o a la decoración en sí. O cuando sales a correr, puedes ya sea soñar despierto, escuchar un audio-libro en tu i-pod, o sumergir tu atención en tu entorno, el escenario que va pasando y la naturaleza que te rodea.

En pocas palabras, hay tres estados: abstracción (es decir, inmersión en el parloteo mental), concentración o ensimismamiento (es decir, en actividades o distracciones) y presencia consciente (es decir, la atención consciente hacia nuestra experiencia actual). Por supuesto que no se trata de algo completamente absoluto y tajante ― en un estado de abstracción o concentración, aún estás en un estado de presencia consciente parcial. Por ejemplo, aunque uno esté soñando despierto o escuchando un audio-libro mientras corre, uno está obviamente consciente del entorno, hasta cierto grado ― lo suficiente como para prestar atención al tráfico, o para mantener la ruta deseada. Pero por lo general se trata de una consciencia muy básica y funcional; la mayor proporción de nuestra energía mental está dedicada a la concentración o a la abstracción.

Cada momento de nuestras vidas evaluamos inconscientemente estas tres opciones y elegimos una de ellas ― y por lo general es una de las dos primeras la que preferimos.

Piensa acerca de la cantidad de tiempo que pasas en cada uno de los tres estados. Como promedio aproximado, estima qué proporción de un día común y corriente pasas en un estado de abstracción, en uno de concentración y en uno de presencia consciente...

Les he hecho esta pregunta a muchas personas en talleres y en cursos por internet, y casi siempre estiman que pasan la mínima proporción de tiempo en estado de presencia consciente. Como promedio aproximado, la gente dice que pasa del 5 al 15% de su tiempo en presencia consciente, del 50 al 60% en concentración y del 25 al 35% en abstracción.

Esto es una lástima, porque vivir en un estado de presencia consciente es, por mucho, el estado más beneficioso. Estar presente equivale a un estado de bienestar. Nos permite percibir la belleza y la maravilla del mundo que nos rodea. Y, en cierto sentido, estar presente significa estar realmente vivo. Nuestras vidas consisten únicamente en el presente ― el pasado y futuro son sólo abstracciones que en realidad no existen. Nunca hay nada, excepto nuestra experiencia en el momento presente. Por eso, si no estamos conscientes de nuestra experiencia en el momento presente ―si estamos en un estado de concentración o abstracción― entonces, en cierto sentido, no estamos viviendo realmente.

Esto no quiere decir que debamos pasar todo el tiempo en un estado de presencia consciente, con nuestra atención dirigida a nuestra experiencia o a nuestro entorno. Tanto la abstracción como la concentración pueden resultar bastante agradables, útiles y necesarias, a veces. Pero ciertamente podríamos tratar de aumentar la cantidad de tiempo que le dedicamos a la presencia consciente. En términos de los porcentajes mencionados, podríamos intentar disminuir la cantidad de tiempo que pasamos en abstracción y concentración, y transferirlo hacia la presencia consciente.

El Amoroso Codazo Mental
La presencia consciente a menudo ocurre espontáneamente, por ejemplo, cuando estamos en un hermoso campo abierto, de vacaciones, en un ambiente desconocido, o cuando vemos una hermosa pieza de arte, pero también puede ser cultivada de manera consciente.

Esto significa hacer un esfuerzo consciente para centrar nuestra atención en el aquí y el ahora. Cada vez que nos damos cuenta de que estamos abstraídos o concentrados, podemos tratar de hacer el hábito de llevarnos de vuelta al presente ― no con rigidez o dureza, sino con lo que yo llamo "un amoroso codazo mental." Cada vez que nos demos cuenta que estamos inmersos en la cháchara mental, retiramos amorosamente nuestra atención de ello y nos reenfocamos en nuestro entorno y experiencia. Enfócate en la habitación en la que te encuentras y en los objetos y la gente que te rodea, y en los sonidos que puedes escuchar. Observa el color y la forma de los objetos y su relación entre ellos. Siente la textura de la mesa, la pluma con la que estás escribiendo o la alfombra en la que descansan tus pies. Haz un esfuerzo consciente por oler ― tal vez la habitación, o la calle esté llena de olores de los que no eras consciente pero que son bastante perceptibles. Haz lo mismo cada vez que sientas el impulso de sumergir tu atención en distracciones o actividades.

Si no haces esto con cuidado, y retiras forzosamente tu atención de la cháchara mental, generarás resistencia, lo que te dificultará estar presente. En lugar de forzarte, simplemente guíate a ti mismo, suavemente, hacia el presente, y reoriéntate ahí. Es como caminar por el parque con un niño que aún no comprende el concepto de línea recta y se mantiene caminando en diferentes direcciones: después de unos pocos pasos tienes que encaminarlo, amorosamente, hacia la dirección correcta.

Por ejemplo, cuando vayas caminando hacia la estación del metro en la mañana con tu mente repleta de pensamientos acerca de lo que ocurrió anoche o lo que pasará hoy ― date un amoroso codazo mental y retira tu atención de esos pensamientos y llévala al momento presente. Transfiere tu atención fuera de la cháchara mental hacia el cielo, los árboles y edificios, los coches, y a la consciencia de ti mismo dentro de tu cuerpo, caminando en medio de esos entornos. Cuando estás cenando y te das cuenta que estás leyendo el periódico, date un amoroso codazo mental y transfiere tu atención hacia el sabor de la comida y como masticas y como pasas cada bocado. O cuando estás en una reunión de trabajo: retira tu atención de la discusión por un momento y hazte consciente de la sala en la que estás, disfruta su forma y sus colores y su mobiliario. Sé consciente de ti mismo sentado allí, de tu cuerpo contra la silla, tu espalda en el respaldo y tus pies en el suelo.

Por lo general, suponemos que actividades como conducir, comer o cocinar no son suficientes en sí mismas, porque son esencialmente mundanas y aburridas. Sentimos como si tuviéramos que combinarlas con distracciones ―como leer el periódico mientras se come o tener la televisión encendida mientras se cocina― para hacerlas más soportables. Pero cuando nos entregamos plena y realmente a esas actividades nos damos cuenta de lo contrario: que esas actividades son suficientes, en sí mismas; de hecho, nos ofrecen un sentido de tranquilidad y armonía que ninguna distracción o ensoñación podría ofrecer.

En presencia consciente, el mundo entero se vuelve más fascinante y hermoso. Nos damos cuenta de que los objetos y las escenas sólo son bellos y fascinantes en proporción a la cantidad de atención que les ofrecemos. La belleza no es sólo algo innato, una cualidad que algunos objetos poseen ― es mucho más que eso, es algo que nosotros creamos. Cuanta más atención invertimos, más belleza y fascinación percibimos. Los objetos y escenarios cotidianos sólo parecen mundanos porque no les prestamos una atención real. Cuando los atendemos conscientemente, nos damos cuenta que son tan atractivos como los artefactos antiguos que vamos a ver en los museos, o como los desconocidos escenarios extranjeros que vemos al viajar por del mundo.

Una vez que te tienes el hábito de volver al presente, te sorprendes de lo fácil que es hacerlo. Rápidamente empieza a sentirse como algo natural, y hace que nuestro estado normal de abstracción parezca absurdo. ¿Por qué habría de permitir que estos locos torbellinos de la memoria y asociación ocupen mi atención cuando tengo este mundo, infinitamente rico e intrincado frente a mí, lleno de capas y capas de seidad y maravilla? podrías preguntarte. Estar inmerso en la cháchara mental en lugar de vivir en presencia consciente es como viajar a una hermosa ciudad ―como París o Venecia― y pasar el tiempo en tu habitación de hotel viendo la televisión.

(por Steve Taylor Extraído de su libro: out of the darkness: from turmoil to transformation. Compartido por Miguel Urdite)

miércoles, 12 de julio de 2017

Bendiciones



Que despiertes al misterio de estar aquí 
y comprendas la silenciosa inmensidad de tu presencia.

Que tengas alegría y paz en el templo de tus sentidos.

Que recibas gran estímulo cuando las nuevas fronteras te inviten.

Que respondas al llamado de tu Don
y recibe el coraje para seguir ese camino.

Que tu dignidad exterior refleje la dignidad interior del Alma.

Que tengas sabiduría para celebrar los milagros silenciosos 
que no buscan atención.

Que seas consolado/a en la simetría secreta de tu Alma.

Que sientas cada día como una dádiva sagrada 
tejida en torno del corazón del asombro.

Que los puntos de la oscuridad en tu intimidad se vuelvan en dirección a la Luz.

Que la memoria te bendiga y te abrigue con la luz del esfuerzo pasado 
arduamente obtenido, que eso te de confianza y seguridad.

Que una ventana de luz siempre te sorprenda.

Que la gracia de la transfiguración te cure las heridas.

Que sepas que, aunque la tempestad pueda rugir, 
ni un hilo de tus cabellos será magullado.

(Adaptación de Bendición Celta compartido por Dilia Mastronardi).

jueves, 29 de junio de 2017

TIERRA ESPECTRAL ROJA - LA ENERGÍA DE HOY


La Tierra es el poder de la navegación. Fluye con la vida, acepta con naturalidad la evolución de las cosas. La acción del día es evolucionar navegando la sincronía del Tiempo-Espacio ofreciendo nuestro amor y reconocimiento a la Madre Tierra (Mapu) y el orden cósmico.

El tono 11, Espectral, disuelve el servicio, divulga, libera. Se disuelve en lo estructurado, para ingresar en un orden superior. La pregunta del día es ¿cómo puedo liberarme y dejarme ir?



"La energía del día de hoy es la que abre las puertas para liberar."

El tono espectral es el pulso que da paso a soltar las cargas que a la Mano le impiden la resolución de su propósito. El tono viene acompañado con el arquetipo de la Tierra para indicarnos el camino a seguir para lograr abrir la puerta de salida a toda la basura que necesitamos botar para quedar receptivos a la transparencia de nuestro espíritu y desde esa posición logremos usar la energía de realización con mayor autoridad en nosotros mismos.

La tierra nos da las pistas entonces para dar paso a la realización interior desde su esencia que es el fluir.

El fluir se establece en dos posibilidades el estar presente en el ahora y en tomar presencia en el presente. Este espacio es el que nos da la posibilidad para generar los cambios necesarios para que las transformaciones se gesten. Yo tengo la posibilidad de dar y recibir en el presente, las posibilidades disponibles para integrar las posibilidades que me ayudaran transformar la situación que requiere el cambio.

“El cambio me da la posibilidad de recibir una frecuencia en la cual me doy nuevas oportunidades desde lo nuevo en mi ser”

De esto es lo que habla la energía de hoy, el darme espacio para vivir el ahora, me da las condiciones para poder sanar en el ahora lo que requiera ser sanado.

Todo cuanto se esté gestando está en el ahora, y me permite tener acceso a resolver los caminos del ser. Yo busco una forma de realizar y es desde el ahora donde esa realización se gesta y se genera.
Doy y genero el paso en el presente y pongo en acción la conexión con mi inteligencia superior, pido información , me conecto con lo necesario para dar paso a los recursos necesarios para lograr mi propósito. Tengo en cuenta que todo cuanto necesite ser sanado se sana desde el sentimiento de que somo seres espirituales viviendo una experiencia humana, por lo cual todo cuanto sucede en lo físico puede ser transformado desde mi raíz espiritual divina, solo necesito de las herramientas espirituales necesarias para darme acceso a nuevos caminos, pensamientos que me ayuden a abrir etapas de mayor amplitud y me ayuden a saltar los límites que acostumbro ver.

La tierra te dice hoy, que dejes que tu inteligencia superior te guíe y de pautas para tomar los caminos con la luz indicada para lograr tu propia conexión con el ser en esencia que eres. Es en ese camino , que parte por ser consiente de quien eres, donde te das acceso a entender cual es el camino a tomar. Junto con el camino también se te está diciendo que si el camino es por tierras donde necesitas más liviandad y sigues caminando con ropajes que obstaculizan tu camino, los sueltes, para que avances al ritmo que el camino te está pidiendo.

El presente es la norma que te pide el camino, el estar en el “ahora” y dejar tus limitaciones con el pasado y tus expectativas rígidas con el futuro, son las piedras en el fluir del río, pero cuando ya eres consciente que tienes las posibilidades de avanzar en la liviandad del “aquí y ahora” dejas que la vida te guié, te dejas llevar por el fluir del río.

Tomas los recursos necesarios en el fluir del ahora para tu sanación interna, junto con la sanación viene la expresión real del ser,donde te abres a vivir como alguien nuevo y fresco , en el ahora, donde se manifiesta la realización de si mismo al vivirse y experimentarse como alguien espontáneo y nuevo que trabaja sin limitaciones de pensamientos sobre lo que haz hecho o lo que debes hacer.

Buen viaje.

(De siembrademagos)



"Hoy es Tierra Espectral Roja.

Navegando en libertad.

Hoy se libera la energía de esta onda encantada de la mano a través del poder sincrónico de la tierra. Alíneate en tu tiempo presente, sincronízate con todo lo que haces y con todo lo que te rodea, y como en una armoniosa danza muévete por este día al tiempo del todo, deja de querer controlar, si controlas pierdes la libertad, dejas de fluir, te tensionas. Las cosas van a suceder a su tiempo, lo único que necesitas es estar atento y en sincronía, disfrutando del momento presente, aprovechando la energía que está disponible ahora. Deja de aferrarte a las cosas y enraízate en la tierra, cuando estés firme en tu centro todo podrá ir y venir y vos seguirás en tu camino sin que nada modifique tus metas, todo lo que ocurre en tu campo de acción son circunstancias, si estás firme en vos toda circunstancia es un terreno fértil para sembrar tu propósito, es cuestión de estar abierto de mente y atento, tienes las herramientas que necesitas para lo que puedes hacer ahora, tal vez mañana tengas otras y también otras oportunidades, el asunto es que el tiempo es hoy y puedes elegir expandir tus dones hoy o quedarte preso de tu mente esperando un futuro distinto que te aseguro que si no modificas tu presente no llegará, porque el tiempo es hoy, vive hoy como quieres que sea tu vida, con lo que tengas, con lo que puedas, con alegría y con agradecimiento, somos tierra fértil, todo lo que sembremos en nuestra vida crece, siembra lo que quieres que esté ahí, escucha tu mente ¿que pensamiento sembraste para tu vida hoy?, ahí están todas las respuestas. Hoy puedes liberarte de tus ataduras, sana tu mente, la vida es hermosa si la sabemos apreciar. Expande tu percepción y llegarás tan lejos como quieras. 
Bendiciones."

(De Vero Terapias)

martes, 27 de junio de 2017

DEJAR DE PENSAR, ROBERT ADAMS


Los años pasan volando. Tu vida pasa volando. Antes de que te des cuenta estarás fuera de tu cuerpo y ¿dónde estarás? 
Si sabes quién eres, no estarás en ninguna parte. Si piensas que sabes quién eres, estarás en alguna parte.
A dónde vamos depende de nuestros pensamientos. 
La mente es la misma, incluso después de la así llamada muerte. Tus pensamientos determinan adónde vas.

Por ejemplo: Si crees en el cielo y el infierno. Si crees en el infierno más que en el cielo, te encontrarás después de salir de tu cuerpo en una situación infernal. Pero tú has creado esa situación. Nadie te envía allí. No hay nadie que te envíe a ningún lugar. Tú creas el lugar al que vas por lo que sabes.
Si crees que mereces ir al cielo te encontrarás en un lugar celestial. Pero eso es sólo por un corto tiempo. Entonces la ley del karma se hace cargo y te lleva donde se supone que debes estar. Puedes encarnar en este planeta de nuevo. O puedes ir a un planeta diferente.

Por lo tanto, la persona sabia, no quiere ir a ninguna parte.
La persona sabia nunca muere. Porque nunca ha nacido.
No hay ningún lugar adónde ir y no hay nada que hacer. Simplemente te fundes en la consciencia. Te conviertes en consciencia. Te conviertes en omnipresencia y siempre eres feliz.
No hay nacimiento y no hay muerte. No hay un ir y venir. No hay absolutamente nada. Pero la nada a la que me refiero se llama consciencia-dicha. La nada a la que me refiero es, tú no pierdes tu individualidad, tu individualidad se expande y te vuelves omnipresente.



Puede que hagas la pregunta, "¿Cómo puede la individualidad de cada uno expandirse de la misma manera? ¿Entonces habrá miles de millones de individualidades?" 
No, sólo hay una individualidad y ésta es el Ser (Sí mismo). Y ésta eres tú. Tú eres la Realidad Última. Pero ahora mismo con tu mente finita es difícil que lo comprendas. Es por eso que tienes que entender que tú no eres tu cuerpo-mente fenoménico. En cuanto te deshaces del concepto de cuerpo-mente eres libre.

Siempre y cuando creas que eres la consciencia del cuerpo-mente, estás bajo las leyes del karma. Y todo lo que le hagas a otra persona, vendrá de regreso a ti. Tendrás que pagar por todo. Todo lo que hagas a otra persona siempre vuelve.
La única libertad que tienes es comprender que tú no eres el cuerpo y guardar silencio o no reaccionar ante cualquier condición.

La mente nunca se detiene, siempre va de acá para allá. La mente no sabe la diferencia entre el cuerpo actuando o el cuerpo no actuando. La mente se mueve por los mismos pensamientos que tienes. Es sólo cuando los pensamientos paran, cuando cesan, que la mente deja de moverse. Y cuando la mente deja de moverse, todo el karma cesa.

Y cuando no hay karma, ya no tiene ningún poder sobre ti. No estás bajo ninguna ley. Así que no hay nada que puedas hacer y eres libre. Ya no hay nacimiento ni muerte para ti. Ya no hay ningún ir y venir. Tus acciones se convierten en acciones sin valor, ya que la acción sólo es vista por la persona inconsciente. En realidad, la persona consciente, despierta, no realiza ninguna acción.

Si quieres encontrar la libertad y la liberación en esta vida, tienes que ralentizar tu mente y parar tus pensamientos. Son tus pensamientos los que te mantienen en la esclavitud. La única cosa en que tus pensamientos piensan, es en el pasado y en el futuro. Pero de alguna manera tienes que llegar a estar centrado en el momento y llegar a ser totalmente espontáneo.

Sé que parece una especie de locura cuando se piensa en ello, porque te dices a ti mismo: "Bueno, ¿no tengo que planificar mi futuro? ¿No tengo que aprender las lecciones de mi pasado? ¿No tengo que trabajar hacia mi meta, lograr algo en este mundo?" 
Todas estas son tendencias humanas. Suena muy lógico cuando se piensa en ello. Pero date cuenta de lo que he dicho, "¡Cuando se piensa en ello!".

Ahora, ¿qué crees que pasaría si no tuvieras pensamientos?
Puedo asegurarte que tu vida sería mejor de lo que nunca ha sido en el mundo. Tendrías una vida mejor que la que has tenido en tu vida.

Cuando piensas, ¿qué es lo que piensas?
Piensas en tus comodidades corporales, piensas en comida, alojamiento, trabajo y dinero, salud y lo que sea. Son esos mismos pensamientos los que te mantienen alejado de tu mayor bien. Si fueras capaz de parar tu mente de pensar, un poder misterioso se haría cargo de todo y descubrirías que por no pensar estás en una mejor posición como nunca has estado en tu vida.
Pero cada vez que piensas te preocupas, ¿no? 
Te preocupas por el futuro, te preocupas por la crueldad del hombre hacia el hombre, te preocupas si tu relación va a durar, si vas a ser despedido de tu trabajo, si esto va a suceder, si aquello va a suceder. Esos mismos pensamientos causan que esas cosas sucedan.

Por lo tanto, te corresponde a ti girar la mente dentro de sí misma. Cuando la mente se vuelve hacia sí misma, reposa automáticamente en el centro del corazón. Y el centro del corazón no es más que la consciencia.
La consciencia es tu verdadera naturaleza. La consciencia es omnipresencia.
Entonces te conviertes como en una pantalla gigante. Una pantalla de cine universal gigante. Y todas las imágenes del mundo y el universo se superponen sobre ti. Despiertas al hecho de que eres la pantalla y la pantalla es la consciencia o pura conciencia. Y te das cuenta de que todo es una proyección de tu mente. Que todo es el Ser. Y puedes decir sinceramente: "Todo lo que contemplo es el Ser y yo soy eso".

Robert Adams  



(Publicado por Zully Rincón en Río Abierto)

lunes, 26 de junio de 2017

EL CAMPO QUE SOMOS


(Publicado por Tahíta)

Están surgiendo nuevas ideas que cuestionan todas nuestras creencias respecto a cómo funciona nuestro mundo y nuestra manera de definirnos a nosotros mismos. Se están haciendo descubrimientos que prueban lo que siempre ha dicho la religión: que los seres humanos somos mucho más que un simple ensamblaje de carne y huesos. Ésta nueva ciencia responde las preguntas que han tenido perplejos a los científicos durante cientos de años. En su aspecto más profundo, ésta es una ciencia de lo milagroso.
Respetados científicos de muy diversas disciplinas han llevado a cabo experimentos bien diseñados cuyos resultados dejan perplejos a los biólogos y a los físicos. En conjunto, estos estudios nos ofrecen abundante información respecto a la fuerza central que organiza y gobierna nuestros cuerpos y el resto del cosmos.
En nuestro aspecto más elemental, no somos una reacción química, sino una carga energética. Todos los seres vivos son una configuración energética dentro de un Campo de energía conectado con todas las demás cosas del mundo. Este campo de energía pulsante es el motor central de nuestro ser y de nuestra conciencia, el alfa y el omega de nuestra existencia.
No existe una relación dual «yo»/«no yo» entre nuestros cuerpos y el resto del universo, sólo hay un campo energético subyacente. Este campo es responsable de las funciones más elevadas de nuestra mente, y es la fuente de información que guía el crecimiento de nuestros cuerpos. Es nuestro cerebro, nuestro corazón, nuestra memoria: es en todo momento un anteproyecto del mundo. Más que los gérmenes o los genes, el Campo es la fuerza que determina finalmente si estamos sanos o enfermos, y es la fuerza con la que debemos contactar para curarnos.
Estamos vinculados e involucrados, somos inseparables de nuestro mundo y nuestra única verdad fundamental es nuestra relación con él.
“El campo”, como dijo Einstein en una ocasión, es la única realidad.
Hasta el presente, la biología y la física han sido sirvientas de los puntos de vista expuestos por Isaac Newton, el padre de la física moderna. Todo lo que creemos sobre nuestro mundo y el lugar que ocupamos dentro de él se deriva de ideas formuladas en el siglo XVII que presentan los elementos del universo como si fueran divisibles, como si estuvieran aislados unos de otros y completamente autocontenidos.
Dichas ideas han creado una visión del mundo basada en la separación. Newton describió un mundo material en el que las partículas individuales de materia seguían ciertas leyes de movimiento a través del espacio y del tiempo: pensó en el universo como si fuera una gran máquina. Antes de que Newton formulara sus leyes del movimiento, el filósofo francés Rene Descartes enunció la que en su tiempo era una noción revolucionaria, que nosotros ­representados por nuestras mentes­ estábamos separados de esta materia inerte y sin vida de nuestros cuerpos, que no eran sino otra máquina. El mundo estaba compuesto por una serie de pequeños objetos discretos que se comportaban previsiblemente.
El más separado de ellos era el ser humano. Nosotros estábamos fuera del universo y lo observábamos.
Hasta nuestros cuerpos estaban separados de algún modo y eran otra cosa distinta de nosotros mismos, las mentes conscientes que realizaban la observación.
El mundo newtoniano podía seguir ciertas leyes, pero en último término era un lugar solitario y desolado. El enorme engranaje del mundo seguiría adelante tanto si nosotros estábamos presentes como si no. Con unos cuantos movimientos hábiles, Newton y Descartes arrancaron a Dios y a la vida del mundo de la materia, y a nosotros y nuestras conciencias del centro de nuestro mundo.
Arrancaron el corazón y el alma del universo, dejando tras su paso una colección inerte de piezas interconectadas. Y, sobre todo, como dice Danah Zohar en TbeQuantum Self. : «La visión de Newton nos desgarró del tejido universal».
Nuestra autoimagen se hizo aún más tétrica con el trabajo de Charles Darwin. Su teoría de la evolución habla de una vida aleatoria, predadora, solitaria y carente de propósito. Sé el mejor o no sobrevivirás. No eres más que un accidente evolutivo. El vasto legado biológico de tus antepasados, complejo como un tablero de ajedrez, se ve reducido a un único factor central: la supervivencia. Come o sé comido. En esencia, la humanidad es un terrorista genético que se deshace eficazmente de los eslabones más débiles. La vida no tiene que ver con el compartir y la interdependencia, sino con ganar, con llegar el primero. Y si consigues sobrevivir, te encuentras solo en la copa del árbol evolutivo.
Estos paradigmas ­el mundo como máquina, el hombre como máquina superviviente­ nos han conducido a un dominio tecnológico del universo, pero sabemos muy pocas de las cosas realmente importantes para nosotros. A los niveles espirituales y metafísicos, nos han llevado a una sensación de aislamiento más desesperada y brutal. Y tampoco nos han acercado a la comprensión de los misterios más fundamentales de nuestro propio ser: cómo pensamos, cómo comienza la vida, por qué enfermamos, cómo una única célula acaba dando una persona plenamente formada y qué le pasa a nuestra conciencia humana cuando morimos.
Seguimos siendo apóstoles renuentes de estas visiones de un mundo mecánico y separado, aunque no formen parte de nuestra experiencia cotidiana. Muchos buscamos refugio de lo que consideramos los hechos más implacables y nihilistas de nuestra existencia en la religión, que puede ofrecernos algún auxilio en sus ideales de unidad, comunidad y propósito, pero a través de una visión del mundo que contradice la adoptada por la ciencia. Cualquiera que haya querido adentrarse en la vida espiritual habrá tenido que esforzarse infructuosamente por conciliar estas visiones opuestas del mundo.
Deberíamos habernos deshecho de este mundo de separación de una vez por todas con el descubrimiento de la física cuántica a comienzos del siglo XX. A medida que los pioneros de la física cuántica entraban en el corazón mismo de la materia, lo que veían los dejaba anonadados.Las partículas más pequeñas de la materia ni siquiera eran materia tal como la conocemos, ni siquiera un algo establecido, sino que a veces eran una cosa y otras veces otra completamente diferente.

Y lo que es aún más extraño, a menudo eran varias cosas diferentes a la vez. Pero lo más significativo de todo es que estas partículas subatómicas no tienen sentido aisladas unas de otras, tan sólo en relación con todo lo demás. Al nivel más fundamental, la materia no puede ser dividida en pequeñas unidades autocontenidas, sino que es completamente indivisible. Sólo podemos entender el universo como una trama de interconexiones. Las cosas que estuvieron alguna vez en contacto siguen estando en contacto a lo largo del espacio y del tiempo. Evidentemente, el tiempo y el espacio mismo parecen construcciones arbitrarias, inaplicables a este nivel de la realidad. De hecho,el tiempo y el espacio no existen tal como los conocemos. Todo lo que aparece­ hasta donde el ojo puede ver­ es el gran paisaje del aquí y ahora.
Los pioneros de la física cuántica tuvieron algunos atisbos del territorio metafísico en el que se estaban adentrando. Si los electrones están conectados simultáneamente con todo, esto implica algo profundo respecto a la naturaleza del mundo en general. En su intento de entender la verdad profunda del extraño mundo subatómico que estaban observando, se dirigieron a los textos filosóficos clásicos. Pauli estudió el psicoanálisis,los arquetipos y la cábala; Bohr el tao y la filosofía china; Schródinger la filosofía hindú, y Heisenberg las teorías platónicas de la antigua Grecia. No obstante, seguían sin llegar a una teoría coherente sobre las implicaciones espirituales de la física cuántica.
Había otro asunto inconcluso de orden muy práctico en torno a la teoría cuántica. Bohr y sus colegas sólo llegaron hasta cierto punto en sus experimentos y comprensión. Habían realizado sus experimentos para demostrar los efectos cuánticos en el laboratorio, con partículas subatómicas no vivientes. A partir de ahí, los científicos que siguieron su estela asumieron de manera natural que este extraño mundo cuántico sólo existía en el mundo de la materia muerta. Las cosas vivas seguían operando según las leyes de Newton y Descartes, una visión que ha informado a toda la medicina moderna y la biología. Hasta la bioquímica depende de las fuerzas y colisiones newtonianas.

¿Y qué pasa con nosotros? De repente, nos habíamos convertido en parte fundamental de todos los procesos físicos, pero nadie lo había reconocido plenamente. Los pioneros cuánticos descubrieron que nuestra relación con la materia era crucial. Las partículas subatómicas existían en un estado potencial abierto a todas las posibilidades hasta que nosotros las alterábamos ­al observarlas o medirlas­ y en ese momento se convertían,por fin, en algo real. Nuestra observación,­ nuestra conciencia humana­ era fundamental para que este flujo subatómico se convirtiera en una cosa fija, pero nosotros no estábamos incluidos en las fórmulas matemáticas de Heisenberg o Schródinger. Ellos se dieron cuenta de que, en cierto sentido, nosotros somos la clave, pero no sabían cómo incluirnos.
En lo tocante a la ciencia, seguíamos siendo observadores externos.
Todas estas hebras sueltas de la física cuántica nunca llegaron a atarse en una teoría coherente, y la física cuántica quedó reducida a una herramienta tecnológica extraordinariamente importante, vital para fabricar bombas e ingenios electrónicos modernos. Las implicaciones filosóficas se olvidaron, y sólo quedaron sus ventajas prácticas. El grueso de los físicos modernos estaba dispuesto a aceptar la curiosa naturaleza del mundo cuántico tal como había sido expuesta porque sus bases matemáticas funcionan a la perfección, pero se negaban a reconocer los aspectos intuitivos asociados.
¿Cómo podían los electrones estar en contacto con todas las cosas simultáneamente?
¿Cómo era posible que un electrón no fuera algo fijo y definido hasta ser examinado o medido?
En definitiva, ¿cómo podían las cosas del mundo ser algo concreto si eran una quimera en cuanto empezabas a mirarlas más de cerca?
Su respuesta fue afirmar que había una verdad para las cosas pequeñas y otra verdad para las grandes, una verdad para las cosas vivas y otras para las inertes, y que se debían aceptar estas aparentes contradicciones tal como se aceptan los axiomas básicos de las leyes de Newton. Así son las reglas del mundo y se deben aceptar sin cuestionamiento. Las matemáticas funcionan, y eso es todo lo que cuenta.
Un pequeño grupo de científicos de todos los confines del globo se sentían insatisfechos limitándose a recitar de memoria los axiomas de la física cuántica. Pedían una respuesta mejor a muchas de las grandes preguntas que habían quedado sin respuesta. Retomaron sus investigaciones y experimentos desde el punto al que habían llegado los pioneros dela física cuántica, y empezaron a cavar más hondo.
Algunos de ellos volvieron a interesarse por unas pocas ecuaciones que siempre habían sido sustraídas de la física cuántica. Estas ecuaciones representaban el Campo Punto Cero: un océano de vibraciones microscópicas en el espacio existente entre las cosas.


Y se dieron cuenta de que, si se incluía el Campo Punto Cero en nuestra concepción de la naturaleza fundamental de la materia, los cimientos mismos de nuestro universo eran un mar pulsante de energía: un vasto campo cuántico.
Si esto era cierto, todo estaba conectado con todo lo demás en una trama invisible.
También descubrieron que estamos hechos del mismo material básico. A nuestro nivel más fundamental, los seres vivos, incluyendo los humanos, somos paquetes de energía cuántica intercambiando información constantemente con este inextinguible mar de energía. Las cosas vivas emitimos una radiación débil, y éste es el aspecto más crucial de los procesos biológicos. La información respecto a todos los aspectos de la vida, desde la comunicación celular hasta la gran variedad de controles del ADN, se transfiere por medio de un intercambio de información a nivel cuántico. Incluso nuestras mentes, eso otro aparentemente tan alejado de las leyes de la materia, opera siguiendo procesos cuánticos. Pensar, sentir todas las funciones cognitivas superiores­ tienen que ver con información cuántica pulsando simultáneamente a través de nuestro cuerpo y nuestros cerebros. La percepción humana se produce por interacciones entre las partículas subatómicas de nuestros cerebros y el mar de energía cuántica. Literalmente resonamos con nuestro mundo.
Sus descubrimientos eran extraordinarios y heréticos. De un solo golpe cuestionaron muchas de las leyes más básicas de la biología y de la física. Lo que podrían haber encontrado era nada menos que la clave de todo el procesamiento e intercambio de información que se produce en nuestro mundo; desde la comunicación entre células hasta la percepción del mundo en general. Habían dado respuestas a algunas de las preguntas más profundas de la biología respecto a la morfología humana y a la conciencia de los seres vivos. Allí, en el denominado espacio «muerto», residía la clave de la vida misma.
Y lo que es más fundamental, nos proporcionaron pruebas de que todos nosotros estamos conectados unos con otros y con el mundo desde el fundamento mismo de nuestro ser. Por medio de experimentos científicos demostraron que puede haber una fuerza de vida fluyendo por el universo, algo que ha sido definido con diversos nombres, como conciencia colectiva o Espíritu Santo, que es como los teólogos la denominan. Ofrecieron una explicación plausible de muchas áreas en las que el ser humano ha tenido fe durante siglos ­aunque nunca ha contado con pruebas sólidas o descripciones adecuadas ­ desde la efectividad de la medicina alternativa y la oración hasta la vida después de la muerte. Nos ofrecían, por así decirlo, una ciencia de la religión.
A diferencia de la visión del mundo propuesta por Newton o Darwin, la suya es una visión que potencia la vida. Éstas son ideas que pueden fortalecernos, ideas que implican control y orden. No somos simples accidentes de la naturaleza. Hay propósito y unidad con relación a nuestro mundo y a nuestro lugar en él, y nosotros tenemos algo importante que decir. Lo que hacemos y pensamos importa: de hecho, nuestra participación es crucial en la creación de nuestro mundo.
Los seres humanos no estamos separados unos de otros.
Ya no cabe separación entre «nosotros y ellos». Ya no estamos en la periferia del universo mirando desde fuera. Podemos asumir nuestro justo lugar, volvemos a estar en el centro del mundo.
Estas ideas han sido motivo de deslealtades. En muchos casos estos científicos han tenido que librar una batalla en la retaguardia contra un mundo convencional que les es hostil. Sus experimentos atacan una serie de principios considerados sagrados que forman el núcleo mismo de la ciencia moderna. No encajan con la visión prevaleciente del mundo: el mundo como una máquina.
Reconocer estas nuevas ideas exigiría borrar buena parte de las creencias de la ciencia moderna y, en cierto sentido,volver a empezar desde cero. La vieja guardia no está dispuesta a ello. Como las nuevas ideas no encajan en su visión del mundo, deben de estar equivocadas.
Sin embargo, ya es demasiado tarde. La revolución es imparable. Los científicos mencionados son tan sólo algunos de los pioneros, unos pocos representantes de un gran movimiento.
Detrás de ellos hay muchos otros, cuestionando, experimentando, modificando sus visiones, involucrados en el trabajo en el que participan todos los verdaderos exploradores. En lugar de descartar esta información porque no encaja en la visión científica del mundo, la ciencia ortodoxa tendrá que empezar a adaptar su visión del mundo. Ya es tiempo de relegar a Newton y Descartes al lugar que les corresponde, al de profetas de una visión histórica que ahora ha sido sobrepasada.
La ciencia sólo puede ser un proceso de comprender nuestro mundo y de comprendernos a nosotros mismos, y no un conjunto fijo de reglas eternas. Con la llegada de lo nuevo, a menudo es necesario descartar lo viejo.
Ésta es la historia de esta revolución en ciernes. Como muchas revoluciones, empezó con pequeños brotes de rebelión que han ido acumulando fuerza e impulso individual ­una innovación en un área, un descubrimiento en otra­ más que ser un gran movimiento unificado de reforma. Aquí hablamos de hombres y mujeres que trabajan en laboratorios y, aunque son conscientes de la labor de los demás, a menudo les disgusta aventurarse más allá de la experimentación para examinar todas las implicaciones de sus descubrimientos, y no siempre disponen del tiempo necesario para comparar sus resulta dos con los de otros estudios científicos que van saliendo a la luz. Cada científico ha emprendido un viaje de descubrimiento, y cada uno de ellos ha descubierto una parcela de tierra, pero nadie ha tenido el atrevimiento de declararla un continente.
Éste representa uno de los primeros intentos de sintetizar estas investigaciones separadas en una totalidad coherente. Entre tanto, también proporciona validación científica a algunas áreas que durante mucho tiempo han sido dominio de las religiones, del misticismo, de la medicina alternativa o de la especulación de la Nueva Era.
Estos textos están dirigidos a hacer comprensibles nociones muy complicadas, a menudo teniendo que echar mano de metáforas que sólo representan una cruda aproximación a la verdad. A veces, las ideas radicalmente nuevas que se exponen exigirán paciencia, y no puedo garantizar que los textos serán fáciles de leer. Acostumbrados a pensar que todas las cosas del mundo están separadas, hay una serie de nociones que resultarán muy difíciles.
Sin embargo, es necesario que comencemos a avanzar por sobre la fragmentación anterior para comprender de qué forma SOMOS UNO.

*(Material resumido de los escritos de Lynne McTaggart)
**(Las partes resaltadas y en negritas no se encuentran resaltadas en el material original, son apreciaciones personales)


domingo, 25 de junio de 2017

5 razones para Meditar- Pema Chödrön


(Publicado en “Shambhala Sun”, y traducido del inglés por Tahíta)

La mente es muy salvaje. La experiencia humana está llena de imprevisibilidad y paradójicamente, de alegrías y tristezas, éxitos y fracasos. No podemos escapar de ninguna de estas experiencias en el vasto terreno de nuestra existencia. Es parte de lo que hace la vida más vasta y también es la causa de que nuestra mente corra tan locamente. Si podemos entrenarnos a través de la meditación para ser más abiertos y más tolerantes en el abanico de nuestra experiencia, si podemos aceptar las dificultades de la vida y conducir nuestra mente, podemos llegar a ser más estables y relajados en medio de lo que la vida nos trae.

Hay muchas maneras de trabajar con la mente. Una de las más efectivas es a través de la meditación sentados. Ella nos abre a cada momento de nuestra vida. Cada momento es totalmente único y desconocido. Nuestro mundo mental es aparentemente predecible y aprehensible. Creemos que pensar en todos los eventos y las tareas pendientes de nuestra vida nos dará seguridad. Pero es toda una fantasía, y este mismo momento, sin superposición conceptual, es completamente único. Es absolutamente desconocido. Nosotros nunca hemos experimentado este mismo momento antes, y al momento siguiente no será el mismo del que nos encontramos ahora. La meditación nos enseña cómo relacionarnos con la vida directamente, por lo que realmente podemos experimentar en el momento presente, sin superposición conceptual.

No meditamos para estar cómodos. En otras palabras, nosotros no meditamos sentirnos bien todo el tiempo. Me imagino las ondas de choque que pasan a través de ustedes mientras leen esto, porque muchas personas vienen a la meditación simplemente para sentirse mejor. Sin embargo, el propósito de la meditación tampoco es sentirse mal. Más bien, la meditación nos da la oportunidad de lograr una apertura, una atención compasiva ante lo que está pasando. El espacio de la meditación es como el vasto cielo, lo suficientemente amplio como para dar cabida a cualquier cosa que surja.

En la meditación, los pensamientos y las emociones pueden llegar a ser como nubes que llegan y desaparecen. Lo bueno y lo confortable, lo agradable y lo dificultoso o doloroso. Todo esto va y viene. Así que la esencia de la meditación es entrenarse en algo que no es habitual: y eso es quedarnos con nosotros mismos, no importa lo que esté sucediendo, sin poner etiquetas de bueno y malo, correcto e incorrecto, puro e impuro a nuestra experiencia.

Si la meditación fuera simplemente sentirse bien (y creo que todos nosotros en secreto teníamos esa esperanza), a menudo sentiríamos que algo debemos estar haciendo mal. Porque a veces, la meditación puede ser una experiencia difícil.

Una experiencia muy común del meditador, en un día típico o un retiro típico, es de aburrimiento, inquietud, dolor en las rodillas .Hasta mentalmente podríamos sentirnos incómodos. En cambio, la meditación trata de una apertura compasiva y de la capacidad de estar con uno mismo en cualquier situación y experiencia. En la meditación, estamos abiertos a lo que la vida presenta. Es tocar la tierra y volver a estar aquí. Si bien algunos tipos de meditación pretenden lograr estados especiales y de alguna manera trascender o elevarse por encima de las dificultades de la vida, el tipo de meditación en que me he entrenado y de la que estoy hablando aquí es para despertar plenamente a nuestra vida…es acerca de cómo abrir el corazón y la mente a las dificultades y a las alegrías de la vida tal como es. Y los frutos de este tipo de meditación son ilimitados.

Cuando meditamos, estamos nutriendo cinco cualidades que empiezan desarrollarse durante los meses y años de práctica. Puede que le resulte útil conectarte con estas cualidades cuando te preguntas, ¿Por qué estoy meditando?

Firmeza

Lo primero que estamos haciendo cuando meditamos es cultivar y nutrir la firmeza para con nosotros mismos. Hablé con alguien sobre esto una vez, y me preguntó: ¿Es ésta firmeza como un tipo de lealtad? A qué estamos siendo fieles? A través de la meditación, estamos desarrollando lealtad hacia nosotros mismos. Esta constancia que cultivamos en la meditación se traduce inmediatamente en lealtad a uno mismo en las experiencias de vida.

Firmeza significa que cuando te sientas a meditar y te permites experimentar lo que está pasando en ese momento, que podría ser que tu mente vaya a cien kilómetros por hora, que tu cuerpo esté retorciéndose, que golpeen tu cabeza, que tu corazón esté lleno de miedo: lo que surja… te quedas con la experiencia. Eso es todo. A veces te puedes sentar allí durante una hora sin lograr nada. Entonces podrías decir que fue una mal sesión de meditación. “Acabo de tener una sesión de meditación mala”. Pero la voluntad de sentarte allí durante diez minutos, quince minutos, veinte minutos, media hora, una hora, todo el tiempo que estuviste allí: este es un gesto compasivo de la fidelidad o firmeza hacia ti mismo.

Tenemos una tendencia a poner una gran cantidad de etiquetas, opiniones y juicios en la parte superior de lo que está pasando. Lealtad, firmeza a ti mismo, significa soltar esas etiquetas u opiniones. Así que, en cierto modo, parte de la firmeza es que cuando notas que tu mente va a un millón de kilómetros por hora y estás pensando en todo tipo de cosas, hay algo auténtico que simplemente sucede sin ningún esfuerzo: te quedas con tu experiencia, la aceptas. En la meditación, desarrollas esta cualidad de fomentar la lealtad, la constancia y perseverancia hacia ti mismo. Y a medida que aprendemos a hacer esto en la meditación, nos volvemos más capaces de perseverar en todo tipo de situaciones fuera de nuestra meditación, o lo que llamamos postmeditacion.

Visión clara

La segunda cualidad que generamos en la meditación es ver claramente, que es similar a constancia. A veces a esto se le llama clara conciencia. A través de la meditación, desarrollamos la habilidad de “pescarnos” en situaciones en las que nos endurecemos ante las circunstancias y personas, o de alguna manera nos cerramos a la vida.

Empezamos a captar desde el inicio, cadenas de reacciones neuróticas que limitan nuestra capacidad de experimentar alegría o conectarnos con otros. Se podría pensar que estamos sentados en meditación, tan tranquilos y quietos, concentrados en la respiración, que no notamos ni vemos nada. Pero en realidad es todo lo contrario. A través de este desarrollo de la constancia, este aprender a permanecer en meditación, empezamos a cultivar una claridad objetiva de solo ver, sin prejuicios. Los pensamientos vienen, las emociones vienen, y podemos verlos siempre claramente.

En la meditación, te estás moviendo más y más hacia ti mismo, y comienzas a entenderte mucho más claramente. Comienzas a ver claro, sin un análisis conceptual, ya que con la práctica regular, ves lo que estás haciendo, una y otra vez. Pasas la misma película una y otra y otra vez en tu mente. El nombre de la pareja puede ser diferente, el empleador puede ser diferente, pero los temas son un tanto repetitivos.

La meditación nos ayuda a vernos con claridad a nosotros mismos y a los patrones habituales que limitan nuestra vida. Comenzamos a ver nuestras opiniones con claridad…nuestros juicios…nuestros mecanismos de defensa. Profundiza la comprensión de nosotros mismos.

Coraje

La tercera cualidad que cultivamos en la meditación ocurre cuando nos permitimos sentarnos en meditación con nuestra angustia emocional. Creo que es importante establecer esto como una cualidad independiente que se desarrolla en la práctica, porque cuando experimentamos estrés emocional en la meditación (y lo haremos), a menudo nos sentimos como que estamos haciendo algo mal. De modo que la tercera cualidad que se desarrolla es la valentía, el surgimiento gradual de coraje. Creo que la palabra gradual aquí es muy importante, ya que puede ser un proceso lento. Pero con el tiempo, desarrollarás el coraje ante el malestar emocional, así como ante las pruebas y tribulaciones de la vida.

La meditación es un proceso de transformación, en lugar de un cambio mágico de imagen en el que tenazmente intentamos cambiar algo de nosotros mismos. Cuanto más y más abiertamente la practicamos, más valentía desarrollamos en nuestra vida.

En la meditación nunca sentimos que lo logramos.Sentimos que nos relajamos lo suficiente como para experimentar lo que siempre ha estado dentro de nuestro. A veces llamo a este proceso: gracia transformadora. Porque cuando estamos desarrollando este valor, en el que permitimos que toda la gama de las emociones se produzca, podemos ser tocados por un insight (toque de lucidez, iluminación). Esto no llega por tratar de averiguar lo que está mal en nosotros o lo que está mal en el mundo. Estos momentos de discernimiento provienen del hecho de sentarnos en meditación, lo que requiere coraje… un valor que crece con el tiempo.

Por medio de este valor, se nos da la gracia de un cambio en nuestra visión del mundo, aunque sea muy leve. La meditación nos permite ver algo nuevo que nunca hemos visto antes o entender algo nuevo que nunca hemos entendido. A veces llamamos a estos dones: bendiciones de la meditación. Aprendemos cómo apartarnos de nuestro propio camino el tiempo suficiente como para que haya espacio para que nuestra propia sabiduría se manifieste, y esto sucede porque no estamos reprimiendo más esta sabiduría.

Al desarrollar el coraje para experimentar sufrimiento emocional en el nivel más difícil, podemos estar sentados allí con él, en meditación, sintiendo un gran confort interior. Porque en ese momento, cuando no estamos identificados con esa montaña de emociones, comenzamos a tomar contacto con el sentimiento, la energía subyacente tras las emociones. Comenzamos a dejar de lado las palabras, las historias, lo mejor que podemos, y permanecemos sentados allí. Una parte de nosotros quiere seriamente despertar y abrirse.

Experimentar nuestra angustia emocional y cultivar todas estas cualidades de perseverancia, visión clara y valor, realmente sacude nuestros patrones habituales. Por eso la meditación relaja nuestros condicionamientos, afloja la forma en que nos adherimos a ellos, la manera en que perpetuamos nuestro sufrimiento.

Atención

La cuarta cualidad que desarrollamos en la meditación es algo que he estado tocando todo el tiempo, y que es la capacidad de estar despiertos a la vida, a cada momento, tal y como es. Esta es la esencia absoluta de la meditación. Desarrollamos atención a este momento, aprendamos a estar sólo aquí. Y tenemos un montón de resistencia a estar aquí!

Cuando empecé a practicar, pensé que no estaba bien. Me tomó un tiempo darme cuenta de que tenía una gran cantidad de resistencia a estar aquí y ahora.

Sólo estar aquí; la atención sobre este mismo momento no nos proporciona ningún tipo de seguridad o previsibilidad. Pero cuando aprendemos a relajarnos en el momento presente, aprendemos a relajarnos con lo desconocido.

La vida nunca es predecible. Usted puede decir: Oh, me gusta lo impredecible, pero que esto suele ser cierto sólo hasta cierto punto, siempre y cuando la imprevisibilidad sea sobre algo divertido y aventurero. El aceptar el momento presente y lo desconocido, es algo muy poderoso para los que quieran despertar y abrir su corazón y su mente. El momento presente es el fuego generativo de nuestra meditación. Es lo que nos impulsa hacia la transformación. En otras palabras, el momento presente es el combustible para nuestro viaje personal. Si usted pregunta por qué meditamos, yo diría que entre otras cosas, podemos llegar a ser más flexible y tolerantes con el momento presente.

No es Gran Cosa

La quinta y última cualidad respecto a por qué meditamos es lo que yo llamo un gran problema. Que es lo que quiero decir cuando digo que llegamos a ser flexibles al momento presente.
Sí, con la meditación podemos experimentar visión profunda, o la magnífica sensación de gracia o bendición, o el sentimiento de transformación y el valor recién descubierto, pero entonces: no es gran cosa.

Esta fue una de las más grandes enseñanzas de mi maestro, Chögyam Trungpa Rinpoche: no es gran cosa.

Me acuerdo que una vez fui a él con lo que me pareció una experiencia muy fuerte en mi práctica. Yo estaba muy emocionada, y mientras le estaba contando acerca de esta experiencia, él me solo me miraba. Era una especie de mirada indescriptible, una mirada muy abierta. Y cuando le estaba relatando acerca de esto, me tocó la mano y dijo: “ No es gran cosa”. Él no me estaba diciendo que estaba mal, ni bien. Él me estaba diciendo que estas cosas sucedan y pueden transformar nuestra vida, pero al mismo tiempo que no hiciera tanto escándalo por ello, porque eso lleva a la arrogancia y al orgullo, a una sensación de ser especial. Por otro lado, haciendo mucho escándalo acerca de nuestras dificultades, vamos por la dirección opuesta, que nos lleva a la pobreza, la auto-denigración, y a una baja opinión de nosotros mismo.

La meditación nos ayuda a cultivar este sentimiento de “No es nada del otro mundo”, no como una declaración cínica, sino como un estado de humor y flexibilidad.

Lo vemos todo, y esto nos permite amarlo todo.


Pema Chödrön

Paseo con seres mágicos

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