jueves, 20 de julio de 2023

PERSONAS VIRICAS QUE CONSUMEN TU ENERGIA - Norali Caggiano

 



Seguro que usted se ha visto alguna vez en esa situación en la que después de mantener una conversación con un amigo se ha sentido desolado, ha contemplado el mundo con más tristeza y menos entusiasmo que antes de empezar la conversación, o ha pensado: “Madre mía, a este amigo no le pasa nada bueno, siempre tiene una queja”.

Y en situaciones extremas, ha escuchado el teléfono, ha visto el nombre de la llamada entrante y ha dejado de atenderlo porque sabe que esa persona, de alguna manera, le va a complicar la vida: le va a contar un nuevo problema o seguirá hablando de su mono tema, por lo general con temática “desgracia”. La pregunta que uno se plantea siempre después de pasar un rato con las personas víricas es: “¿Y yo qué necesidad tengo de estar oyendo esto?”.

¿Quiénes son las personas víricas? Aquellas que llegan y le contagian de mal humor, de tristeza, de miedo, de envidia o cualquier otro tipo de emoción negativa que hasta ese momento no se había manifestado en su cuerpo. Es igual que un virus: llega, se expande, le hace sentir mal y cuando se aleja, poco a poco, usted recobra su estado natural y, con suerte, lo olvida.

El origen de la persona vírica puede ser variado: el mal genio, la envidia, la falta de consideración, el egoísmo, la estupidez o la falta de tacto. Lo importante es verse con recursos suficientes para protegerse del contagio. El mundo está lleno de personas víricas de diferentes tipologías, unas menos dañinas y otras malévolas que dejan memoria y cicatriz.

Víricos pasivos. En esta categoría incluyo a las víctimas, los que echan la culpa de todo su mal a los que tienen alrededor, nunca son responsables de lo malo que les ocurre porque son los demás o las circunstancias los que provocan su malestar. Si les escucha y a usted le va bien, llegará a sentirse mala persona por disfrutar de lo que las víctimas no tienen. Y no porque no tengan posibilidad de hacerlo, sino porque han aprendido a obtener la atención a través de la queja y eso es cómodo. Se sienten maltratados por la vida y abandonados de la suerte. Por supuesto, le hacen sentir mal a quien no le presta la atención de la que se creen merecedores. Con estas personas sufrirá el contagio del virus tristeza, frustración y apatía.

“Es extraña la ligereza con que los malvados creen que todo les saldrá bien” (Víctor Hugo)

Víricos caraduras. Son los que siempre le pedirán favores, pero a la vez no son capaces de estar atentos a sus necesidades. No mantienen relaciones bidireccionales en las que entreguen tanto como reciben. Tiran de otros sin preguntarles si están bien, si necesitan ayuda, si les viene bien prestársela en ese momento. Son egoístas y egocéntricos, y en el momento en el que se deja de satisfacer sus necesidades comienza la crítica y el chantaje emocional. Con estas personas sufrirá el contagio del virus “siento que abusan de mí”, aprovechamiento y resignación.

Víricos criticones. Viven de vivir la vida de otros porque no les vale con la suya. Su vida es demasiado gris, aburrida o frustrante como para hablar de ella, así que destrozan todo lo que les rodea. No espere palabras de reconocimiento hacia los demás ni que hablen de forma positiva de nadie, porque el que a los demás les vaya bien, les potencia su frustración como personas. No saben competir si no es destruyendo al otro. Arrasan como Atila. Con estas personas sufrirá el contagio del virus desesperanza, vergüenza, incluso culpa si participa en la crítica. Y la culpa luego arrastra al virus del remordimiento.

Víricos con mala idea. Manténgalos bien lejos. Están resentidos con la vida, ya sea porque no han sido capaces de gestionar la suya o porque la suerte no les ha acompañado. Anticipan que las personas son interesadas y no esperan nada bueno de ellas. Todo lo interpretan de forma negativa, a todo el mundo le ven una mala intención. Viven en un constante ataque de ira, como si el mundo les debiera algo. No soportan que otros tengan éxito, esfuerzo y fuerza de voluntad, porque estas actitudes de superación les ningunean todavía más. Con estas personas sufrirá el contagio del virus indefensión, inseguridad, impotencia y ansiedad.

Víricos psicópatas. Para los que no lo sepan, no hace falta ser asesino en serie para ser un psicópata. El psicópata es aquel que inflige dolor a los demás sin sentir la menor culpabilidad, remordimiento y sin pasarlo mal. De estos hay muchos de guante blanco. Son los que humillan, faltan al respeto a propósito, pegan, amenazan y provocan que se sienta ridículo, menospreciado, y se cargan la autoestima. Ante ellos, salga corriendo, porque el que lo hace una vez, repite. Si le permite que le maltrate, usted terminará pensando que ese es el trato que merece. Con estas personas sufrirá el contagio del virus miedo y odio. Muy difícil de erradicar, perdura durante mucho tiempo en su memoria.

Mecanismos de defensa. Para evitar el contagio de los víricos victimistas, lo primero que hay que hacer es pararles. Decirles que estará para ayudarles a tomar decisiones y solucionar problemas, pero no para ser el pañuelo en el que ahogan sus penas sin implicarse. Estas personas se acostumbran a llamar la atención con sus desgracias, pero son incapaces de responsabilizarse y actuar porque optan por el camino fácil: llorar.
Dígale que estará encantado de ayudarle siempre y cuando se movilice. Y si no lo hace, decida alejarse de alguien que ha tomado la decisión de ser un parásito toda la vida. No lo está abandonando, le está dando aliento para que actúe. Si decide no tomar las riendas de su vida, ser su paño de lágrimas, tampoco será una ayuda. Se gasta la misma energía quejándose que buscando soluciones. La primera opción consume y resta, y la segunda suma.

“La tristeza del alma puede matarte mucho más rápido que una bacteria” (John. E. Steinbeck)

Ante el virus de pedir, el antivirus de decir no. Si usted no hace prevalecer sus necesidades y prioridades, ellos tampoco lo harán. Una cosa es ser solidario y otra muy distinta estar a disposición de todos y no estar nunca para uno mismo.

No permita que la persona vírica criticona haga juicios de otras personas que no estén presentes. Si lo hace con otros, también lo hará cuando usted no esté presente. No entre en su juego ni se identifique con esa conducta. Dígale que no le gusta hablar de personas que no están presentes. Y si se trata de rumores, dígale que no tiene la certeza de que el rumor sea cierto. Los rumores, la mayoría de las veces, son infundados, falsos o exagerados. Se propagan como el viento, y a pesar de que luego se compruebe que son falsos, el daño ya está hecho. Actúe como le gustaría que lo hicieran, con respeto, discreción y veracidad. Es más importante ser ético que evitar un conflicto con un criticón.

Y por último, no permita que nadie le falte al respeto y mucho menos le maltrate ni psicológica ni físicamente. Como personas, todos merecemos un trato digno. Hágase valer. Pida ayuda, póngase en su sitio, no consienta una segunda oportunidad a quien le ha hecho daño. El que le daña no le quiere; olvídese de justificarle por su pasado, su carácter, su educación, el alcohol o sus problemas. Nada, absolutamente nada, autoriza la falta de respeto y el maltrato físico y psicológico. Y esto es válido en el ámbito familiar, laboral y entre los amigos.

Rodéese de personas de bien, que le quieran y que se lo demuestren, que le hagan feliz, con las que salga con las pilas recargadas. Tenemos la obligación de ser felices y disfrutar. Hay mucha gente dispuesta a ello. No las deje escapar. Las personas estamos para ayudarnos, somos un equipo.


Norali Caggiano

martes, 30 de mayo de 2023

A corazón Abierto - por Tahíta

 

Ilustración original de Lizzy D (Elizabeth Hill)


"Sigue rompiendo tu corazón hasta que se abra." - Rumi

Siempre se nos dice que hay que ser lo suficientemente valientes como para abrir el corazón
La palabra "abrir" evoca en mí espacios expansivos, amplios horizontes.
Lo que a menudo olvidamos es que, de manera hermosa, el mundo funciona por contrastes. Todo es cíclico, al igual que las mareas y las fases de la luna, entramos y salimos de la expansión y la contracción.
Así también, el corazón.
La apertura a menudo es provocada por una explosión, una repentina explosión de calor, una presencia o una situación que nos desarma…o sea, nos deja vulnerables y aparentemente inermes.
Tememos la oscuridad. Nos olvidamos del contraste. Rogamos por la luz. Aunque sabemos que todas las cosas son temporales.
En eso, el corazón es un gran maestro. Nos lleva a profundidades que no teníamos idea que existían hasta ahora dentro de nosotros, esas partes que pretendemos ignorar, y nos las agita en la cara.
El corazón tiene su propia inteligencia. Es un líder integrando los otros sistemas del cuerpo y la energía, irradiando hacia afuera, magnetizando todo.
Es importante recordar que nos estamos impactando todo el tiempo, en oleadas, en palabras e interacciones, en abrazos y maltratos no visuales, sino energéticos.
La elección sigue siendo anteponer el corazón sobre al ego.
Aunque el amor es el combustible de gran parte de nuestra experiencia, conducidos por el ego entramos en acción y llevamos la planificación a su punto más alto en búsqueda de esta vibración por la cual no es necesario trabajar duro intelectualmente.
Simplemente debemos rendirnos.
Pero nos encanta el desafío: desafiarnos a nosotros mismos, nuestras creencias, nuestros cuerpos. Lo que también puede significar que amamos la lucha y aún la elegimos, que amamos encarnar al guerrero.
Pero a menudo, ser un guerrero significa bajar los brazos y rendirse.
En el mejor sentido, para despertar abiertamente el corazón, para vigorizar todo nuestro potencial, debemos permitir que su intensidad y calor quemen todas las otras cosas que se interponen en el camino, como el deseo de luchar. No hay otra opción que rendirnos a su fuego.
Esto significa experimentar gran alegría y gran tristeza. Dando la bienvenida a la intensidad de todo lo que llega, sabemos que nos puede arrollar y trastornar repentinamente. Y aunque prendamos a encontrar quietud en esto, en nuestras meditaciones, con nuestra respiración, aun así, la experiencia de una mayor conciencia y sensación estará allí agudizada.
Siempre estará allí, como un recordatorio de que tenemos cuerpos, pero no somos solo cuerpos. De que estamos vibrantemente conectados, y nos complementamos interactuando más que físicamente. Somos campos de fuerza ambulantes, pequeños rayos de todo lo imaginable, reducidos y empaquetados en hermosos vasos que se fusionan.
Si elegimos el camino menos transitado, aquel en el que decimos "sí" para que el corazón y la interacción se abran de par en par, sabemos que, en efecto, elegimos ser desafiados. Estamos asintiendo con la cabeza para ser lastimados y sorprendidos, así como abrazados y contenidos. Aun podemos aplaudir ante la oportunidad de enfrentar todo y levantarnos.
La rendición es la clave.



Despertar el corazón tiene muy poco que ver con discernir acerca de hacia dónde dirigimos nuestra energía amorosa. Tiene mucho que ver con tener discernimiento acerca de permanecer abiertos, incluso cuando sentimos que hemos sido heridos, quebrantados. Hay una lección allí, en ese quebrantamiento.
Cada experiencia que tenemos es simultánea con la de otros, o la experimentamos por todos los que nos rodean. Es imposible sentirse solo en esto, en la apertura del ser, dejando que el corazón dirija el camino, permitiendo que sea la luz que guía y el conjurador de nuestras idas y venidas diarias, logros y fallas.
Cuando elegimos despertar nuestro corazón abierto, permitiéndole latir en primera línea, estamos de acuerdo con una vida expansiva. Estamos de acuerdo en pasar por alto lo que a menudo se nos dice que es aceptable. ..para explorarlo internamente sin creencias preconcebidas
Estamos eligiendo conscientemente desviarnos de lo mundano, lo restringido, lo oprimido y lo autocensurado.
Ser verdaderamente de corazón abierto es latir con el pulso de lo divino, en la luz y la oscuridad, en la alegría y en el dolor, en la aceptación y la agitación, rindiéndonos a lo que llegue.
La vida conscientemente vivida…no deja piedra sin remover, y el camino consciente comienza con el compromiso de expandir nuestra percepción cada día.
Eso es vivir a Corazón abierto, pase lo que pase.
Desde el corazón les abrazo.
Tahíta



miércoles, 22 de febrero de 2023

NO PUEDO CON LAS “CANALIZACIONES”…

 



NO PUEDO CON LAS “CANALIZACIONES”… por Conny Méndez Estévez

 

Lo siento mucho, pero no puedo con las “canalizaciones”. Y cada cierto tiempo hago el intento de escuchar alguna en consideración a alguna amistad que comparte un vídeo o audio con mucha emoción y palabras de júbilo y ánimo, como si fueran maravillosas noticias. Movida por esas invitaciones tan llenas de entusiasmo voy a escuchar, y procuro hacerlo con un corazón abierto. Me parece que al cabo de unos escasos 5 minutos ya la cosa está llena de palabras rebuscadas y descripciones de “rayos” especiales, nuevos, y supuestamente poderosos, que de acuerdo a los “canalizadores” nos van a cambar la vida, la conciencia, el alma, el ser y vaya usted a saber qué otra cosa se supone que nos cambiarán. No, no y no.




Otra cosa muy diferente es que recibas la guía desde tu propio corazón para acertar en tus decisiones, para sanarte, para ayudar a otros, para conectarte con el mundo que nos rodea y los “seres especiales” al servicio de Dios. Eso es otra cosa muy diferente… y sí, claro que se pueden desarrollar las percepciones para que puedas sentir, observar y comunicarte con las maravillas de la creación, eso es real y maravilloso.



Lo que experimento con esas otras llamadas “canalizaciones” con las que no puedo, es una especie de trampa caza bobos en las que se promete mucho, pero al analizar el contenido está vacío, no tienen nada que pueda ser real. Y escuchando o releyendo ese mismo tipo de discursos más antiguos nada de lo que han “predicho” o “prometido” se ha cumplido. Y cosas muy terribles han sucedido en el planeta, pero no mencionaron nada de eso. Pero si están repletas de propuestas para alimentar la “importancia personal”, para sentirse superiores a “los demás”, diferentes y “especiales”, “iluminados”. "Aparentemente" tienen el Moj..Ohmmm de superioridad tan elevado que no pueden experimentar ¿COMPASIÓN y SERVICIO de verdad?... La humildad no se encuentra en esos discursos por ninguna parte.



Hazte un gran favor y activa tu sentido común, discierne, analiza, pon los pies en la tierra y toma fundamento para no ser manipulado. Conecta con la Creación. Y observa que “cosas” buenas, que en verdad puedas confirmar, te han traído esas “canalizaciones”: ¿cómo está tu salud? ¿qué expresas de las personas? ¿te sigues quejando? ¿cómo están tu suministro y generosidad? ¿honras tus compromisos? ¿cómo está tu familia más cercana o aquellos que conviven contigo? ¿cómo andas con el manejo de tus emociones y tus pensamientos?... ¿la sincronía de los milagros y regalos de Dios están actuando y logras verlos? ¿sigues con grandes “expectativas” que no se cumplen y luego te desilusionas cuando no llegan?...



Lo que puedo reconocer a través de la vida diaria es lo que podemos ir mejorando en nosotros mismos: sanando nuestras emociones; cuidando nuestros pensamientos y palabras; cuidando nuestra salud… y expresando y compartiendo todo eso con nuestros seres queridos, con nuestros vecinos, procurando cuidados y amor a toda la vida, honrando nuestros compromisos. Reconociendo nuestros errores y poniendo nuestro granito de arena para rectificarlos con un corazón agradecido por darnos cuenta.



Gracias Amada Presencia de Dios, Divino Creador, por la vida, por el aliento, por cada instante que nos regalas como un milagro tomados de tu mano, en tus brazos.

 

Conny - @connyhadafloral20 en IG -

 

 


domingo, 30 de octubre de 2022

Falsos yoes y PRESENCIA - Tahíta -

 







Estar presentes, y saber lo que no  somos…es esencial para una vida consciente en la que develamos los falsos yoes desde los cuales actúa la función egoica, aun inconscientemente.


Lo único parecido a un “yo real” que podemos percibir es…conciencia pura, originada en la Vida Infinita. Esta Fuerza Vital Infinita está encarnada dentro de mi individualidad finita. La individualidad es la encarnación de la Fuerza Vital dotada de conocimiento consciente. Pero el centro de la individualidad está bajo el hechizo de varias identidades construidas: falsos yoes, papeles que representamos, máscaras que usamos.


Estos falsos yoes usurpan nuestro ser esencial y hablan en su nombre, brindando información distorsionada y falsa que pone en marcha varias fuerzas que confunden y distorsionan todo: nuestra relación con los demás, con los eventos y con la Fuerza Vital.


El estudio, la observación y el desarme del falso yo nos hará sentir, en esta dualidad, más inspirados por el Espíritu…y para ello tendremos que descondicionar o reacondicionar la vida de nuestro personaje humano.


El descondicionamiento comienza cuando se activa nuestra fuerza esencial. Una vez despierta, se aparta de la personalidad, o más exactamente de nuestras subpersonalidades (falsos yoes), y tiene la capacidad de presenciarlas objetivamente.


Es como permitir que el Espíritu nos susurre al oído conscientemente en todo momento, o al menos en la mayoría del tiempo.


Cuando permanecemos despiertos, podemos observar esas identidades construidas, esos falsos yoes, y los vamos borrando junto a los problemas que traen consigo. Este proceso de conciencia expone capas sobre capas que hemos tomado como nosotros mismos, pero que eran solo capas de condicionamiento.


Prácticas como la meditación y la contemplación nos elevan a un nivel superior de conciencia desde el cual es posible un verdadero cambio. El proceso de desacondicionamiento implica reducir el ruido, la estática, las distorsiones dentro de la mente. Aunque diferentes tipos de personas están condicionadas de diferentes maneras, el hilo común consiste en las compulsiones y coerciones del falso yo: vanidad, orgullo, envidia, resentimiento, por nombrar algunas. Podemos agregar a la lista todos los sentimientos de agravio, de estar en deuda y “si tan solo…”. Todas estas formas de negatividad son problemas imaginarios que surgen de la naturaleza misma del falso yo y las historias que cuenta.


Entre las muchas subpersonalidades, los falsos yoes que componen nuestra identidad personal, la mayoría responde a varias motivaciones básicas. Cada motivación está determinada por el deseo de ganar o evitar algo que se cree bueno o malo, deseable o indeseable. La totalidad de estas motivaciones, o impulsos, se llama en términos religiosos…” el mundo, o lo mundano, o el demonio”.


La religión y la moralidad se han centrado en controlar los deseos mundanos, llamándolos pecados, como: orgullo, avaricia, lujuria, envidia, gula, ira y pereza. El orgullo, la envidia, la ira y la pereza son enfermedades del ego y del corazón, mientras que la codicia, la lujuria y la gula están directamente relacionadas con los deseos físicos que es necesario moderar. Estos deseos físicos, por supuesto, pueden influir y engendrar falsos yoes y lanzar un hechizo sobre el ser esencial, pero los dejaremos de lado por el momento, enfocándonos en cambio en una tendencia que multiplica la confusión y el sufrimiento en nuestras vidas.


Me gustaría compartir cómo creamos sufrimiento para nosotros mismos.


Si tuviéramos que observar objetivamente lo que causa la mayor parte de nuestro sufrimiento, veríamos que inconscientemente vivimos bajo un gran engaño: que el propósito principal de vivir es estar lo más tranquilo posible. En otras palabras, maximizar el placer y la comodidad, evitar toda desaprobación hacia nosotros mismos y sentirnos importantes o admirados. Esta suposición es el fundamento de nuestra esclavitud interior. Esta suposición es la raíz de nuestra opresión de nosotros mismos.


Así, vivimos prisioneros de…preservar nuestra propia existencia a toda costa, lo que resulta en miedos exagerados y una actitud defensiva; Ganar placer y comodidad, escapar de todo dolor e incomodidad; Llamar la atención, a menudo de manera inconsciente, y así evitar ser ignorado o rechazado; Obtener la aprobación incondicional y escapar de la desaprobación; Ganar un sentido de importancia y escapar del sentimiento de inferioridad; Ser amado, querido o deseado, y evitar ser abandonado; Tener control sobre otras personas y escapar de situaciones que no podemos controlar. A lista sería aún más extensa.


En nuestro estado ciego e inconsciente tenemos varias estrategias que aplicamos para tratar de alcanzar este estado imaginario de “tranquilidad”: quejarnos, ponernos en papel de víctima, adopta una máscara para agradar a la gente; conformarnos a hacer lo que los demás quieren; culpar a alguien o algo externo de lo que pasa; autoinflar el ego, por ejemplo, a través de jactarnos o mostrarnos en redes sociales.


Cada una de estas estrategias da nacimiento a falsos yoes que usurpan la primacía del ser esencial. Quejarse, culpar, seguir a las autoridades sin pensar, esconderse detrás de una máscara, jugar a la víctima, todas estas distorsiones y falsedades compuestas que oscurecen lo que realmente es. Además, estos falsos yoes no solo crean estragos en nuestras relaciones, sino que confunden y distorsionan nuestras energías vitales, creando formas de pensamiento negativas, mensajes incoherentes, todo lo cual tiene un efecto en el ámbito de la manifestación y la sincronicidad. Dios, la Vida Una, la Consciencia Infinita… no actúa de manera extraña. Sí estos falsos yoes. Aquellos que están dominados por estos falsos yoes de alguna manera atraen más accidentes, malentendidos, conflictos y caos.


La ilusión de creer que el propósito de la vida es estar siempre tranquilo, ser aprobado, maximizar el placer y tener el control en realidad crea una resistencia constante a las cosas tal como son. Esta resistencia corta la gratitud por los dones de la vida, el “sí” a la realidad y la confianza en la Inteligencia Divina. Este engaño conduce a expectativas poco realistas y engendra resentimiento cuando las cosas no funcionan como pensamos que deben funcionar.


Solo el Ser esencial, operando como “testigo”, es el que puede reducir el poder de estas motivaciones, estrategias y los falsos yoes que usurpan nuestra seidad.


Allí es cuando podemos volvernos receptivos a la gracia y la inspiración, vivir cada vez más con una conciencia del Ser Divino, crecer en la capacidad de ser agradecido, de confiar en la Inteligencia Divina y de rendirnos al Ser/Espíritu.


Vivir con menos resistencia.


Si lo hacemos podremos descubrir que las situaciones negativas se transforman de alguna manera cuando estamos en Presencia.


Estar en Presencia es observar y ser testigos de la enmarañada trama de los yoes pequeños, sin involucrarnos en las historias que tejen, para no percibirse desvalidos a causa del sentido de separación que nos hipnotiza.


El ego y los falsos yoes viven en el tiempo…el Ser vive solo en el presente.


PRESENCIA es presente.



Estar completamente presente significa que estoy atento a lo que está sucediendo ahora. Estar encarnado significa que no es solo mi mente la que está presente, sino que estoy en mi cuerpo, conectado, sintiendo y emocionalmente disponible. Ser congruente significa que estoy comunicando un solo mensaje, no diciendo una cosa con mis palabras y otra con mi lenguaje corporal, sino que transmito el mismo mensaje con mis palabras, lenguaje corporal y comportamientos. Y ser imperturbable, tranquilo independientemente de las circunstancias, es en gran medida el resultado de no concentrarse en el tiempo.


Durante los “tiempos difíciles” de nuestras vidas, generalmente nos volvemos inestables, reactivos. Lo mismo sucede cuando experimentamos un conflicto con otra persona. En estas situaciones reaccionamos a nuestra percepción del tiempo, porque cuando no nos gusta cómo nos sentimos, deseamos urgentemente escapar de la incomodidad. Creemos que podemos hacerlo huyendo o, a veces, afirmándonos —ganando— y demostrando que tenemos razón.


Huir no crea presencia.


Tampoco afirmar nuestro punto de vista, aunque se pueda confundir asertividad con presencia, pero asertividad es un ejemplo de fuerza, que no es lo mismo que presencia.


La presencia y la fuerza son muy diferentes.


 La fuerza nace del miedo.


La presencia nace de la existencia real.


 La Presencia es parte de nuestra naturaleza existencial…lo que somos eternamente, fuera del tiempo y de los yoes que el miedo crea♥


 Gracias. Gracias. Gracias


 Liliana Zerbino - Tahita -

lunes, 17 de octubre de 2022

ACERCA DE LA FORMACIÓN 2023 - 2024

 


Feliz día y bendiciones.

En primer lugar, quiero agradecerles por su disposición a compartir y aprender juntos.

Estudié Educación y soy docente pero no “Maestra”… mis alumnos me llamaron siempre profe… o simplemente Conny, al igual que todo el mundo. Me encanta enseñar de todo lo que voy aprendiendo y me confieso curiosa.  Ya no imparto clases en aulas, ni en talleres de creatividad, por lo pronto me he dedicado a investigar y desarrollar un método de aprendizaje que permita confirmar y activar dones, talentos y percepciones que yo misma había considerado misteriosos e inalcanzables para las personas “comunes” como yo, si se quiere, pues descubrí que “TODOS SOMOS ESPECIALES”, pero no lo sabemos.

Me enamoré de la Terapia Floral y trabajo con diversos sistemas florales, incluyendo esencias florales propias (no comerciales), desde finales de la década de los 80.

De mis alumnos en el pasado hay quienes no son actualmente terapeutas, pero la formación (según me manifestaron) les cambió la vida y utilizan esas herramientas en sus vidas diarias, por ese motivo se dedicará un tiempo para compartir los fundamentos de la terapia floral como un modo de vida para quienes no estén interesados en dedicarse a ser terapeutas. Pero, si tu interés es formarte para dedicarte a la terapia floral, quiero aclarar que uno de mis mayores intereses es formar “ELABORADORES DE ESENCIAS FLORALES” también.

Este espacio de formación y crecimiento interior, los introducirá a la filosofía de los Valores Humanos, Principios Universales y Espirituales a través de la sencillez del pensamiento que nos legó el Dr. Edward Bach y su Terapia Floral, las nuevas esencias florales, los “chismes” de las propias flores, el campo energético humano; las emociones, el pensamiento, la palabra hablada; la detección de nuestros auto saboteos y defectos esenciales y como reprogramarnos. La evolución de la conciencia en los distintos dominios de las diversas áreas de nuestras vidas. Síntomas asociados y métodos de diagnósticos. Ampliación y preparación para percibir con claridad todo lo relacionado a los diversos temas. Y la revisión de muchas “creencias” que tal vez no sean ni ciertas ni útiles.

  Está dirigido tanto a las personas que quieran iniciar, revisar y/o ahondar acerca de las herramientas posibles para lograr un estado de equilibrio integral en sus vidas, como también a aquellas que quieren profundizar en su desarrollo y evolución personal, elevando el conocimiento de sí mismos, y a abrir la puerta a los cambios.

Son muchas las personas que quieren cursos instantáneos de un solo fin de semana o de corto tiempo para luego simplemente comenzar a tratar pacientes. Pero cuando se trata de flores, ellas me han enseñado que ese no es el camino a seguir… Si bien se puede compartir muchísima teoría sobre los efectos benéficos y los perfiles específicos de cada elixir floral, la experiencia de conexión con cada flor y todos los “seres sutiles” que la acompañan es otra historia y es allí que la vivencia personal, la apertura y el contacto profundo con la naturaleza, con cada flor y un cambio profundo de vida privan, al menos para mí.

El otro punto a considerar es:

COMENZAR CON NOSOTROS MISMOS

¡Voy a mi encuentro! ¡Qué maravilla!

Para procurar cambios benéficos en otros, antes los impulsamos en nosotros mismos.

 

Para mí cada vida es tal como un jardín… De ese jardín es este compartir de vivencias, aprendizajes, anécdotas, mi camino de “encontradora”, investigación sobre terapia floral, elaboración de esencias florales, despertar y evolución de la conciencia. Mi intención… tan sólo es compartir también, y facilitar, mis aciertos y errores en la preparación y formación de las personas que quieren aprender literalmente a “tocar” todo ese mundo de “energía” sutil que SI existe y que está al alcance de nuestras manos.

¿Los temas?... los de siempre… ¿Quién soy Yo? ¿Qué estoy haciendo aquí? ¿Cuál es mi propósito de vida? ¿Mi lugar en el mundo? ¿Cómo encontrarlo? ¿Cómo realizarlo? ¿Cómo llevar una vida plena, saludable, equilibrada, dichosa?... ¿Qué es...? ¿Cómo funciona?... ¿Será cierto…? ¿Qué tan fuertes son tus apegos con la “imagen” que has estado proyectando hasta ahora?

¿Qué tan fuerte es la resistencia a autoevaluar si las cosas que has estado haciendo y que continúas haciendo son realmente buenas, verdaderas, honestas, eficientes?

¿Eres coherente con lo que predicas y el desarrollo de los acontecimientos en tu vida?

Cada cierto tiempo me propongo autoevaluarme y me reviso: ¿dónde viven mis miedos? ¿qué estoy aceptando como verdades en mi vida? ¿Cómo estoy describiendo mi trabajo, mi vida, mis relaciones? ¿Qué espero de la vida? ¿Me estoy quejando? ¿Qué cosas suelo repetir acerca del amor, de la relación de pareja, del dinero, de las oportunidades, de los amigos, de los estudios, de los padres, los hijos, del país, de la situación, etc.? Y también reviso con atención los contenidos y ofertas de “las modas” de autoayuda y “espiritualidad” que aparecen por allí.

Estos temas me apasionan desde que tengo memoria, y el camino de vida que hasta los momentos he recorrido siempre ha contenido esas mismas preguntas una y otra vez.

Ahora, que inicio la tarea de compartir una vez más, mis preguntas y los hallazgos, invoco al Gran Poder de Dios para que me ilumine como su instrumento y materialice su amor a través de toda la formación. Así como va tocando mi corazón y mi vida, toque a cada participante profundamente.

Siempre he sentido fascinación por la Obra de la Creación. Cada criatura, cada paisaje, cada astro me arroba. En todo veo la mano de Dios y su Voluntad Divina manifestándose.

Los momentos conflictivos, dolorosos, en los cuales me sentí perdida e incluso “alejada” de Dios fueron muy difíciles. Épocas de inmensa inestabilidad, incertidumbre, fracasos, enfermedad, tristeza e infelicidad. Pero, seguí buscando… y encontrando… a Dios gracias. Por ello me considero más una “ENCONTRADORA” o “RESPONDEDORA”, que una “BUSCADORA”, aunque he buscado bastante y continúo haciéndolo. Y fueron sus benditas flores: “Sonrisas de Dios en la tierra”, a través de las esencias florales, las que me ayudaron en todos esos procesos y momentos.

A ustedes, los que acepten esta invitación, bienvenidos.

FORMACIÓN ONLINE 


Las clases se dictarán sábados y domingos durante 2 fines de semana de cada mes. E iniciamos esta nueva formación el fin de semana correspondiente al sábado 21 y domingo 22 de enero del 2023. Las siguientes sesiones para la 3ra y 4ta clases las veremos el fin de semana 28 y 29 de enero 2023. A partir de allí, los fines de semana los alternaremos. Cada sesión dura de 2 a 3 horas, pero a veces (en realidad con mucha frecuencia) nos encontraremos apasionados y sumergidos en el tema y se pueden alargar. Yo no tengo ningún problema al respecto y no les cobraré ningún recargo cuando eso suceda.

Y tomará un año y medio aproximadamente, dependiendo del compromiso de estudio de los participantes.

MODALIDAD PRESENCIAL SOLO EN MÉRIDA, VENEZUELA


Iniciamos la Formación Presencial el fin de semana correspondiente al 4 y 5 de febrero 2023. Veremos clases durante un año aproximadamente y tendremos fijo el primer fin de semana de cada mes. Los particiantes pueden pernoctar en una casa anexa a la mía. Los cupos son limitados. 

Para mayor información me puedes escribir al correo mendezconny@gmail.com

Si no te respondo de inmediato por ser fin de semana es que estoy dictando clases.

 Con mucho amor,


Conny Méndez Estévez


@connyhadafloral20 en Instagram

@connyhadafloral en Twitter y Telegram


martes, 13 de septiembre de 2022

Extractos de "ALAS" de Karen Bishop

 



Esta nota que hoy les comparto está compuesta de extractos de ALAS

~ La Nueva Realidad Que Está Emergiendo ~ del 24 de Enero de 2009, escrito por por Karen Bishop. Traducción de Margarita López

Espero que les toque (en sus corazones, en sus fibras... o dónde corresponda)… Y te va a tomar “un tiempo” leerlo completo, pero te aseguro que será un “tiempo” que definitivamente vale la pena.

 

"Sabemos que las experiencias de cada uno son diferentes porque cada uno de nosotros crea un entorno y realidades que provienen de dentro de nosotros. Todos creamos las personas y las circunstancias que necesitamos experimentar para crecer, y esto por sí sólo resume los reinos superiores; los reinos del SER que vienen de adentro. 

 

Como el proceso de ascensión sirve para liberar y purgar mucho de lo que no es de la luz dentro de nosotros, luego empezamos a experimentar mucho más de una manera superior. Es un proceso muy natural y uno muy bello. A media que gran parte de la densidad empieza a ser eliminada, una gran y brillante claridad se pone de manifiesto que, si se lo permites, puede servir como una guía perfecta para Ser.

 

Aquí se enumeran algunas experiencias interesantes que puedes llegar a experimentar al llegar a una realidad de mayor vibración. Pero en general, alcanzar una realidad de mayor vibración implica finalmente ver con claridad lo que realmente es. Es no interactuar con otras formas de energía y experiencias a través de tu ego o niño interior. Es no apegarte a nada más que a la Fuente. Es simplemente ser y experimentar la energía.

 

Se despliegan nuevas maneras de ser, que por lo general llegan cuando empezamos a residir en una realidad nueva y de mayor vibración. Muchas de éstas me sorprendieron enormemente, ya que eran mucho más simples y mejores que lo que jamás hubiera imaginado. Las viejas reglas y maneras que nos enseñaron acerca de los reinos superiores se derivaban de una conciencia basada en el ego que existía detrás del velo, ¡y algunas de ellas estaban equivocadas!. Cualquiera puede acceder a cualquier paquete de energía que elijan que esté vibrando como ellos y obtener cualquier tipo de información que coincida con su sistema de creencias. 

 

 


Alcanzas un cierto nivel a través de tu proceso de ascensión cuando ya no deseas ni resuenas con ningún tipo de sanación. Y como un fumador reformado, puedes frustrarte cuando el ámbito de la Nueva Era continúa enfocando mucha de su energía en la sanación. A medida que empezamos a vibrar más alto, ya no necesitamos sanación. La sanación sirve básicamente para introducirnos a una energía de vibración inferior que ya no coincide de ninguna manera con nosotros. Puede llevarnos de “regreso” adonde ya no estamos. Y puede traernos verdaderamente una energía de vibración inferior en la que ya no necesitamos volver a enfocarnos. Donde colocamos nuestra energía y atención se vuelve mayormente la realidad que nos rodea, más que nunca en la vibración de simplemente Ser. ¿Por qué querríamos enfocarnos continuamente en energía de inferior vibración? Esta energía puede sentirse como algo de otro mundo, en donde tú ya no resides. Y recibir una sanación después de que has “llegado aquí” puede también producir un corto circuito en tu sistema.

 

Ya no tienes la misma conexión con tu familia física. Elegimos nacer en un entorno físico para poder apoyar el desarrollo de los rasgos necesarios que elegimos encarnar para poder apoyar el propósito de nuestra alma. Además, la mayoría de nosotros acordamos elevar la vibración planetaria por medio de la transmutación de las energías más oscuras y densas. Después de que nuestra “encarnación previa” esté completa y hayamos terminado y llegado a una vibración más alta, nuestros propósitos con nuestras familias ahora son obsoletos. Los cordones básicamente son cortados. Ya no estamos conectados a través de “asuntos”. Hemos terminado con esta experiencia. Por tanto, los miembros de nuestra familia pueden desaparecer repentinamente de nuestras vidas sin razón aparente, pues ya no existe una conexión con ellos. Pero si continuamos simplemente amándolos y teniendo eso como nuestra conexión, podemos continuar manteniendo una relación basada en la alegría y la elección. Y después de que lleguemos a un estado superior de claridad, también somos capaces de ver claramente quiénes realmente son y cómo operan, lo que no tiene absolutamente nada que ver con nosotros.

 

Tus amigos de siempre salen repentinamente de tu vida. Igual que en el párrafo anterior. Y algunas veces nos re-unimos con amigos que no hemos visto por eones. Y este patrón energético también es verdad para áreas geográficas del planeta. Cuando terminamos con un propósito determinado, terminamos. Terminas vibrando en un nuevo espacio, donde todo se trata sobre alegría, diversión, experimentar y crear sin apegos. Es por esto que también podemos querer regresar con viejos amigos y hogares geográficos, porque ahora nos estamos uniendo para un propósito diferente.

 

Repentinamente ves de qué se trata y siempre se ha tratado todo y no tiene nada que ver con “karma”, “contratos”, “lecciones de vida” ni “la Tierra como escuela”. Cuando finalmente la niebla se desvanece y nos elevamos sobre ella, ya no vemos a través del pensamiento limitado de una conciencia de inferior vibración. Todo se trata de la energía y de usarla para tener una experiencia. Queríamos jugar juegos. Inventamos historias. A veces veníamos al planeta para tratar de alterarlo a través de nuestra conciencia superior que colocábamos en la forma (nuestros cuerpos). A veces nos aburríamos. El propósito de la Tierra y de la existencia es crear a través de la forma. Nunca estuvimos tratando de llegar a ninguna parte ni continuamente tratando de regresar a casa. Queríamos jugar, divertirnos y experimentar. ¡Y no estuvimos serios todo el tiempo! La espiritualidad se trata de alegría, diversión y crear y jugar. No es en absoluto rígida, llena de reglas ni sentenciosa. Todo se trata de libertad, amor y risa.

 

Ya no estás interesado en reuniones espirituales, grupos de meditación, ni el ámbito de la Nueva Era en general. Has llegado a darte cuenta de que la espiritualidad intencional no es verdaderamente real y no “pega”. La verdad del asunto es que somos espirituales las 24 horas del día, los 7 días de la semana, sin importar lo que estemos haciendo. La espiritualidad forzada nos aleja del mundo y nos coloca en situaciones artificiales donde no estamos verdaderamente siendo, sino “tratando” de ser. En los espacios del Ser, estamos simplemente viviendo nuestras vidas y experimentando. No estamos queriendo continuamente algo más ni tratando de colocarnos en situaciones que creemos que nos pueden acercar a la Fuente porque parecen ser más espirituales. Es mucho mejor tener la presencia de tu ser aquí en el mundo en lugar de tenerla en un bolsillo de “intento” distanciado y artificial.

 

Te deshaces de todos tus libros espirituales y de autoayuda y ya no deseas aprender nada nuevo. ¡Felicitaciones! Has llegado al estado de ser. También has terminado de aprender pues te estás alistando para proveer tu energía a través de tus dones y talentos especiales simplemente estando en un espacio donde disfrutas enormemente estar. Estar en el momento también se relaciona con esto. Y expandirse y crecer siempre proviene de la experiencia, no del aprendizaje de libros o la conciencia mental. Ahora podemos conseguir cualquier información adicional que necesitemos a través de conectarnos directamente con la Fuente. Además, si ya no estás ansiando nueva información, lo más probable es que casi hayas terminado con este “universo” y te estés preparando para ir al siguiente nivel.

 

Ansías sencillez y difícilmente puedes tolerar nada complicado. Hemos liberado tanto que estamos mucho más en un estado de simplicidad. En los reinos del Ser, uno no necesita hacer que nada suceda ni hacer nada para obtener un resultado. No hay que saltar a través de aros ni procesos complicados. Cuando estamos siendo una vibración, simple y naturalmente la atraemos hacia nosotros.; simplemente estamos siendo, creando y experimentando. Sin planes, agendas, opiniones, ni tener que probar nada ni hacer nada para poder recibir algo.

 

La negatividad se siente completamente horrible. No hay contraste ni negatividad. Intuitivamente sabemos que la vida se trata de alegría, pasión y creatividad y nunca tenemos nada de qué quejarnos. La negatividad proviene de la impotencia, y hablar continuamente sobre algo de una manera negativa lo trae a la vida y hace de la negatividad una experiencia real… le da combustible y le permite existir.

 

El drama es cosa del pasado. Podemos ver claramente que sin duda hemos estado existiendo en una “obra de teatro”. Ya que ahora estamos viviendo y viendo las cosas desde un nivel superior, ya no necesitamos dramas ni historias que se desplieguen a nuestro alrededor debido a la creación involuntaria e inconsciente. Ya no deseamos este estado emocional de impotencia porque ya no encaja con donde estamos. ¡Y estamos demasiado cansados y apáticos, un perfecto subproducto del proceso de ascensión, como para tener energía para este tipo de cosas!

 

Lo que piensas parece llegar en un tiempo récord. Este efecto en realidad se hace evidente durante las oleadas de energía. Es un perfecto entrenamiento para practicar el pensamiento positivo. Estamos tan acostumbrados a recibir realidades como si no provinieran de nosotros. Estamos empezando a saber que realmente podemos crear conscientemente ahora con la intención deliberada para nuestros mejores resultados. Y que las cosas lleguen para nosotros en un tiempo récord puede ser una gran oportunidad para volvernos muy claros en todos los aspectos relacionados con lo que estamos tratando de crear. Puede ser divertido ajustar continuamente nuestras creaciones, hasta que sean perfectas. 

 

Ahora te preguntas por qué solías pensar que tenías que rodearte de luz blanca o despejar cualquier energía. Esto es un desperdicio de nuestro tiempo. Una vez más, sólo sirve para enfocar energía en lo que no queremos, dándole así energía y haciéndolo real. Cuando estamos vibrando alto, no es posible que las energías de menor vibración nos puedan afectar ni tener acceso a nuestro espacio, ya que no tenemos nada en común. Como las energías atraen energías similares, ahora somos libres y despejados para crear, disfrutar y experimentar. 

 

“Salvar” no tiene cabida en los reinos superiores. Salvar algo sólo sirve para negarle su legítima experiencia de crecimiento y expansión y de intentar algo nuevo a través del contraste que está provocando. Salvar es interferir y proviene del ego. Si uno se detuviera a verificarlo a un nivel superior con la montaña, la persona o el animal que se está salvando, sin duda uno vería que todo está en divino orden y estas cosas no necesitan ser salvadas. 

 

Ponerse primero uno mismo es obligatorio. Así de simple. No se puede verter de una jarra vacía. Dar de ti mismo por nada es irrespetuoso para ti. La mejor manera de elevar el planeta y realmente servir es compartiendo quien eres a través de tus pasiones, dones y talentos especiales y hacer continuamente lo que te gusta hacer. Después de haber dominado el ponerte en primer lugar, pasarás naturalmente al servicio.

 

Ya no tienes el deseo ni la necesidad de hacer que las cosas sucedan, “intentar” ni “arreglar” nada. Siempre sabemos que todo está siempre en divino orden así que nada debe ser arreglado. Tampoco necesitamos hacer intencionalmente que las cosas sucedan pues simplemente siendo ellas serán atraídas a nosotros con la intención. El viejo masculino implicaba hacer y extendernos nosotros mismos. A través del proceso de ascensión llegamos a estar tan cansados que no podemos extendernos ¡ni aunque nuestro ego se interpusiera y nos animara a hacerlo! También sabemos que tenemos que aceptar las cosas y estar bien donde nos encontramos antes de poder crear algo nuevo. Captamos claramente que necesitamos aceptar donde estamos y estar allí, antes de poder avanzar. La resistencia sólo bloquea el flujo de la energía de la Fuente y nos hace un cortocircuito. 

 

Todas tus necesidades parecen ser cubiertas continua y milagrosamente

 

No tienes problemas con la gente en tu vida. Las relaciones ahora giran en torno al compañerismo y proyectos sin ganchos relacionados con “problemas”. Se quieren, se admiran y adoran unos a otros por quienes son, sin dependencias. Cuando llegamos al espacio del no apego, estamos entonces libres y despejados en todo sentido. Aquí es donde realmente llegan la diversión, la alegría y el amor.

 

Ya no nos relacionamos con procesos mentales ni analíticos, interactuamos y existimos en relación con el sentimiento. Llegamos a saber que sólo necesitamos sentir nuestro camino hacia cualquier parte. Y además, nuestro cerebro y procesos de pensamiento apenas están funcionando de todos modos. Este es el inicio de realmente utilizar nuestra intuición o más bien conectar más con nuestra alma o yo superior... un paso más para sacar a nuestro ego del camino. No hay correcto ni incorrecto, bueno ni malo, ni blanco ni negro. Las cosas se sienten bien (vibración alta) o se sienten mal (vibración baja). Todo simplemente es.

 

Ya no te importa lo que nadie piense de ti. ¡Puede que tampoco te importe lo que nadie piensa de nada! No te importa lo que nadie piensa de ti, porque mucho de tu ego se ha ido. Además, para poder cumplir con el propósito de nuestra alma (que es también nuestra pasión y alegría), no podemos estar sintiéndonos inseguros ni impotentes con la posibilidad de ser sacados de nuestros surcos desde una postura del ego. Estar desgastados y cansados, una vez más, nos saca del camino y empezamos a decir: “¡Simplemente ya no me importa!” Perfecto. 

 

Finalmente te das cuenta de que no hay oscuridad o luz. Sólo hay luz. Toda la energía va siempre en la misma dirección con un propósito de nivel superior para apoyar la luz. La apariencia de falta de luz sólo existe para encender la luz o proporcionar el contraste necesario para impulsarnos a crear y traer más luz. La polaridad ya no es necesaria una vez que nos damos cuenta de esto y lo hemos integrado.

 

Tu salud mejora. Y esto implica tu salud física, emocional y mental. Con todas las purgas y la liberación, literalmente, hemos sido armados de nuevo por así decirlo, en una forma más sólida. Y entonces, así como la tierra misma, vamos a avanzar una vez que hemos sido restaurados. Empezaremos entonces una verdadera “transformación” hacia una forma humana de mayor nivel y más allá.

 

Llegas a “jubilarte”. Empiezas a experimentar un flujo en la vida a un ritmo lento, relajado, en el que no necesitas hacer nada que no desees realmente. Todo cae en tu regazo. Tu vida consiste en disfrutar, saborear, creatividad, una fuerte conexión con la Fuente y gratitud por las cosas simples de la vida. 

 

No tienes agendas, nos encontramos naturalmente con quienes y con lo que necesitamos conectar a través de la sincronicidad y la Ley de la Atracción. 

 

 

Ya no tienes miedo hemos adquirido la confianza. Haber atravesado ya tanto y salido vivos, debe significar que está ocurriendo un plan mayor. Además, ya estamos demasiado cansados y fatigados de hacerlo todo por nuestra propia cuenta. En algún momento, hemos aprendido a dejar entrar a la Fuente y que nos ayude.

 

Cuando algo desagradable ocurre, cualquier emoción correspondiente va y viene en un tiempo récord. Un evento dramático ocurre en nuestra vida y lo superamos casi de inmediato. Sin aferrarnos. Es estar en el momento sin apegos. Sabemos que podemos comenzar de nuevo en cualquier momento y crear toda una nueva vida, escenario o espacio a ocupar. Nos hemos vuelto maestros en soltar. 

 

Rara vez conectas con tu entorno. O el entorno que fue creado a partir de la vieja conciencia. Te encuentras con que pasas mucho de tu tiempo en tu propio santuario en casa y que pasas solo mucho más tiempo que nunca antes o con un pequeño círculo de amigos cercanos. El mundo exterior y muchos de sus habitantes aún no están vibrando donde tú estás. Simplemente ya no puedes hacerlo y estás mucho más cómodo en la naturaleza o pasando tiempo con los animales.

 

Tienes una sed insaciable de creatividad. Después de que tanto ha sido barrido dentro de nosotros mismos y en nuestra vida, podemos encontrarnos en un espacio de aburrimiento. ¿Qué hacer ahora que la mayoría de tus necesidades están cubiertas y estás tan libre y despejado? Aquí es donde entra en juego la creatividad. En las vibraciones superiores, todo tiene que ver con la creatividad. Hemos venido en forma para experimentar y crear. Cuando llegues a este espacio, te sentirás casi maníaco con tu creatividad. La enorme cantidad de energía que ahora corre a través de ti exige una salida. Y ahora que ya no estás en un espacio de sanar, arreglar, tratar de hacer cambiar las energías, ¡es el momento para divertirte y crear, crear, y crear! 

 

Te ríes mucho y encuentras muchas cosas divertidas y graciosas. La ligereza es un estado natural de Ser. 

 

Tienes un amor más elevado y compasión por todos los seres vivientes. Los estados más altos a veces pueden ser abrumadores, pero se sienten tan bien. 

 

Una paz increíble es un pilar fundamental. Mucha paz parece ser casi lo único que hay para ti a veces… estas ocasiones son frecuentes. Simplemente estar en la simplicidad... observar una araña bajando por su red a la luz del sol... disfrutar con tus gatos... ser uno con una puesta de sol o incluso con un bicho en la tierra. Todos son sucesos regulares y frecuentes.

 

Tu niño interior parece haber desaparecido. Aunque todavía te encanta jugar y divertirte. En lo que respecta a heridas y problemas de tu infancia, ya no ves las cosas desde ese punto de vista. Lo que queda ahora son simplemente los aspectos saludables de tu niño interior... ver las cosas con admiración y asombro y la inocencia original. ¡Y oh, es maravilloso! Es por esto que puede ser mucho más cómodo pasar el rato con los más pequeños... ellos lo entienden. 

 

Empiezas a tener una comprensión acerca de cómo todo está conectado. Entiendes que no hay errores, todo está en divino orden, y nunca hay y nunca hubo nada “equivocado”. 

 

Estás mucho más conectado con tu alma. Tú y tu alma o yo superior son ahora mucho más Uno. Tu personalidad humana que funcionaba a partir de una desconexión y desde debajo del velo, parece ya no llevar la batuta.

 

Todo tu Ser está amaneciendo...Encuentra la Luz de tu Sol Interior en la Certeza de tu Corazón...

 

 

Aprecia cómo tu Ser está amaneciendo..."

 

-          Karen Bishop –