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sábado, 20 de enero de 2018

5 SÍNTOMAS QUE TE INDICAN UN ASCENSO ESPIRITUAL


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La ascensión espiritual es la sanación de todo el recorrido de tu alma en esta y otras vidas y el cambio de forma de pensar para abandonar cualquier forma de miedo, recuperar el poder personal. Es la preparación para avanzar a un nivel superior de consciencia, paz, abundancia y conexión con lo divino y lo terrestre.
Para todos aquellos que se encuentran viajando de forma espiritual, puede ser muy común experimentar algunos “dolores de crecimiento” en el viaje. Las cosas que duelen suelen separarnos de creencias, pero siempre resultan en una mayor claridad, sabiduría y una perspectiva más profunda. La identificación de estas luchas en nuestro camino espiritual serán de gran utilidad. Esto nos permite darnos cuenta de que no estamos solos y que hay ciertas energías arquetípicas que todo el mundo en un camino espiritual termina encontrando.
El cambio está ocurriendo porque estás haciéndote una persona más auténtica y conectada. El dolor que sientes es solamente un catalizador temporal que le impulsará a encontrar tu nuevo yo. Cuando se está produciendo el cambio, es natural lamentarse de la pérdida de los aspectos de tu antiguo yo. No te aferres a tu antigua identidad en tu mente. La clave para lidiar con los dolores de crecimiento en tu camino de ascensión espiritual es aceptando el flujo de la vida y trabajar con la realidad, no en contra de ella. A continuación 5 síntomas que te indican un crecimiento espiritual:

1. La pérdida de amigos.

Esto puede ser especialmente traumático para algunas personas. Cuando empiezas a cambiar espiritualmente pueden cambiar muchas cosas de ti muy rápidamente, y esto puede afectar a algunos de tus amigos más cercanos. Puede hacer que algunas de tus amistades te empiecen a tomar por un chiflado/a, se distancien de ti e incluso te humillen.
Antes, tal vez estabas dispuesto a participar en comportamientos que ahora te parecen mal o de poco interés, como chismear, criticar a otros, o discutir algunos temas con tu grupo de amigos. También es probable que los temas que discutías con tus amigos ahora te hagan sentir vacío y prefieras discutir temas que tus amigos no entienden o no les interesen. Incluso pueden llamarte loco por ello.
Por desgracia, estas diferencias de perspectiva y el comportamiento a veces puede ser suficiente para romper la amistad que tanto significaba para ti en los últimos años. Ten en cuenta que lo único que puedes hacer es ser fiel a ti mismo y dejar que las fichas caigan. No tienes el poder de convertir la forma de pensar de nadie, ni tampoco es tu deber. Todo lo que puedes hacer es ser genuino y sincero, y el Universo te conectará con personas que están más alineadas con su nueva vibración.

2. Malentendidos en la familia.

La mayoría de los miembros de la familia tienen menos probabilidades de alejarse porque estés en un nuevo camino espiritual, pero probablemente estén muy confundidos por tu cambio de perspectiva. Si tienes unos padres que son religiosos, incluso pueden acusarte de haberte separado de Dios.
Sé auténtico, y asume la responsabilidad de la energía que te adentran en cada conversación. Basta con ser uno mismo, y el “nuevo yo” se hará más familiar para sus seres queridos. Recuerda que es mejor ser malinterpretado por quien eres que esconderse por temor a lo que tu familia podría pensar. Es tu vida, no la de ellos.

3. Ser burlado y ridiculizado por la sociedad.

Mientras que muchas personas están en un camino espiritual consciente en el mundo de hoy, hay muchas personas que permanecen en la oscuridad acerca de su verdadera naturaleza. Convertirte en una persona más espiritual puede exponerte al ridículo por ser diferente. Puedes que se burlen y te ridiculicen, pero forma parte del despertar individual. Este es, probablemente, el dolor de crecimiento más común de la ascensión espiritual.
La gente suele bromear sobre la gente que come alimentos orgánicos, meditan, tienen sueños lúcidos, llevan piedras (cristales), o hablan acerca de los problemas y filosofías espirituales. El juicio que puedes sentir por estar “fuera” puede ser incómodo al principio, pero confía en que con el avance del tiempo se convertirá en menos frecuente y será más fácil de manejar. El universo deja de enviar las experiencias que acontecen nuestras debilidades, ya que los transforma en nuestros puntos fuertes. Se genuino, sincero e intégrate. .

4. Cambio de trabajo.

Cuando hay cambios de perspectiva, su trabajo, simplemente no puede ser una buena opción para ti. De pronto, el trabajo que tienes se queda pequeño y te sientes vacío, o peor aún, afecta a tu alma. Durante un despertar espiritual, se puede llegar a la conclusión de que tu trabajo no está funcionando como una extensión de tu alma.
Para algunos, un cambio de carrera puede ser intencional y planificado, pero para otros puede venir en la forma de ser despedido de repente. Cuando eres incompatible vibracionalmente con la forma en que está gastando la mayor parte de su tiempo, es sólo una cuestión de tiempo el que una circunstancia, tanto externa como por ti mismo, haga que cambies de trabajo.
Puede ser muy doloroso tener un cambio tan repentino. Pero todo ocurre por alguna razón. Ten en cuenta que hay mucha felicidad y satisfacción por llegar a ti. La vida es demasiado corta para pasar por cosas que no llenan tu alma. Entrégate al universo, y él te llevará exactamente donde tienes que estar espiritualmente y profesionalmente.

5. Soledad

La soledad es un subproducto natural de ascenso espiritual. Por supuesto, como nuestras relaciones, los trabajos y estilos de vida cambian, como nuestra capacidad de confiar en las cosas que solíamos confiar. En tiempos como estos, es bueno acercarse a una comunidad espiritual. Tome una clase de yoga, o participa a un retiro de meditación. El Universo te pondrá en marcha con un nuevo escenario para apoyar a su nuevo estilo de vida, pero hay que hacer un esfuerzo para crearlo.
La buena noticia es que cuando encuentras a personas en el mismo camino, puedes estar seguro de que proporcionarán amistades y conocimientos que son genuinos y estimulantes para ti. Puedes notar que tienes menos amigos, pero más del tipo correcto. Un aumento de la calidad y una disminución en la cantidad.
Mientras tanto hay que entrenarse. Empieza a practicar la meditación y aprende a estar cómodo contigo mismo. Aprender a estar solo es esencial para hacer frente a cualquier sentimiento de pérdida que haya surgido desde que comenzó a perseguir su nuevo camino. Aunque encontrar tu camino espiritual puede ser una experiencia gratificante y esclarecedora, habrá algunos cambios que serán un reto para ti.
No todo el mundo va a experimentar todos estos ajustes, pero si alguno de estos se aplican a ti, no estás solo. Sea paciente con el Universo y la estancia en la integridad de la nueva versión de sí mismo. El resto se hará cargo de sí mismo.
Mantente fiel a ti mismo y con el tiempo, madurará una posición más cómoda y estable. El Universo siempre conspira para darte la vida que necesitas. Se paciente y confía. Para que crezca una nueva piel, hay que perder primero la antigua.

Fuente: Despierta vivimos en una mentira

(Publicado por Ana Luz Kovalevsky en InterSer)

viernes, 3 de noviembre de 2017

Ser Paz - por Tahíta



Todos aspiramos a una  paz inalterable,  a estar bien y  libres de sufrimiento. Afortunadamente, no necesitamos ir a ninguna parte para lograr  paz y libertad, porque  es innata en nosotros, es nuestro derecho de nacimiento, una expresión fundamental de nuestra naturaleza esencial  que está esperando ser re-descubierta en cada momento. Pero ¿cómo podemos reconocer este aspecto esencial de paz inmutable? ¿Cómo podemos aprender a encarnar la paz en medio de las circunstancias difíciles y siempre cambiantes de nuestra vida?

En primer lugar, debemos darnos cuenta y aceptar que todo a nuestro alrededor y lo que llamamos “dentro de nosotros”, que en realidad no pertenece al Ser esencial, está en constante cambio. La paz duradera e inmutable no se puede encontrar en los objetos exteriores, aconteceres mundanos, alineaciones planetarias, factores climáticos, o “dentro”…en  nuestras sensaciones corporales, emociones o pensamientos. Ellos también  están en constante cambio y no ofrecen  estabilidad duradera ni paz.

En segundo lugar, hay que darse cuenta y aceptar cómo nuestra mente está buscando constantemente la paz en los lugares equivocados. La paz inmutable no se encuentran en ningún lugar interior o exterior, persona o cosa. Cuando lo entendemos, sólo entonces estamos preparados para contactar con una paz duradera. Preguntémonos: "¿Hay algo inalterable que nos ofrezca  estabilidad inquebrantable, paz y ecuanimidad sin importar nuestras circunstancias cambiantes?”

En tercer lugar, ¿Estamos dispuestos a renunciar a la búsqueda de la paz en objetos exteriores, circunstancias y personas, o en algún lugar y tiempo futuro? ¿Estamos dispuestos a encontrar la paz en este momento, que es realmente todo lo que hay? Si estamos verdaderamente aspirando lograr la paz, es solo en éste momento en el que debemos  poner la atención, ya que en él, como en todos los que siguen, es donde la vivenciaremos. El único momento en el que podemos…SER LA PAZ.

Si estás realmente dispuesto, entonces, ahora, detente, experimenta  tu ser esencial aquí, ahora mismo "SÉ" siempre presente, situado en un eterno portal en el que te abres a darte cuenta que SIENDO PRESENTE no hay sino paz,  ecuanimidad, bienestar y liberación del sufrimiento.

Te darás cuenta de lo que muchos descubrimos…

Cuando simplemente estoy siendo:
No me encuentro ni  en mi cabeza, ni en mi corazón… simplemente  estoy expandido/a.

Cuando simplemente estoy siendo:
¿Qué le pasa a mi mente, al pensamiento y a mi sentido del tiempo? Dejan de tener importancia.

Cuando simplemente estoy siendo:
No siento ninguna sensación de carencia o necesidad.

Cuando simplemente estoy siendo:
No me siento desconectado de mí mismo, o separado del mundo que me rodea.

Cuando simplemente estoy siendo:
Sé que no tengo que hacer algo en especial.



Descansa y permanece como SER. Observa cómo, por ejemplo, te sientes espacioso, expandido, fuera del tiempo, más allá de la carencia y la necesidad, y completo  tal y como eres.

SER PAZ es tan simple que fácilmente lo pasamos por alto y lo desestimamos. Pero el hecho es que, como SER,  la paz inalterable… es innata. A medida que  concientizamos este hecho, y tomamos tiempo cada día para mantener la atención en SER LA PAZ, nos damos cuenta de que está presente, no importa nuestra circunstancia. Entonces, inunda nuestra vida y da lugar a una estabilidad que no cambia dentro de nosotros mismos permitiéndonos sostenerla y responder en lugar de reaccionar a los huracanes y circunstancias que inevitablemente surgen.

Sin embargo, el sistema de pensamiento del ego deja fuera esa Paz, por lo tanto se trata de aprender a estar atentos a esa fuerza esencial por detrás del personaje que representamos, a esa Presencia que somos más allá y por encima de la vibración de la personalidad humana.

Me permito compartirles el exquisito poema de Gendun Rinpoche, que habla muy bien de esta toma de conciencia de que la PAZ ESTÁ SIEMPRE AQUÍ  esperando por nosotros…



La felicidad no se consigue

con grandes sacrificios y fuerza de voluntad;

ya está presente en la relajación abierta y en el soltar.



No te esfuerces,

no hay nada que hacer o deshacer.

Todo lo que aparece momentáneamente en el cuerpo-mente no tiene ninguna importancia,

sea lo que fuere tiene poca realidad.

¿Por qué implicarse con ello y después apegase? ¿Por qué emitir juicios sobre eso y sobre nosotros?



Es mucho mejor dejar

simplemente que todo el juego ocurra por sí mismo,

Surgiendo y replegándose como las olas

-sin alterar ni manipular nada-

y observar cómo todo se desvanece y

reaparece mágicamente, una y otra vez,

eternamente.



Es nuestra búsqueda de la felicidad

lo único que nos impide verlo.

Es como perseguir un arco iris de vivos colores que no alcanzas jamás,

o como un perro intentando atrapar su propia cola.



Aunque la paz y la felicidad no existen

realmente como una cosa o como un lugar,

están siempre disponibles

y te acompañan a cada instante.



No creas en la realidad

de las experiencias buenas y malas;

pues son tan efímeras como el buen tiempo y el mal tiempo,

como los arco iris en el cielo.



Deseando aferrar lo inaferrable,

te agotas en vano.

En el instante en que abres y relajas ese apretado puño del aferramiento,

ahí está el espacio infinito, abierto, seductor y confortable.



Sírvete de esta espaciosidad,

de esta libertad y tranquilidad natural.

No busques más.

No te adentres en la enmarañada selva

siguiendo el rastro del gran elefante,

pues ya está en casa descansando apaciblemente

enfrente de tu propio hogar.



Nada que hacer o deshacer,

nada que forzar,

nada que desear,

nada falta.



¡Emahó! ¡Maravilloso!

Todo sucede por sí mismo.



SIEMPRE LES ABRAZO EN EL UNO!



Tahíta

domingo, 25 de junio de 2017

5 razones para Meditar- Pema Chödrön


(Publicado en “Shambhala Sun”, y traducido del inglés por Tahíta)

La mente es muy salvaje. La experiencia humana está llena de imprevisibilidad y paradójicamente, de alegrías y tristezas, éxitos y fracasos. No podemos escapar de ninguna de estas experiencias en el vasto terreno de nuestra existencia. Es parte de lo que hace la vida más vasta y también es la causa de que nuestra mente corra tan locamente. Si podemos entrenarnos a través de la meditación para ser más abiertos y más tolerantes en el abanico de nuestra experiencia, si podemos aceptar las dificultades de la vida y conducir nuestra mente, podemos llegar a ser más estables y relajados en medio de lo que la vida nos trae.

Hay muchas maneras de trabajar con la mente. Una de las más efectivas es a través de la meditación sentados. Ella nos abre a cada momento de nuestra vida. Cada momento es totalmente único y desconocido. Nuestro mundo mental es aparentemente predecible y aprehensible. Creemos que pensar en todos los eventos y las tareas pendientes de nuestra vida nos dará seguridad. Pero es toda una fantasía, y este mismo momento, sin superposición conceptual, es completamente único. Es absolutamente desconocido. Nosotros nunca hemos experimentado este mismo momento antes, y al momento siguiente no será el mismo del que nos encontramos ahora. La meditación nos enseña cómo relacionarnos con la vida directamente, por lo que realmente podemos experimentar en el momento presente, sin superposición conceptual.

No meditamos para estar cómodos. En otras palabras, nosotros no meditamos sentirnos bien todo el tiempo. Me imagino las ondas de choque que pasan a través de ustedes mientras leen esto, porque muchas personas vienen a la meditación simplemente para sentirse mejor. Sin embargo, el propósito de la meditación tampoco es sentirse mal. Más bien, la meditación nos da la oportunidad de lograr una apertura, una atención compasiva ante lo que está pasando. El espacio de la meditación es como el vasto cielo, lo suficientemente amplio como para dar cabida a cualquier cosa que surja.

En la meditación, los pensamientos y las emociones pueden llegar a ser como nubes que llegan y desaparecen. Lo bueno y lo confortable, lo agradable y lo dificultoso o doloroso. Todo esto va y viene. Así que la esencia de la meditación es entrenarse en algo que no es habitual: y eso es quedarnos con nosotros mismos, no importa lo que esté sucediendo, sin poner etiquetas de bueno y malo, correcto e incorrecto, puro e impuro a nuestra experiencia.

Si la meditación fuera simplemente sentirse bien (y creo que todos nosotros en secreto teníamos esa esperanza), a menudo sentiríamos que algo debemos estar haciendo mal. Porque a veces, la meditación puede ser una experiencia difícil.

Una experiencia muy común del meditador, en un día típico o un retiro típico, es de aburrimiento, inquietud, dolor en las rodillas .Hasta mentalmente podríamos sentirnos incómodos. En cambio, la meditación trata de una apertura compasiva y de la capacidad de estar con uno mismo en cualquier situación y experiencia. En la meditación, estamos abiertos a lo que la vida presenta. Es tocar la tierra y volver a estar aquí. Si bien algunos tipos de meditación pretenden lograr estados especiales y de alguna manera trascender o elevarse por encima de las dificultades de la vida, el tipo de meditación en que me he entrenado y de la que estoy hablando aquí es para despertar plenamente a nuestra vida…es acerca de cómo abrir el corazón y la mente a las dificultades y a las alegrías de la vida tal como es. Y los frutos de este tipo de meditación son ilimitados.

Cuando meditamos, estamos nutriendo cinco cualidades que empiezan desarrollarse durante los meses y años de práctica. Puede que le resulte útil conectarte con estas cualidades cuando te preguntas, ¿Por qué estoy meditando?

Firmeza

Lo primero que estamos haciendo cuando meditamos es cultivar y nutrir la firmeza para con nosotros mismos. Hablé con alguien sobre esto una vez, y me preguntó: ¿Es ésta firmeza como un tipo de lealtad? A qué estamos siendo fieles? A través de la meditación, estamos desarrollando lealtad hacia nosotros mismos. Esta constancia que cultivamos en la meditación se traduce inmediatamente en lealtad a uno mismo en las experiencias de vida.

Firmeza significa que cuando te sientas a meditar y te permites experimentar lo que está pasando en ese momento, que podría ser que tu mente vaya a cien kilómetros por hora, que tu cuerpo esté retorciéndose, que golpeen tu cabeza, que tu corazón esté lleno de miedo: lo que surja… te quedas con la experiencia. Eso es todo. A veces te puedes sentar allí durante una hora sin lograr nada. Entonces podrías decir que fue una mal sesión de meditación. “Acabo de tener una sesión de meditación mala”. Pero la voluntad de sentarte allí durante diez minutos, quince minutos, veinte minutos, media hora, una hora, todo el tiempo que estuviste allí: este es un gesto compasivo de la fidelidad o firmeza hacia ti mismo.

Tenemos una tendencia a poner una gran cantidad de etiquetas, opiniones y juicios en la parte superior de lo que está pasando. Lealtad, firmeza a ti mismo, significa soltar esas etiquetas u opiniones. Así que, en cierto modo, parte de la firmeza es que cuando notas que tu mente va a un millón de kilómetros por hora y estás pensando en todo tipo de cosas, hay algo auténtico que simplemente sucede sin ningún esfuerzo: te quedas con tu experiencia, la aceptas. En la meditación, desarrollas esta cualidad de fomentar la lealtad, la constancia y perseverancia hacia ti mismo. Y a medida que aprendemos a hacer esto en la meditación, nos volvemos más capaces de perseverar en todo tipo de situaciones fuera de nuestra meditación, o lo que llamamos postmeditacion.

Visión clara

La segunda cualidad que generamos en la meditación es ver claramente, que es similar a constancia. A veces a esto se le llama clara conciencia. A través de la meditación, desarrollamos la habilidad de “pescarnos” en situaciones en las que nos endurecemos ante las circunstancias y personas, o de alguna manera nos cerramos a la vida.

Empezamos a captar desde el inicio, cadenas de reacciones neuróticas que limitan nuestra capacidad de experimentar alegría o conectarnos con otros. Se podría pensar que estamos sentados en meditación, tan tranquilos y quietos, concentrados en la respiración, que no notamos ni vemos nada. Pero en realidad es todo lo contrario. A través de este desarrollo de la constancia, este aprender a permanecer en meditación, empezamos a cultivar una claridad objetiva de solo ver, sin prejuicios. Los pensamientos vienen, las emociones vienen, y podemos verlos siempre claramente.

En la meditación, te estás moviendo más y más hacia ti mismo, y comienzas a entenderte mucho más claramente. Comienzas a ver claro, sin un análisis conceptual, ya que con la práctica regular, ves lo que estás haciendo, una y otra vez. Pasas la misma película una y otra y otra vez en tu mente. El nombre de la pareja puede ser diferente, el empleador puede ser diferente, pero los temas son un tanto repetitivos.

La meditación nos ayuda a vernos con claridad a nosotros mismos y a los patrones habituales que limitan nuestra vida. Comenzamos a ver nuestras opiniones con claridad…nuestros juicios…nuestros mecanismos de defensa. Profundiza la comprensión de nosotros mismos.

Coraje

La tercera cualidad que cultivamos en la meditación ocurre cuando nos permitimos sentarnos en meditación con nuestra angustia emocional. Creo que es importante establecer esto como una cualidad independiente que se desarrolla en la práctica, porque cuando experimentamos estrés emocional en la meditación (y lo haremos), a menudo nos sentimos como que estamos haciendo algo mal. De modo que la tercera cualidad que se desarrolla es la valentía, el surgimiento gradual de coraje. Creo que la palabra gradual aquí es muy importante, ya que puede ser un proceso lento. Pero con el tiempo, desarrollarás el coraje ante el malestar emocional, así como ante las pruebas y tribulaciones de la vida.

La meditación es un proceso de transformación, en lugar de un cambio mágico de imagen en el que tenazmente intentamos cambiar algo de nosotros mismos. Cuanto más y más abiertamente la practicamos, más valentía desarrollamos en nuestra vida.

En la meditación nunca sentimos que lo logramos.Sentimos que nos relajamos lo suficiente como para experimentar lo que siempre ha estado dentro de nuestro. A veces llamo a este proceso: gracia transformadora. Porque cuando estamos desarrollando este valor, en el que permitimos que toda la gama de las emociones se produzca, podemos ser tocados por un insight (toque de lucidez, iluminación). Esto no llega por tratar de averiguar lo que está mal en nosotros o lo que está mal en el mundo. Estos momentos de discernimiento provienen del hecho de sentarnos en meditación, lo que requiere coraje… un valor que crece con el tiempo.

Por medio de este valor, se nos da la gracia de un cambio en nuestra visión del mundo, aunque sea muy leve. La meditación nos permite ver algo nuevo que nunca hemos visto antes o entender algo nuevo que nunca hemos entendido. A veces llamamos a estos dones: bendiciones de la meditación. Aprendemos cómo apartarnos de nuestro propio camino el tiempo suficiente como para que haya espacio para que nuestra propia sabiduría se manifieste, y esto sucede porque no estamos reprimiendo más esta sabiduría.

Al desarrollar el coraje para experimentar sufrimiento emocional en el nivel más difícil, podemos estar sentados allí con él, en meditación, sintiendo un gran confort interior. Porque en ese momento, cuando no estamos identificados con esa montaña de emociones, comenzamos a tomar contacto con el sentimiento, la energía subyacente tras las emociones. Comenzamos a dejar de lado las palabras, las historias, lo mejor que podemos, y permanecemos sentados allí. Una parte de nosotros quiere seriamente despertar y abrirse.

Experimentar nuestra angustia emocional y cultivar todas estas cualidades de perseverancia, visión clara y valor, realmente sacude nuestros patrones habituales. Por eso la meditación relaja nuestros condicionamientos, afloja la forma en que nos adherimos a ellos, la manera en que perpetuamos nuestro sufrimiento.

Atención

La cuarta cualidad que desarrollamos en la meditación es algo que he estado tocando todo el tiempo, y que es la capacidad de estar despiertos a la vida, a cada momento, tal y como es. Esta es la esencia absoluta de la meditación. Desarrollamos atención a este momento, aprendamos a estar sólo aquí. Y tenemos un montón de resistencia a estar aquí!

Cuando empecé a practicar, pensé que no estaba bien. Me tomó un tiempo darme cuenta de que tenía una gran cantidad de resistencia a estar aquí y ahora.

Sólo estar aquí; la atención sobre este mismo momento no nos proporciona ningún tipo de seguridad o previsibilidad. Pero cuando aprendemos a relajarnos en el momento presente, aprendemos a relajarnos con lo desconocido.

La vida nunca es predecible. Usted puede decir: Oh, me gusta lo impredecible, pero que esto suele ser cierto sólo hasta cierto punto, siempre y cuando la imprevisibilidad sea sobre algo divertido y aventurero. El aceptar el momento presente y lo desconocido, es algo muy poderoso para los que quieran despertar y abrir su corazón y su mente. El momento presente es el fuego generativo de nuestra meditación. Es lo que nos impulsa hacia la transformación. En otras palabras, el momento presente es el combustible para nuestro viaje personal. Si usted pregunta por qué meditamos, yo diría que entre otras cosas, podemos llegar a ser más flexible y tolerantes con el momento presente.

No es Gran Cosa

La quinta y última cualidad respecto a por qué meditamos es lo que yo llamo un gran problema. Que es lo que quiero decir cuando digo que llegamos a ser flexibles al momento presente.
Sí, con la meditación podemos experimentar visión profunda, o la magnífica sensación de gracia o bendición, o el sentimiento de transformación y el valor recién descubierto, pero entonces: no es gran cosa.

Esta fue una de las más grandes enseñanzas de mi maestro, Chögyam Trungpa Rinpoche: no es gran cosa.

Me acuerdo que una vez fui a él con lo que me pareció una experiencia muy fuerte en mi práctica. Yo estaba muy emocionada, y mientras le estaba contando acerca de esta experiencia, él me solo me miraba. Era una especie de mirada indescriptible, una mirada muy abierta. Y cuando le estaba relatando acerca de esto, me tocó la mano y dijo: “ No es gran cosa”. Él no me estaba diciendo que estaba mal, ni bien. Él me estaba diciendo que estas cosas sucedan y pueden transformar nuestra vida, pero al mismo tiempo que no hiciera tanto escándalo por ello, porque eso lleva a la arrogancia y al orgullo, a una sensación de ser especial. Por otro lado, haciendo mucho escándalo acerca de nuestras dificultades, vamos por la dirección opuesta, que nos lleva a la pobreza, la auto-denigración, y a una baja opinión de nosotros mismo.

La meditación nos ayuda a cultivar este sentimiento de “No es nada del otro mundo”, no como una declaración cínica, sino como un estado de humor y flexibilidad.

Lo vemos todo, y esto nos permite amarlo todo.


Pema Chödrön

jueves, 1 de junio de 2017

del libro COMIENZA DONDE ESTÁS, de Pema Chodron

Tipeado  por Tahíta

NO HAY ESCAPE, NO HAY PROBLEMA - Pema Chodron




Ya tenemos todo lo que precisamos. No necesitamos mejorarnos. Todas éstas fantasías que nos imponemos nosotros mismos: el temor constante de ser malos y la esperanza de ser buenos, las identidades a las que tanto nos aferramos, la furia, los celos y las adicciones de todo tipo…nunca tocan nuestra riqueza básica. Son como nubes que ocultan temporalmente el sol. Pero nuestra calidez y nuestro brillo están aquí mismo en todo momento. Esto es lo que realmente somos. Estamos a la distancia del guiño de un ojo de estar plenamente despiertos.

Esta manera de vernos a nosotros mismos es muy diferente de aquella a la que estamos acostumbrados. Desde ésta perspectiva, no tenemos que cambiar: puedes sentirte tan desdichado como quieras y aún así, sigues siendo un buen candidato a la iluminación. Puedes sentir que eres el caso más desesperado del mundo, pero ese sentimiento es tu riqueza, no algo de lo que tengas que deshacerte ni que tengas que mejorar. Hay riqueza en todo ese material maloliente que tanto nos disgusta y tan poco deseamos. Las cosas deliciosas- lo que tanto amamos de nosotros mismos, los lugares por los que sentimos una sensación de orgullo o inspiración-, también son nuestra riqueza.

Con las prácticas que te presentaré, puedes comenzar exactamente dónde estás. Si te sientes enfadado, empobrecido o deprimido, las prácticas que describiré están diseñadas para ti porque te animarán a usar todas las cosas no deseadas de tu vida como medios para despertar la compasión por ti mismo y por los demás. Éstas prácticas nos enseñan a ceptarnos a nosotros mismos, a relacionarnos directamente con el sufrimiento, a dejar de huir de los aspectos dolorosos de nuestras vidas. Nos enseñan a trabajar abiertamente con la vida tal como es.

Cuando oímos hablar de la compasión, naturalmente lo asociamos con trabajar para los demás, con cuidar de los demás. La razón por la que no solemos estar ahí para los demás- bien para nuestros hijos, para nuestra madre o para alguien que nos insulta o nos atemoriza-, es que no estamos ahí para nosotros mismos.Hay partes enteras de nosotros mismos tan indeseadas que, cuando empiezan a aparecer, salimos corriendo.

Como escapamos, dejamos de estar aquí mismo, de estar en el punto. Seguimos perdiéndonos el momento en el que estamos. Sin embargo, si podemos experimentar el momento en el que estamos, descubrimos que es único, precioso, completamente fresco. Nunca ocurre dos veces. Uno puede apreciar y celebrar cada momento, no hay nada más sagrado. No hay nada más vasto y absoluto. De hecho, ¡ no hay nada más!

Solo en la medida que hemos llegado a conocer nustro dolor personal, solo en la medida en la que nos hemos relacionado con el dolor,  somos lo suficientemente intrépidos, lo suficientemente valientes y lo suficientemente guerreros, como para estar dispuestos a sentir el dolor de los demás. En esa misma medida estaremos dispuestos a asumir el dolor de los demás, porque habremos descubierto que su dolor y el nuestro no son diferentes.

Para hacer esto necesitamos toda la ayuda que podamos conseguir. Tengo la esperanza de que éstos escritos te ofrezcan esa ayuda. Las herramientas son tres prácticas que te darán mucho apoyo:

1-La meditación sedente básica (llamada meditación shamatha-vipashyana)

2-La práctica de dar y recibir- (llamada tonglen)

3- El trabajo con los siete puntos del entrenamiento mental, o lojong-

Todas éstas prácticas despiertan nuestra confianza en que la sabiduría y la compasión que necesitamos ya están en nosotros. Nos ayudan a conocernos: nuestras partes duras y nuestras partes blandas, nuestra pasión, agresión, ignorancia y sabiduría.  La razón por la que las personas se dañan unas a otras, la razón por la que el planeta está contaminado y por la que a la gente y a los animales no les va muy bien últimamente, es que los individuos no se conocen, no confían ni se aman suficientemente a sí mismos. La técnica de la meditación sedente, llamada shamatha – vipashyana (“tranquilidad, comprensión”), es como una llave dorada que nos ayuda a conocernos a nosotros mismos.



MEDITACIÓN  SHAMATHA –VIPASHYANA

En la meditación shamatha-vipashyana, nos sentamos erguidos, con las piernas cruzadas (si podemos) y los ojos abiertos, y las manos descansando sobre los muslos.

Entonces simplemente tomamos consciencia de la respiración a medida que sale. Hace falta cierta precisión para estar allí mismo con la respiración. Por otra parte ésta técnica es extremadamente relajada y suave. Decir “Estáte allí mismo con la respiración medida que va saliendo”, es lo mismo que decir “Estate plenamente presente”. Estate aquí mismo con lo que está pasando. Siendo conscientes de la respiración a medida que sale, también podemos ser conscientes de otras cosas que pasan: los sonidos de la calle, la luz sobre las paredes. Éstas cosas pueden captar nuestra atención ligeramente, pero no es necesario que nos despisten. Podemos seguir sentados aquí, conscientes del salir de la respiración.

Pero estar con la respiración es solo una parte de la técnica. La otra parte son los pensamientos que recorren continuamente nuestra mente. Nos sentamos aquí hablándonos a nosotros mismos. La instrucción es que cuando nos demos cuenta de que hemos estado pensando, lo etiquetemos así:”Pensando”. Cuando notas que tu mente deambula por ahí, te dices a ti mismo: “Pensando”. Tanto si tus pensamientos son violentos y  pasionales como si están llenos de ignorancia y negación, tanto si son preocupantes o temerosos, como si son pensamientos espirituales o pensamientos agradables sobre lo bien que te va, pensamientos reconfortantes, pensamientos elevados, sean lo que sean,  simplemente etiquétalos a todos, sin juicio ni dureza, como “pensamientos”; hazlo con honestidad y delicadeza.

El toque de la respiración es ligero, tan solo como un 25% de la atención está en la respiración. No te aferres a ella ni trates de fijarla. Te estás abriendo, dejando que la respiración se mezcle con el espacio de la habitación, dejando que el aliento salga al espacio. Entonces se produce algo así como una pausa, una apertura hasta que sale la respiración siguiente. Mientras inspiras, podría haber una sensación de algo se are y espera. Es como pulsar el timbre de la puerta y esperar que alguien responda. Después vuelves a apretar el timbre y esperas que alguien responda. Después probablemente tu mente se vaya a deambular por ahí y vuelves a darte cuenta de que estás pensando; en éste punto es cuando usas la técnica de etiquetar.

Es importante ser fiel a la técnica. Si descubres que tu etiquetar adquiere un tono duro y negativo, como si estuvieras diciendo.”¡Maldita Sea!”, entonces está haciendo que lo pases mal; repítelo una vez más y aligérate. No se trata de abatir los pensamientos. Más bien sé delicado. Usa la técnica de etiquetar como una oportunidad de desarrollar la suavidad y la compasión hacia ti mismo. Cualquier cosa que surja en el ámbito de la meditación, está bien. La cuestión es poder verla con honestidad y hacerte amigo de ella.

Aunque es vergonzante y doloroso, es muy curativo dejar de ocultarte de ti mismo. Es sanador conocer todas las maneras en las que te muestras esquivo, todas las maneras en las que te escondes, todas las maneras en las que te cierras, te niegas, criticas a los demás, todas tus curiosas y extrañas maneras. Puedes conocerlas haciendo uso del sentido del humor y de la bondad. Al conocerte a ti mismo, llegas a conocer a la humanidad en su conjunto. Todos afrontamos éste tipo de cosas. Todos estamos juntos en esto. De modo que cuando te des cuenta de que te estás hablando a ti mismo, etiquétalo como “pensando” y nota tu tono de voz. Deja que éste sea compasivo, delicado y divertido. Entonces estarás cuestionando los viejos patrones repetitivos que compartes con la raza humana. La compasión hacia los demás comienza con la bondad hacia nosotros mismos.

 (Continuaremos con las otras 2 Prácticas)

Copiado del libro “Comienza donde Estés”, de Poma Chodron-

jueves, 6 de abril de 2017

¿SABES EN QUE NIVEL DE VIBRACIÓN ESTÁS? ¿COMO ESTÁS VIBRANDO HOY?

¿SABES EN QUE NIVEL DE VIBRACIÓN ESTÁS?

¿COMO ESTÁS VIBRANDO HOY?






La vibración más baja corresponde al terreno de nuestro ego, es el nivel del miedo y por eso se generan toda clase de problemas. La vibración media es el terreno de la esperanza, de esta manera, comienza a producirse la "suerte". Finalmente, la vibración más alta corresponde al terreno del Espíritu, es el nivel de la Fe Absoluta, en el cual se producen los milagros, la mayoría de nosotros nos encontramos vibrando en el nivel medio. A veces decaemos por los problemas que se nos presentan y después de realizar cierto esfuerzo nos recuperamos. Otras veces, vivimos momentos de iluminación y gran conexión con nuestro Creador, entonces, vibramos con una energía alta y nos sentimos poderosos, llenos de fe y entusiasmo.

Cuando una persona comienza su camino de crecimiento personal, lo primero que surge son sus resistencias internas. El primer día decide, por ejemplo, comenzar una dieta, repetir afirmaciones u organizar su vida, sin embargo, al día siguiente es probable que no haga ni la mitad de las cosas que se propuso. Estas resistencias están generadas por el ego, el ego es la parte que se siente separada del Espíritu y que, a su vez, genera el drama personal.

Es muy difícil mantenerse en un mismo nivel todo el tiempo. Es probable que te sientas muy bien en un momento, pero luego te encuentres con tu ex pareja, o te pelees con tu jefe, tu hijo o un amigo, o te enfermes, y encuentres tu vibración personal cambie súbitamente. Cada persona debe aprender a cuidar sobremanera su vibración personal.

Por lo general, aquellas personas que nos traen problemas son "maestros “que nos enseñan lo que no hemos sanado que ponen a prueba nuestra posición, de esta manera sabemos si esa posición es sólida o no. Si alguna persona tiene la facultad de "ponerte de mal humor", es porque aún tienes una parte débil en tu ser que necesita ser sanada. No puedes cambiar a los demás pero sí puedes cambiarte a ti mismo.

Otra verdad metafísica explica que "las Leyes Superiores se imponen sobre las Inferiores". Esto significa que en cuanto mejores tu vibración personal, mejorarás la vibración de todos aquellos que te rodean. Esta es la forma más efectiva de cambiar a los demás". Con sólo mejorar uno mismo, mejoran las relaciones con los otros. Este principio nunca funciona al revés, ninguna persona de vibración baja puedes disminuir tu vibración, salvo que te encuentres débil, de ser así, no estabas vibrando alto.

La preocupación complica la solución de un problema porque baja el nivel vibratorio. En nuestra cultura está "bien visto" que una madre se preocupe por su hijo o viceversa. Sin embargo, desde el punto de vista metafísico, la preocupación puede ser muy dañina porque aumente la fe en lo negativo y agrava el problema. La mejor manera de ayudar a una persona es "ocuparse" de ella para que mantenga la fe bien alta y piense en la solución feliz del problema. Un hijo que se angustia por la enfermedad de su madre está demostrando tener más fe en la enfermedad que en la recuperación de su salud; por lo tanto, su preocupación está ayudando a que su madre se enferme aún más. En ese caso, el hijo deberá primero curar sus propios miedos para luego intentar ayudar a su madre. Esto no significa ser indiferente al problema, sino todo lo contrario; la diferencia esencial reside en que debe mantener toda la atención posible en la feliz solución. La fe del hijo en la curación de su madre será la mejor ayuda que ella pueda recibir.

Cada vez que quieras ayudar a alguien, deberás primero elevar al máximo tu energía personal y después entrar en contacto con la persona necesitada. En síntesis, para ayudar a otros tienes que estar muy bien contigo mismo; de lo contrario, el problema ajeno te puede llegar a absorber. Un metafísico debe ser sanamente egoísta y pensar en sí mismo primero; debe aprender a mantenerse siempre en una posición fuerte para ayudar a los demás a salir del pozo.

Debes recordar que es el ego de cada uno el que genera los dramas personales. Por eso, es importante que te mantengas en una posición positiva para recordarle al otro su verdadera naturaleza espiritual, que la vida es felicidad y que debe restituir su nivel de alegría. No escuches al ego de la persona que sufre; escucha a su Espíritu y te darás cuenta que Dios siempre está presente.

Cuando una persona siente un gran miedo, está utilizando todas las técnicas metafísicas en forma negativa. La persona pronuncia las palabras que describen su miedo; visualiza con claridad lo que podría pasarle y, finalmente,, siente en todo su cuerpo las reacciones que el miedo produce. Si se insiste un poco en este proceso, la manifestación de aquello que se teme se producirá con mucha facilidad. Si la persona tiene miedo a enfermarse, es probable que hable con la gente acerca de la enfermedad; también, se vea a sí misma padeciéndola y se imagine todo el dolor que su cuerpo sentiría si estuviera verdaderamente enferma.

En síntesis, el miedo es la fe en lo negativo. Para elevar el nivel vibratorio se debe utilizar esta misma fórmula pero eligiendo pensamientos más positivos.

El primer paso es cancelar el miedo repitiendo "cancelado" en voz alta, por lo menos tres veces. Luego se debe repetir alguna afirmación positiva, como, por ejemplo: "Yo Soy muy sano. Mi cuerpo físico está siempre saludable y fuerte". Luego la persona debe verse a sí misma saludable y feliz. Finalmente, debe sentir su cuerpo funcionando correctamente. Para finalizar, quiero mencionarte que NO existen enfermedades incurables; sólo existen personas incurables.

 CÓMO GENERAR ENERGÍAS POSITIVAS

Las energías iguales se atraen. Esto significa que cuando tu vibración personal es muy baja... se te presentan muchos problemas. Lo primero que debes hacer es mejorarla, para entonces atraer a tu vida situaciones y personas que te den más felicidad.

 CUIDAR LA PALABRA

Para generar una mejor vibración personal, en primer lugar deberás ser muy cuidadoso con lo que pronuncias. Evita usar las "malas palabras"; ellas tienen una vibración muy baja y afectan tanto al ambiente como a las personas. Puedes utilizar las malas palabras una vez como descarga de tu enojo y eso es válido; el problema se presenta cuando se convierten en vocabulario habitual.

Otras palabras que tienen vibración muy baja son aquellas que pronuncian cuando uno se queja o critica a alguien. La Palabra tiene poder Creador.

Cuando nos quejamos de algo sólo estamos afirmando más el problema. Por otra parte, cuando criticamos a alguien estamos dándole más lugar a la percepción de nuestro ego que a la de nuestro Espíritu. El ego siempre marca las diferencias y nos aleja de estar en paz unos con otros. El Espíritu nos recuerda que "Todos somos Hijos de Dios y que ÉL nos ama a todos por igual.

La crítica hace que veas en el otro lo que no ves en ti mismo. Si la tomas de esta manera, puedes llegar a convertirse en una herramienta muy útil para tu conocimiento personal. Una vez que resuelvas tus propios problemas internos, dejarás de criticar a los demás.

Evita participar en discusiones o en reuniones donde sólo se hable vanamente. Cuida tu energía verbal y resérvala para decretar aquello que sea importante para ti.



 SELECCIONAR LAS IMÁGENES

Debes hacer un gran esfuerzo para concentrar toda tu atención en las imágenes que sean más positivas para tu evolución. Tal como lo vimos al estudiar el Principio del Mentalismo, las imágenes de guerra, crueldad, pobreza, enfermedad, catástrofes o cualquier otra situación que te haga sentir miedo o inseguridad... aumentarán más la sensación de estar separado de tu Creador y no te conducirán de ninguna manera a tener más paz.

Esto no significa que debas vivir ausente de lo que sucede en el mundo. Puedes informarte y conocer todas las noticias del momento sin que eso te haga sentirte culpable; lo importante es que aprendas a "concentrar tu atención en lo bueno". Sólo esto te ayudará a elevar tu energía personal. Presta atención a la reacción de tu cuerpo cuando lees una buena noticia. Seguramente sentirás alegría, más confianza y paz. Es probable que estés pensando: "Pero todos las noticias del mundo ahora son muy malas". Si ésta es tu idea, entonces cancélala inmediatamente; de lo contrario, te tocará ver todas las peores noticias del planeta. Por el contrario, si comienzas a creer que en el mundo también suceden cosas buenas, te enterarás de todo lo bueno.

 LA SENSACIÓN FÍSICA

El placer es el camino más directo para aumentar tu energía personal. Es aconsejable practicar todas las actividades que te brinden placer físico, como los deportes, el baile, la gimnasia, el caminar por un parque o frente al mar y demás. La visita a lugares naturales siempre ayuda a elevar la vibración personal.

La risa de placer y aumenta considerablemente el nivel energético personal además de acelerar los procesos curativos del cuerpo. Rodéate de gente que te haga reír; mira programas cómicos, especialmente aquellos en que el humor no es personal; encuéntrale el lado cómico a todo lo que te sucede y verás cómo la soluciones aparecen más fácilmente. Si estás muy enojado y alguien te hace reír, notarás que no puedes volver a enojarte como antes. La risa y el enojo no son compatibles. Cuando más nos reímos, más rápido desaparece la ira.

A veces, es conveniente valerse del recuerdo de situaciones felices del pasado. La mayoría de la gente se pasa todo el tiempo recordando todo lo malo que le ha tocado vivir y lamentándose; eso sólo sirve para atraer más cosas malas al presente porque se está generando el mismo tipo de energías.

Si quieres vivir una situación muy romántica en el presente, puedes traer a tu memoria el recuerdo del momento más romántico y que hayas vivido en el pasado. Revive la sensación física sin poner la atención en la otra persona; sólo recuerda aquello que sentías dentro de ti y vuelve a experimentarlo. Cuando más lo hagas y disfrutes, más pronto tendrás a tu lado a la persona que te dará todo ese placer.

La razón por la que no debes poner la atención en quien estuvo a tu lado en el pasado es que, muy probablemente, ésta no sea la misma persona en el presente. Deja al Universo que te provea de la persona más adecuada para ti en el presente.

Las personas que se sienten solas y se quejan de su soledad, sólo atraen más soledad o relaciones que fracasan rápidamente. Si éste es tu caso y no puedes recordar ningún momento romántico de tu pasado, tienes que crearlo en tu imaginación.

Concéntrate en las imágenes, palabras y sensaciones que te ayuden a vibrar en la frecuencia del amor y, entonces, al amor aparecerá en tu vida.

Recuerda que las energías iguales se atraen solo el Amor atrae el amor.



Fuente:bioterapiaeldespertar.

viernes, 31 de marzo de 2017

LA FALSA ESPIRITUALIDAD



La falsa espiritualidad hace referencia a aquellos que dedican su vida a leer decenas de libros de crecimiento personal y enseñar, pero son incapaces de sentir amor en su corazón, y por lo tanto necesitan ser vistos y aceptados por los demás.

Vibrar en amor no es tarea fácil. Hemos sido condicionados desde que nacimos, y en muchos casos, desde antes de la concepción. En casos con infancias dolorosas y sufridas, el alma se ha propuesto un gran desafío antes de venir a la Tierra: trascender el ego y recuperar su liderazgo natural.

Muchas personas hablan sobre la luz, pero permanecen en una frecuencia baja, aún aunque no tengan malas intenciones. Esto significa que no han sanado sus heridas de la infancia y siguen identificadas con su mente y su personalidad condicionada. Hay que ser muy prudentes para enseñar sólo aquello que nosotros ya hemos superado. Porque sólo así llega nuestro mensaje con la intensidad que deseamos.

Es muy frecuente escuchar o leer sobre el amor, la humildad, la luz, el servicio, y pegar frases o imágenes hermosas en Facebook, pero son pocos los que hablan sobre el ego, la oscuridad, y sus innumerables trampas para seguir ejerciendo la hegemonía sobre el Ser. La única manera de conocer las trampas del ego es haberlas experimentado y trascendido, por lo menos en gran parte. El autoengaño es muy sutil. El ego espiritual es muy común. Sucede cuando el individuo busca resaltar su imagen, ser admirado, o visto. Lo que quiere es que vean cuán evolucionado está, o que está en el camino de la luz, que es una buena persona, humilde, bondadosa, luminosa. Pero en cuanto éste desea ser visto, ya ha caído presa de su ego, aunque no tenga conciencia de ello.

Tienes que prestar mucha atención si tú no eres una de ellas, ya que es muy probable que así sea, por el sencillo hecho de que hasta llegar a la iluminación, el ego sigue operando en alguna forma. Si lo descubres, solo debes perdonarte con amor y aceptar tus partes oscuras, que no es lo mismo que identificarte con ellas. Sólo significa que todavía tienes emociones para sanar, igual que cualquier otro ser humano.

Lo que hace a una persona espiritual es su autenticidad. No pretende mostrar nada, no le interesa ser visto ni admirado, y no busca nada en el mundo, porque sabe que este no tiene nada para ofrecerle. Si en algún momento descubre que su ego lo está engañando, inmediatamente vuelve a sí mismo y comienza nuevamente el trabajo sobre su niño interior. Porque el ego es nuestro niño herido, que todavía busca el amor de sus padres que nunca tuvo cuando necesitaba. Por ese amor es capaz de cualquier cosa, inclusive de matar y torturar.

Un asesino o una persona malvada es sólo alguien que se ha desviado de la luz y es presa de su historia. Todo el mal que hace es tan solo una reproducción del clima familiar que había en el hogar de su infancia, y sigue haciéndolo porque todavía en su interior es fiel a lo que sus padres le enseñaron. Como su niño interior todavía está necesitando el amor de ellos (ya que él no se ha ocupado de nutrirlo con su propio amor, es decir, no se ama a sí mismo) sigue repitiendo exactamente lo que aprendió. Si hubo violencia, ejerce violencia. Si hubo desamor, ejerce desamor. Si hubo sobreprotección, busca sobreproteger a otros No puede elegir, es esclavo de su historia, al menos que en algún momento elija conscientemente superar sus condicionamientos y comenzar el viaje hacia la libertad.

Por eso Jesús dijo: “Perdónalos padre, no saben lo que hacen”, porque literalmente estas personas están poseídas por el ego. Han perdido la conciencia, por lo tanto no hay porque odiarlas. El odio o el rechazo hacia los que hacen el mal, solo habla de la falta de compasión y comprensión sobre la verdadera naturaleza humana. Si no hay compasión ante alguien que se equivoca, sea cual error fuere el error, tampoco hay compasión hacia uno mismo ante los propios errores. Detrás de la personalidad, siempre está la luz, y aunque no se vea, eso es lo que ve un auténtico guerrero. Ahí pone su atención, no en lo que sus sentidos perciben.

Por lo tanto, si quieres ser una persona realmente espiritual no tienes que desear ser una persona espiritual, porque allí ya estas presa de tu ego. Solo dedícate con pasión a sanar todo aquello que todavía te falta sanar, para elevar tu frecuencia, y no creas por un segundo lo que te dice tu mente. No la escuches. No le prestes ninguna atención. Haz de cuenta que fuera la mente de otro. Des identifícate de ella. Porque en la mente vive el ego.

Sin identificación con la mente, no hay ego. Y sin ego, solo queda el amor.



 Por el Lic. Fernán Makaroff

martes, 14 de marzo de 2017

La Maravilla de Existir



Siéntete asombrado/a por esta existencia,

asombrado/a por el aliento,

asombrado/a por esta vida.

Muchos de nosotros preferiríamos oír hablar de un sueño, de cómo podría ser, de cómo algo podría cambiar.

Pero yo hablo de algo tan valioso que ni siquiera todo el dinero del mundo lo podría reemplazar: Tu Vida.

¿Sabes cómo ver el valor del regalo que se te ha dado?

¿Qué significa conocerte a ti mismo/a?

Conocemos a nuestros amigos mejor de lo que nos conocemos a nosotros.

Si quieres conocerte a ti mismo/a, hay un modo de hacerlo y empieza por reconocer tu existencia, por reconocer tu corazón, por reconocer esta posibilidad en tu vida. Quítate los lentes de lo bueno y lo malo.
Obsérvate a ti mismo/a y verás el regalo de una existencia. Sólo falta aceptar verdaderamente ese regalo.

Cuando puedo ver la más maravillosa y preciosa de las realidades, mi corazón empieza a bailar.

Todo lo que podrías querer o necesitar está aquí mismo.

No hay duda sobre si esa belleza está dentro de ti o no, está dentro de cada uno de nosotros.

La única diferencia es que hay quienes la han sentido, personas en cuya vida se ha manifestado, y personas en cuya vida aún no lo ha hecho.

En este momento llamado “ahora” está teniendo lugar el mayor de los milagros: estás vivo/a.

Este momento encierra la posibilidad más hermosa: puedes enamorarte de este aliento que entra en ti trayéndote la vida, el amor, la comprensión, el consuelo y todo lo que podrías necesitar jamás.

Se está desarrollando la historia más hermosa, y es tu historia. Nadie más puede narrarla. La petición de tu corazón es muy sencilla: siéntete satisfecho, vive en la alegría, vive en paz.

En Tu vida está pasando algo que es más importante que la suma de todos tus logros y tus fracasos.

¿De qué se trata? Muy simple. Es el ir y venir de cada respiración. Ése es el mayor milagro que jamás podrás presenciar.

Nunca habrá en tu vida un milagro mayor que el ir y venir de cada respiración.

No te abandona en los momentos difíciles.Y es algo que nunca juzga.

Cada respiración trae consigo la posibilidad de sentirse satisfecho/a. Cada aliento trae consigo la posibilidad de sentirse en Paz.

No juzgues este viaje por los fracasos ni por los éxitos, considéralo como el más valioso de los regalos.

Ese lugar dentro de ti es donde no hay dudas ni preguntas, donde hay claridad y comprensión, donde hay una celebración de la vida.

Se te invita a formar parte de la celebración de la existencia.

Prem Rawat (Maharaji)

Publicado en la red RÍO ABIERTO