martes, 27 de junio de 2017

DEJAR DE PENSAR, ROBERT ADAMS


Los años pasan volando. Tu vida pasa volando. Antes de que te des cuenta estarás fuera de tu cuerpo y ¿dónde estarás? 
Si sabes quién eres, no estarás en ninguna parte. Si piensas que sabes quién eres, estarás en alguna parte.
A dónde vamos depende de nuestros pensamientos. 
La mente es la misma, incluso después de la así llamada muerte. Tus pensamientos determinan adónde vas.

Por ejemplo: Si crees en el cielo y el infierno. Si crees en el infierno más que en el cielo, te encontrarás después de salir de tu cuerpo en una situación infernal. Pero tú has creado esa situación. Nadie te envía allí. No hay nadie que te envíe a ningún lugar. Tú creas el lugar al que vas por lo que sabes.
Si crees que mereces ir al cielo te encontrarás en un lugar celestial. Pero eso es sólo por un corto tiempo. Entonces la ley del karma se hace cargo y te lleva donde se supone que debes estar. Puedes encarnar en este planeta de nuevo. O puedes ir a un planeta diferente.

Por lo tanto, la persona sabia, no quiere ir a ninguna parte.
La persona sabia nunca muere. Porque nunca ha nacido.
No hay ningún lugar adónde ir y no hay nada que hacer. Simplemente te fundes en la consciencia. Te conviertes en consciencia. Te conviertes en omnipresencia y siempre eres feliz.
No hay nacimiento y no hay muerte. No hay un ir y venir. No hay absolutamente nada. Pero la nada a la que me refiero se llama consciencia-dicha. La nada a la que me refiero es, tú no pierdes tu individualidad, tu individualidad se expande y te vuelves omnipresente.



Puede que hagas la pregunta, "¿Cómo puede la individualidad de cada uno expandirse de la misma manera? ¿Entonces habrá miles de millones de individualidades?" 
No, sólo hay una individualidad y ésta es el Ser (Sí mismo). Y ésta eres tú. Tú eres la Realidad Última. Pero ahora mismo con tu mente finita es difícil que lo comprendas. Es por eso que tienes que entender que tú no eres tu cuerpo-mente fenoménico. En cuanto te deshaces del concepto de cuerpo-mente eres libre.

Siempre y cuando creas que eres la consciencia del cuerpo-mente, estás bajo las leyes del karma. Y todo lo que le hagas a otra persona, vendrá de regreso a ti. Tendrás que pagar por todo. Todo lo que hagas a otra persona siempre vuelve.
La única libertad que tienes es comprender que tú no eres el cuerpo y guardar silencio o no reaccionar ante cualquier condición.

La mente nunca se detiene, siempre va de acá para allá. La mente no sabe la diferencia entre el cuerpo actuando o el cuerpo no actuando. La mente se mueve por los mismos pensamientos que tienes. Es sólo cuando los pensamientos paran, cuando cesan, que la mente deja de moverse. Y cuando la mente deja de moverse, todo el karma cesa.

Y cuando no hay karma, ya no tiene ningún poder sobre ti. No estás bajo ninguna ley. Así que no hay nada que puedas hacer y eres libre. Ya no hay nacimiento ni muerte para ti. Ya no hay ningún ir y venir. Tus acciones se convierten en acciones sin valor, ya que la acción sólo es vista por la persona inconsciente. En realidad, la persona consciente, despierta, no realiza ninguna acción.

Si quieres encontrar la libertad y la liberación en esta vida, tienes que ralentizar tu mente y parar tus pensamientos. Son tus pensamientos los que te mantienen en la esclavitud. La única cosa en que tus pensamientos piensan, es en el pasado y en el futuro. Pero de alguna manera tienes que llegar a estar centrado en el momento y llegar a ser totalmente espontáneo.

Sé que parece una especie de locura cuando se piensa en ello, porque te dices a ti mismo: "Bueno, ¿no tengo que planificar mi futuro? ¿No tengo que aprender las lecciones de mi pasado? ¿No tengo que trabajar hacia mi meta, lograr algo en este mundo?" 
Todas estas son tendencias humanas. Suena muy lógico cuando se piensa en ello. Pero date cuenta de lo que he dicho, "¡Cuando se piensa en ello!".

Ahora, ¿qué crees que pasaría si no tuvieras pensamientos?
Puedo asegurarte que tu vida sería mejor de lo que nunca ha sido en el mundo. Tendrías una vida mejor que la que has tenido en tu vida.

Cuando piensas, ¿qué es lo que piensas?
Piensas en tus comodidades corporales, piensas en comida, alojamiento, trabajo y dinero, salud y lo que sea. Son esos mismos pensamientos los que te mantienen alejado de tu mayor bien. Si fueras capaz de parar tu mente de pensar, un poder misterioso se haría cargo de todo y descubrirías que por no pensar estás en una mejor posición como nunca has estado en tu vida.
Pero cada vez que piensas te preocupas, ¿no? 
Te preocupas por el futuro, te preocupas por la crueldad del hombre hacia el hombre, te preocupas si tu relación va a durar, si vas a ser despedido de tu trabajo, si esto va a suceder, si aquello va a suceder. Esos mismos pensamientos causan que esas cosas sucedan.

Por lo tanto, te corresponde a ti girar la mente dentro de sí misma. Cuando la mente se vuelve hacia sí misma, reposa automáticamente en el centro del corazón. Y el centro del corazón no es más que la consciencia.
La consciencia es tu verdadera naturaleza. La consciencia es omnipresencia.
Entonces te conviertes como en una pantalla gigante. Una pantalla de cine universal gigante. Y todas las imágenes del mundo y el universo se superponen sobre ti. Despiertas al hecho de que eres la pantalla y la pantalla es la consciencia o pura conciencia. Y te das cuenta de que todo es una proyección de tu mente. Que todo es el Ser. Y puedes decir sinceramente: "Todo lo que contemplo es el Ser y yo soy eso".

Robert Adams  



(Publicado por Zully Rincón en Río Abierto)

lunes, 26 de junio de 2017

EL CAMPO QUE SOMOS


(Publicado por Tahíta)

Están surgiendo nuevas ideas que cuestionan todas nuestras creencias respecto a cómo funciona nuestro mundo y nuestra manera de definirnos a nosotros mismos. Se están haciendo descubrimientos que prueban lo que siempre ha dicho la religión: que los seres humanos somos mucho más que un simple ensamblaje de carne y huesos. Ésta nueva ciencia responde las preguntas que han tenido perplejos a los científicos durante cientos de años. En su aspecto más profundo, ésta es una ciencia de lo milagroso.
Respetados científicos de muy diversas disciplinas han llevado a cabo experimentos bien diseñados cuyos resultados dejan perplejos a los biólogos y a los físicos. En conjunto, estos estudios nos ofrecen abundante información respecto a la fuerza central que organiza y gobierna nuestros cuerpos y el resto del cosmos.
En nuestro aspecto más elemental, no somos una reacción química, sino una carga energética. Todos los seres vivos son una configuración energética dentro de un Campo de energía conectado con todas las demás cosas del mundo. Este campo de energía pulsante es el motor central de nuestro ser y de nuestra conciencia, el alfa y el omega de nuestra existencia.
No existe una relación dual «yo»/«no yo» entre nuestros cuerpos y el resto del universo, sólo hay un campo energético subyacente. Este campo es responsable de las funciones más elevadas de nuestra mente, y es la fuente de información que guía el crecimiento de nuestros cuerpos. Es nuestro cerebro, nuestro corazón, nuestra memoria: es en todo momento un anteproyecto del mundo. Más que los gérmenes o los genes, el Campo es la fuerza que determina finalmente si estamos sanos o enfermos, y es la fuerza con la que debemos contactar para curarnos.
Estamos vinculados e involucrados, somos inseparables de nuestro mundo y nuestra única verdad fundamental es nuestra relación con él.
“El campo”, como dijo Einstein en una ocasión, es la única realidad.
Hasta el presente, la biología y la física han sido sirvientas de los puntos de vista expuestos por Isaac Newton, el padre de la física moderna. Todo lo que creemos sobre nuestro mundo y el lugar que ocupamos dentro de él se deriva de ideas formuladas en el siglo XVII que presentan los elementos del universo como si fueran divisibles, como si estuvieran aislados unos de otros y completamente autocontenidos.
Dichas ideas han creado una visión del mundo basada en la separación. Newton describió un mundo material en el que las partículas individuales de materia seguían ciertas leyes de movimiento a través del espacio y del tiempo: pensó en el universo como si fuera una gran máquina. Antes de que Newton formulara sus leyes del movimiento, el filósofo francés Rene Descartes enunció la que en su tiempo era una noción revolucionaria, que nosotros ­representados por nuestras mentes­ estábamos separados de esta materia inerte y sin vida de nuestros cuerpos, que no eran sino otra máquina. El mundo estaba compuesto por una serie de pequeños objetos discretos que se comportaban previsiblemente.
El más separado de ellos era el ser humano. Nosotros estábamos fuera del universo y lo observábamos.
Hasta nuestros cuerpos estaban separados de algún modo y eran otra cosa distinta de nosotros mismos, las mentes conscientes que realizaban la observación.
El mundo newtoniano podía seguir ciertas leyes, pero en último término era un lugar solitario y desolado. El enorme engranaje del mundo seguiría adelante tanto si nosotros estábamos presentes como si no. Con unos cuantos movimientos hábiles, Newton y Descartes arrancaron a Dios y a la vida del mundo de la materia, y a nosotros y nuestras conciencias del centro de nuestro mundo.
Arrancaron el corazón y el alma del universo, dejando tras su paso una colección inerte de piezas interconectadas. Y, sobre todo, como dice Danah Zohar en TbeQuantum Self. : «La visión de Newton nos desgarró del tejido universal».
Nuestra autoimagen se hizo aún más tétrica con el trabajo de Charles Darwin. Su teoría de la evolución habla de una vida aleatoria, predadora, solitaria y carente de propósito. Sé el mejor o no sobrevivirás. No eres más que un accidente evolutivo. El vasto legado biológico de tus antepasados, complejo como un tablero de ajedrez, se ve reducido a un único factor central: la supervivencia. Come o sé comido. En esencia, la humanidad es un terrorista genético que se deshace eficazmente de los eslabones más débiles. La vida no tiene que ver con el compartir y la interdependencia, sino con ganar, con llegar el primero. Y si consigues sobrevivir, te encuentras solo en la copa del árbol evolutivo.
Estos paradigmas ­el mundo como máquina, el hombre como máquina superviviente­ nos han conducido a un dominio tecnológico del universo, pero sabemos muy pocas de las cosas realmente importantes para nosotros. A los niveles espirituales y metafísicos, nos han llevado a una sensación de aislamiento más desesperada y brutal. Y tampoco nos han acercado a la comprensión de los misterios más fundamentales de nuestro propio ser: cómo pensamos, cómo comienza la vida, por qué enfermamos, cómo una única célula acaba dando una persona plenamente formada y qué le pasa a nuestra conciencia humana cuando morimos.
Seguimos siendo apóstoles renuentes de estas visiones de un mundo mecánico y separado, aunque no formen parte de nuestra experiencia cotidiana. Muchos buscamos refugio de lo que consideramos los hechos más implacables y nihilistas de nuestra existencia en la religión, que puede ofrecernos algún auxilio en sus ideales de unidad, comunidad y propósito, pero a través de una visión del mundo que contradice la adoptada por la ciencia. Cualquiera que haya querido adentrarse en la vida espiritual habrá tenido que esforzarse infructuosamente por conciliar estas visiones opuestas del mundo.
Deberíamos habernos deshecho de este mundo de separación de una vez por todas con el descubrimiento de la física cuántica a comienzos del siglo XX. A medida que los pioneros de la física cuántica entraban en el corazón mismo de la materia, lo que veían los dejaba anonadados.Las partículas más pequeñas de la materia ni siquiera eran materia tal como la conocemos, ni siquiera un algo establecido, sino que a veces eran una cosa y otras veces otra completamente diferente.

Y lo que es aún más extraño, a menudo eran varias cosas diferentes a la vez. Pero lo más significativo de todo es que estas partículas subatómicas no tienen sentido aisladas unas de otras, tan sólo en relación con todo lo demás. Al nivel más fundamental, la materia no puede ser dividida en pequeñas unidades autocontenidas, sino que es completamente indivisible. Sólo podemos entender el universo como una trama de interconexiones. Las cosas que estuvieron alguna vez en contacto siguen estando en contacto a lo largo del espacio y del tiempo. Evidentemente, el tiempo y el espacio mismo parecen construcciones arbitrarias, inaplicables a este nivel de la realidad. De hecho,el tiempo y el espacio no existen tal como los conocemos. Todo lo que aparece­ hasta donde el ojo puede ver­ es el gran paisaje del aquí y ahora.
Los pioneros de la física cuántica tuvieron algunos atisbos del territorio metafísico en el que se estaban adentrando. Si los electrones están conectados simultáneamente con todo, esto implica algo profundo respecto a la naturaleza del mundo en general. En su intento de entender la verdad profunda del extraño mundo subatómico que estaban observando, se dirigieron a los textos filosóficos clásicos. Pauli estudió el psicoanálisis,los arquetipos y la cábala; Bohr el tao y la filosofía china; Schródinger la filosofía hindú, y Heisenberg las teorías platónicas de la antigua Grecia. No obstante, seguían sin llegar a una teoría coherente sobre las implicaciones espirituales de la física cuántica.
Había otro asunto inconcluso de orden muy práctico en torno a la teoría cuántica. Bohr y sus colegas sólo llegaron hasta cierto punto en sus experimentos y comprensión. Habían realizado sus experimentos para demostrar los efectos cuánticos en el laboratorio, con partículas subatómicas no vivientes. A partir de ahí, los científicos que siguieron su estela asumieron de manera natural que este extraño mundo cuántico sólo existía en el mundo de la materia muerta. Las cosas vivas seguían operando según las leyes de Newton y Descartes, una visión que ha informado a toda la medicina moderna y la biología. Hasta la bioquímica depende de las fuerzas y colisiones newtonianas.

¿Y qué pasa con nosotros? De repente, nos habíamos convertido en parte fundamental de todos los procesos físicos, pero nadie lo había reconocido plenamente. Los pioneros cuánticos descubrieron que nuestra relación con la materia era crucial. Las partículas subatómicas existían en un estado potencial abierto a todas las posibilidades hasta que nosotros las alterábamos ­al observarlas o medirlas­ y en ese momento se convertían,por fin, en algo real. Nuestra observación,­ nuestra conciencia humana­ era fundamental para que este flujo subatómico se convirtiera en una cosa fija, pero nosotros no estábamos incluidos en las fórmulas matemáticas de Heisenberg o Schródinger. Ellos se dieron cuenta de que, en cierto sentido, nosotros somos la clave, pero no sabían cómo incluirnos.
En lo tocante a la ciencia, seguíamos siendo observadores externos.
Todas estas hebras sueltas de la física cuántica nunca llegaron a atarse en una teoría coherente, y la física cuántica quedó reducida a una herramienta tecnológica extraordinariamente importante, vital para fabricar bombas e ingenios electrónicos modernos. Las implicaciones filosóficas se olvidaron, y sólo quedaron sus ventajas prácticas. El grueso de los físicos modernos estaba dispuesto a aceptar la curiosa naturaleza del mundo cuántico tal como había sido expuesta porque sus bases matemáticas funcionan a la perfección, pero se negaban a reconocer los aspectos intuitivos asociados.
¿Cómo podían los electrones estar en contacto con todas las cosas simultáneamente?
¿Cómo era posible que un electrón no fuera algo fijo y definido hasta ser examinado o medido?
En definitiva, ¿cómo podían las cosas del mundo ser algo concreto si eran una quimera en cuanto empezabas a mirarlas más de cerca?
Su respuesta fue afirmar que había una verdad para las cosas pequeñas y otra verdad para las grandes, una verdad para las cosas vivas y otras para las inertes, y que se debían aceptar estas aparentes contradicciones tal como se aceptan los axiomas básicos de las leyes de Newton. Así son las reglas del mundo y se deben aceptar sin cuestionamiento. Las matemáticas funcionan, y eso es todo lo que cuenta.
Un pequeño grupo de científicos de todos los confines del globo se sentían insatisfechos limitándose a recitar de memoria los axiomas de la física cuántica. Pedían una respuesta mejor a muchas de las grandes preguntas que habían quedado sin respuesta. Retomaron sus investigaciones y experimentos desde el punto al que habían llegado los pioneros dela física cuántica, y empezaron a cavar más hondo.
Algunos de ellos volvieron a interesarse por unas pocas ecuaciones que siempre habían sido sustraídas de la física cuántica. Estas ecuaciones representaban el Campo Punto Cero: un océano de vibraciones microscópicas en el espacio existente entre las cosas.


Y se dieron cuenta de que, si se incluía el Campo Punto Cero en nuestra concepción de la naturaleza fundamental de la materia, los cimientos mismos de nuestro universo eran un mar pulsante de energía: un vasto campo cuántico.
Si esto era cierto, todo estaba conectado con todo lo demás en una trama invisible.
También descubrieron que estamos hechos del mismo material básico. A nuestro nivel más fundamental, los seres vivos, incluyendo los humanos, somos paquetes de energía cuántica intercambiando información constantemente con este inextinguible mar de energía. Las cosas vivas emitimos una radiación débil, y éste es el aspecto más crucial de los procesos biológicos. La información respecto a todos los aspectos de la vida, desde la comunicación celular hasta la gran variedad de controles del ADN, se transfiere por medio de un intercambio de información a nivel cuántico. Incluso nuestras mentes, eso otro aparentemente tan alejado de las leyes de la materia, opera siguiendo procesos cuánticos. Pensar, sentir todas las funciones cognitivas superiores­ tienen que ver con información cuántica pulsando simultáneamente a través de nuestro cuerpo y nuestros cerebros. La percepción humana se produce por interacciones entre las partículas subatómicas de nuestros cerebros y el mar de energía cuántica. Literalmente resonamos con nuestro mundo.
Sus descubrimientos eran extraordinarios y heréticos. De un solo golpe cuestionaron muchas de las leyes más básicas de la biología y de la física. Lo que podrían haber encontrado era nada menos que la clave de todo el procesamiento e intercambio de información que se produce en nuestro mundo; desde la comunicación entre células hasta la percepción del mundo en general. Habían dado respuestas a algunas de las preguntas más profundas de la biología respecto a la morfología humana y a la conciencia de los seres vivos. Allí, en el denominado espacio «muerto», residía la clave de la vida misma.
Y lo que es más fundamental, nos proporcionaron pruebas de que todos nosotros estamos conectados unos con otros y con el mundo desde el fundamento mismo de nuestro ser. Por medio de experimentos científicos demostraron que puede haber una fuerza de vida fluyendo por el universo, algo que ha sido definido con diversos nombres, como conciencia colectiva o Espíritu Santo, que es como los teólogos la denominan. Ofrecieron una explicación plausible de muchas áreas en las que el ser humano ha tenido fe durante siglos ­aunque nunca ha contado con pruebas sólidas o descripciones adecuadas ­ desde la efectividad de la medicina alternativa y la oración hasta la vida después de la muerte. Nos ofrecían, por así decirlo, una ciencia de la religión.
A diferencia de la visión del mundo propuesta por Newton o Darwin, la suya es una visión que potencia la vida. Éstas son ideas que pueden fortalecernos, ideas que implican control y orden. No somos simples accidentes de la naturaleza. Hay propósito y unidad con relación a nuestro mundo y a nuestro lugar en él, y nosotros tenemos algo importante que decir. Lo que hacemos y pensamos importa: de hecho, nuestra participación es crucial en la creación de nuestro mundo.
Los seres humanos no estamos separados unos de otros.
Ya no cabe separación entre «nosotros y ellos». Ya no estamos en la periferia del universo mirando desde fuera. Podemos asumir nuestro justo lugar, volvemos a estar en el centro del mundo.
Estas ideas han sido motivo de deslealtades. En muchos casos estos científicos han tenido que librar una batalla en la retaguardia contra un mundo convencional que les es hostil. Sus experimentos atacan una serie de principios considerados sagrados que forman el núcleo mismo de la ciencia moderna. No encajan con la visión prevaleciente del mundo: el mundo como una máquina.
Reconocer estas nuevas ideas exigiría borrar buena parte de las creencias de la ciencia moderna y, en cierto sentido,volver a empezar desde cero. La vieja guardia no está dispuesta a ello. Como las nuevas ideas no encajan en su visión del mundo, deben de estar equivocadas.
Sin embargo, ya es demasiado tarde. La revolución es imparable. Los científicos mencionados son tan sólo algunos de los pioneros, unos pocos representantes de un gran movimiento.
Detrás de ellos hay muchos otros, cuestionando, experimentando, modificando sus visiones, involucrados en el trabajo en el que participan todos los verdaderos exploradores. En lugar de descartar esta información porque no encaja en la visión científica del mundo, la ciencia ortodoxa tendrá que empezar a adaptar su visión del mundo. Ya es tiempo de relegar a Newton y Descartes al lugar que les corresponde, al de profetas de una visión histórica que ahora ha sido sobrepasada.
La ciencia sólo puede ser un proceso de comprender nuestro mundo y de comprendernos a nosotros mismos, y no un conjunto fijo de reglas eternas. Con la llegada de lo nuevo, a menudo es necesario descartar lo viejo.
Ésta es la historia de esta revolución en ciernes. Como muchas revoluciones, empezó con pequeños brotes de rebelión que han ido acumulando fuerza e impulso individual ­una innovación en un área, un descubrimiento en otra­ más que ser un gran movimiento unificado de reforma. Aquí hablamos de hombres y mujeres que trabajan en laboratorios y, aunque son conscientes de la labor de los demás, a menudo les disgusta aventurarse más allá de la experimentación para examinar todas las implicaciones de sus descubrimientos, y no siempre disponen del tiempo necesario para comparar sus resulta dos con los de otros estudios científicos que van saliendo a la luz. Cada científico ha emprendido un viaje de descubrimiento, y cada uno de ellos ha descubierto una parcela de tierra, pero nadie ha tenido el atrevimiento de declararla un continente.
Éste representa uno de los primeros intentos de sintetizar estas investigaciones separadas en una totalidad coherente. Entre tanto, también proporciona validación científica a algunas áreas que durante mucho tiempo han sido dominio de las religiones, del misticismo, de la medicina alternativa o de la especulación de la Nueva Era.
Estos textos están dirigidos a hacer comprensibles nociones muy complicadas, a menudo teniendo que echar mano de metáforas que sólo representan una cruda aproximación a la verdad. A veces, las ideas radicalmente nuevas que se exponen exigirán paciencia, y no puedo garantizar que los textos serán fáciles de leer. Acostumbrados a pensar que todas las cosas del mundo están separadas, hay una serie de nociones que resultarán muy difíciles.
Sin embargo, es necesario que comencemos a avanzar por sobre la fragmentación anterior para comprender de qué forma SOMOS UNO.

*(Material resumido de los escritos de Lynne McTaggart)
**(Las partes resaltadas y en negritas no se encuentran resaltadas en el material original, son apreciaciones personales)


domingo, 25 de junio de 2017

5 razones para Meditar- Pema Chödrön


(Publicado en “Shambhala Sun”, y traducido del inglés por Tahíta)

La mente es muy salvaje. La experiencia humana está llena de imprevisibilidad y paradójicamente, de alegrías y tristezas, éxitos y fracasos. No podemos escapar de ninguna de estas experiencias en el vasto terreno de nuestra existencia. Es parte de lo que hace la vida más vasta y también es la causa de que nuestra mente corra tan locamente. Si podemos entrenarnos a través de la meditación para ser más abiertos y más tolerantes en el abanico de nuestra experiencia, si podemos aceptar las dificultades de la vida y conducir nuestra mente, podemos llegar a ser más estables y relajados en medio de lo que la vida nos trae.

Hay muchas maneras de trabajar con la mente. Una de las más efectivas es a través de la meditación sentados. Ella nos abre a cada momento de nuestra vida. Cada momento es totalmente único y desconocido. Nuestro mundo mental es aparentemente predecible y aprehensible. Creemos que pensar en todos los eventos y las tareas pendientes de nuestra vida nos dará seguridad. Pero es toda una fantasía, y este mismo momento, sin superposición conceptual, es completamente único. Es absolutamente desconocido. Nosotros nunca hemos experimentado este mismo momento antes, y al momento siguiente no será el mismo del que nos encontramos ahora. La meditación nos enseña cómo relacionarnos con la vida directamente, por lo que realmente podemos experimentar en el momento presente, sin superposición conceptual.

No meditamos para estar cómodos. En otras palabras, nosotros no meditamos sentirnos bien todo el tiempo. Me imagino las ondas de choque que pasan a través de ustedes mientras leen esto, porque muchas personas vienen a la meditación simplemente para sentirse mejor. Sin embargo, el propósito de la meditación tampoco es sentirse mal. Más bien, la meditación nos da la oportunidad de lograr una apertura, una atención compasiva ante lo que está pasando. El espacio de la meditación es como el vasto cielo, lo suficientemente amplio como para dar cabida a cualquier cosa que surja.

En la meditación, los pensamientos y las emociones pueden llegar a ser como nubes que llegan y desaparecen. Lo bueno y lo confortable, lo agradable y lo dificultoso o doloroso. Todo esto va y viene. Así que la esencia de la meditación es entrenarse en algo que no es habitual: y eso es quedarnos con nosotros mismos, no importa lo que esté sucediendo, sin poner etiquetas de bueno y malo, correcto e incorrecto, puro e impuro a nuestra experiencia.

Si la meditación fuera simplemente sentirse bien (y creo que todos nosotros en secreto teníamos esa esperanza), a menudo sentiríamos que algo debemos estar haciendo mal. Porque a veces, la meditación puede ser una experiencia difícil.

Una experiencia muy común del meditador, en un día típico o un retiro típico, es de aburrimiento, inquietud, dolor en las rodillas .Hasta mentalmente podríamos sentirnos incómodos. En cambio, la meditación trata de una apertura compasiva y de la capacidad de estar con uno mismo en cualquier situación y experiencia. En la meditación, estamos abiertos a lo que la vida presenta. Es tocar la tierra y volver a estar aquí. Si bien algunos tipos de meditación pretenden lograr estados especiales y de alguna manera trascender o elevarse por encima de las dificultades de la vida, el tipo de meditación en que me he entrenado y de la que estoy hablando aquí es para despertar plenamente a nuestra vida…es acerca de cómo abrir el corazón y la mente a las dificultades y a las alegrías de la vida tal como es. Y los frutos de este tipo de meditación son ilimitados.

Cuando meditamos, estamos nutriendo cinco cualidades que empiezan desarrollarse durante los meses y años de práctica. Puede que le resulte útil conectarte con estas cualidades cuando te preguntas, ¿Por qué estoy meditando?

Firmeza

Lo primero que estamos haciendo cuando meditamos es cultivar y nutrir la firmeza para con nosotros mismos. Hablé con alguien sobre esto una vez, y me preguntó: ¿Es ésta firmeza como un tipo de lealtad? A qué estamos siendo fieles? A través de la meditación, estamos desarrollando lealtad hacia nosotros mismos. Esta constancia que cultivamos en la meditación se traduce inmediatamente en lealtad a uno mismo en las experiencias de vida.

Firmeza significa que cuando te sientas a meditar y te permites experimentar lo que está pasando en ese momento, que podría ser que tu mente vaya a cien kilómetros por hora, que tu cuerpo esté retorciéndose, que golpeen tu cabeza, que tu corazón esté lleno de miedo: lo que surja… te quedas con la experiencia. Eso es todo. A veces te puedes sentar allí durante una hora sin lograr nada. Entonces podrías decir que fue una mal sesión de meditación. “Acabo de tener una sesión de meditación mala”. Pero la voluntad de sentarte allí durante diez minutos, quince minutos, veinte minutos, media hora, una hora, todo el tiempo que estuviste allí: este es un gesto compasivo de la fidelidad o firmeza hacia ti mismo.

Tenemos una tendencia a poner una gran cantidad de etiquetas, opiniones y juicios en la parte superior de lo que está pasando. Lealtad, firmeza a ti mismo, significa soltar esas etiquetas u opiniones. Así que, en cierto modo, parte de la firmeza es que cuando notas que tu mente va a un millón de kilómetros por hora y estás pensando en todo tipo de cosas, hay algo auténtico que simplemente sucede sin ningún esfuerzo: te quedas con tu experiencia, la aceptas. En la meditación, desarrollas esta cualidad de fomentar la lealtad, la constancia y perseverancia hacia ti mismo. Y a medida que aprendemos a hacer esto en la meditación, nos volvemos más capaces de perseverar en todo tipo de situaciones fuera de nuestra meditación, o lo que llamamos postmeditacion.

Visión clara

La segunda cualidad que generamos en la meditación es ver claramente, que es similar a constancia. A veces a esto se le llama clara conciencia. A través de la meditación, desarrollamos la habilidad de “pescarnos” en situaciones en las que nos endurecemos ante las circunstancias y personas, o de alguna manera nos cerramos a la vida.

Empezamos a captar desde el inicio, cadenas de reacciones neuróticas que limitan nuestra capacidad de experimentar alegría o conectarnos con otros. Se podría pensar que estamos sentados en meditación, tan tranquilos y quietos, concentrados en la respiración, que no notamos ni vemos nada. Pero en realidad es todo lo contrario. A través de este desarrollo de la constancia, este aprender a permanecer en meditación, empezamos a cultivar una claridad objetiva de solo ver, sin prejuicios. Los pensamientos vienen, las emociones vienen, y podemos verlos siempre claramente.

En la meditación, te estás moviendo más y más hacia ti mismo, y comienzas a entenderte mucho más claramente. Comienzas a ver claro, sin un análisis conceptual, ya que con la práctica regular, ves lo que estás haciendo, una y otra vez. Pasas la misma película una y otra y otra vez en tu mente. El nombre de la pareja puede ser diferente, el empleador puede ser diferente, pero los temas son un tanto repetitivos.

La meditación nos ayuda a vernos con claridad a nosotros mismos y a los patrones habituales que limitan nuestra vida. Comenzamos a ver nuestras opiniones con claridad…nuestros juicios…nuestros mecanismos de defensa. Profundiza la comprensión de nosotros mismos.

Coraje

La tercera cualidad que cultivamos en la meditación ocurre cuando nos permitimos sentarnos en meditación con nuestra angustia emocional. Creo que es importante establecer esto como una cualidad independiente que se desarrolla en la práctica, porque cuando experimentamos estrés emocional en la meditación (y lo haremos), a menudo nos sentimos como que estamos haciendo algo mal. De modo que la tercera cualidad que se desarrolla es la valentía, el surgimiento gradual de coraje. Creo que la palabra gradual aquí es muy importante, ya que puede ser un proceso lento. Pero con el tiempo, desarrollarás el coraje ante el malestar emocional, así como ante las pruebas y tribulaciones de la vida.

La meditación es un proceso de transformación, en lugar de un cambio mágico de imagen en el que tenazmente intentamos cambiar algo de nosotros mismos. Cuanto más y más abiertamente la practicamos, más valentía desarrollamos en nuestra vida.

En la meditación nunca sentimos que lo logramos.Sentimos que nos relajamos lo suficiente como para experimentar lo que siempre ha estado dentro de nuestro. A veces llamo a este proceso: gracia transformadora. Porque cuando estamos desarrollando este valor, en el que permitimos que toda la gama de las emociones se produzca, podemos ser tocados por un insight (toque de lucidez, iluminación). Esto no llega por tratar de averiguar lo que está mal en nosotros o lo que está mal en el mundo. Estos momentos de discernimiento provienen del hecho de sentarnos en meditación, lo que requiere coraje… un valor que crece con el tiempo.

Por medio de este valor, se nos da la gracia de un cambio en nuestra visión del mundo, aunque sea muy leve. La meditación nos permite ver algo nuevo que nunca hemos visto antes o entender algo nuevo que nunca hemos entendido. A veces llamamos a estos dones: bendiciones de la meditación. Aprendemos cómo apartarnos de nuestro propio camino el tiempo suficiente como para que haya espacio para que nuestra propia sabiduría se manifieste, y esto sucede porque no estamos reprimiendo más esta sabiduría.

Al desarrollar el coraje para experimentar sufrimiento emocional en el nivel más difícil, podemos estar sentados allí con él, en meditación, sintiendo un gran confort interior. Porque en ese momento, cuando no estamos identificados con esa montaña de emociones, comenzamos a tomar contacto con el sentimiento, la energía subyacente tras las emociones. Comenzamos a dejar de lado las palabras, las historias, lo mejor que podemos, y permanecemos sentados allí. Una parte de nosotros quiere seriamente despertar y abrirse.

Experimentar nuestra angustia emocional y cultivar todas estas cualidades de perseverancia, visión clara y valor, realmente sacude nuestros patrones habituales. Por eso la meditación relaja nuestros condicionamientos, afloja la forma en que nos adherimos a ellos, la manera en que perpetuamos nuestro sufrimiento.

Atención

La cuarta cualidad que desarrollamos en la meditación es algo que he estado tocando todo el tiempo, y que es la capacidad de estar despiertos a la vida, a cada momento, tal y como es. Esta es la esencia absoluta de la meditación. Desarrollamos atención a este momento, aprendamos a estar sólo aquí. Y tenemos un montón de resistencia a estar aquí!

Cuando empecé a practicar, pensé que no estaba bien. Me tomó un tiempo darme cuenta de que tenía una gran cantidad de resistencia a estar aquí y ahora.

Sólo estar aquí; la atención sobre este mismo momento no nos proporciona ningún tipo de seguridad o previsibilidad. Pero cuando aprendemos a relajarnos en el momento presente, aprendemos a relajarnos con lo desconocido.

La vida nunca es predecible. Usted puede decir: Oh, me gusta lo impredecible, pero que esto suele ser cierto sólo hasta cierto punto, siempre y cuando la imprevisibilidad sea sobre algo divertido y aventurero. El aceptar el momento presente y lo desconocido, es algo muy poderoso para los que quieran despertar y abrir su corazón y su mente. El momento presente es el fuego generativo de nuestra meditación. Es lo que nos impulsa hacia la transformación. En otras palabras, el momento presente es el combustible para nuestro viaje personal. Si usted pregunta por qué meditamos, yo diría que entre otras cosas, podemos llegar a ser más flexible y tolerantes con el momento presente.

No es Gran Cosa

La quinta y última cualidad respecto a por qué meditamos es lo que yo llamo un gran problema. Que es lo que quiero decir cuando digo que llegamos a ser flexibles al momento presente.
Sí, con la meditación podemos experimentar visión profunda, o la magnífica sensación de gracia o bendición, o el sentimiento de transformación y el valor recién descubierto, pero entonces: no es gran cosa.

Esta fue una de las más grandes enseñanzas de mi maestro, Chögyam Trungpa Rinpoche: no es gran cosa.

Me acuerdo que una vez fui a él con lo que me pareció una experiencia muy fuerte en mi práctica. Yo estaba muy emocionada, y mientras le estaba contando acerca de esta experiencia, él me solo me miraba. Era una especie de mirada indescriptible, una mirada muy abierta. Y cuando le estaba relatando acerca de esto, me tocó la mano y dijo: “ No es gran cosa”. Él no me estaba diciendo que estaba mal, ni bien. Él me estaba diciendo que estas cosas sucedan y pueden transformar nuestra vida, pero al mismo tiempo que no hiciera tanto escándalo por ello, porque eso lleva a la arrogancia y al orgullo, a una sensación de ser especial. Por otro lado, haciendo mucho escándalo acerca de nuestras dificultades, vamos por la dirección opuesta, que nos lleva a la pobreza, la auto-denigración, y a una baja opinión de nosotros mismo.

La meditación nos ayuda a cultivar este sentimiento de “No es nada del otro mundo”, no como una declaración cínica, sino como un estado de humor y flexibilidad.

Lo vemos todo, y esto nos permite amarlo todo.


Pema Chödrön

sábado, 24 de junio de 2017

LAS FUERZAS OSCURAS Y LA TRANSFORMACIÓN QUE SE AVECINA



Las Reconexiones canalizadas por Daniel Jacob

Mis Queridos Amigos:
Mantener un Aspecto de Dios en Limitación no es tarea fácil. Se le debe presentar a la mente una configuración elaborada y creativa de laberintos y diversiones, en forma de secuencia, para brindar una reorientación del enfoque y mantener su mente ocupada hasta que se complete el viaje a la Separación. Para facilitarlo, hay seres cuya tarea es “mantener la vigilancia” sobre su Conciencia Tridimensional, desviándola de todas las cosas o de cualquier persona que pueda brindarles a ustedes información que pueda “traerlos” demasiado pronto (a la conciencia total) y terminar prematuramente su Juego.
Esos seres, a los que se llama frecuentemente “Las Fuerzas Oscuras” son contratados por ustedes, por adelantado, para que cumplan este propósito. La imagen de ellos como demonios siniestros con rojos ojos centelleantes sólo sirve para aumentar su efectividad. En realidad, son muy ligeros (en términos de densidad) y son seres orientados hacia el servicio que les son asignados como Guías -incluso como las “Fuerzas de Luz” se relacionan con ustedes como Guías cuando es hora de traerlos a Casa.
Los escenarios e imágenes que representan a un grupo usando sombreros oscuros y a los otros usando sombreros blancos (*) es UNA ILUSIÓN, diseñada para aumentar la diversión y efectividad de su Juego. Todos los seres están hechos de la misma “materia” esencial que es Todo Lo Que Es líquido, potenciado. Como se ha mencionado previamente, cualquier apariencia de horror, obsesión emocional, posesión y/o asedio demoníaco son meramente “efectos especiales”, interpretados a través de la retícula de una conciencia de más baja densidad. ¡Muchos de esos efectos son increíbles! ¡Funcionan! Por eso ustedes eligen enlistarlos. Para aprender más acerca de esto, sugerimos que vuelvan a leer nuestra transmisión titulada “Los Sueños de la Mente Masiva”

CREENCIAS ACERCA DE LAS FUERZAS OSCURAS

Hay un Dogma de Limitación que representa a las Fuerzas Oscuras como vibrando con mayor lentitud que una frecuencia donde le gusta vivir a la gente “decente”. Muchos temen que el contacto con la oscuridad los arrastrará abajo a una frecuencia más baja y los mantendrá cautivos. En realidad, los demonios necesitarían vibrar más rápido, para poder dominarlos o afectarlos de algún modo, ¿no es cierto?
Cuando un escenario de vida es oscuro y de mal presagio, y el Jugador en el Juego se siente “controlado” o “atacado”, es ÉL quien está vibrando más bajo, aferrándose fuertemente a creencias de SEPARACIÓN y DUALIDAD. Es su constante adhesión a estas creencias lo que lo retiene en esa vibración, no los “demonios”. Ellos no tienen poder sobre él, excepto el que él les da.
Por lo tanto… cuando un Ego de la Forma, que observa la creación desde esta densidad más baja, interactúa energéticamente con los Guías de la Limitación, su forma de pensar en Separación lo interpretará como “opresión” o “posesión” por Diablos. Pero si viese la situación desde una vibración MÁS ELEVADA, la misma energía podría ser fácilmente interpretada como “orientación” de los Ángeles. ¿Y hacia qué lo están guiando? Lo están preparando para enfrentar sus miedos, sus deseos suprimidos, sus sombras, y los aspectos no aceptados de sí mismo. Realmente, la única “protección” que cualquiera necesita, en cualquier densidad, es la disposición para salir de la ILUSIÓN DE LA SEPARACIÓN y RECONECTARSE, aceptando todo lo que está sucediendo como una elección de libre albedrío de su Yo Expandido. ¡Debe comprender que TODO ES ÉL, (incluyendo las verrugas, los ojos rojos y las colas en punta)! Y si él (o ella) parece estar poseído, es una condición que se estableció para enseñarle una lección y (finalmente) otorgarle un don.
Se podría decir que todos los jugadores en la Limitación de 3D están poseídos. Ustedes son mantenidos aquí, despojados de sus poderes multiversales, hasta que llegue el momento en que su Redentor (su Conciencia Reconectada) finalmente despierte y los libere. Y sólo se permitirá que esto ocurra cuando hayan completado todas las tareas que los atrajeron a la forma física en primer lugar. Y cuando eso ocurra, mis queridos amigos, estarán dispuestos a enfrentarse con algo de lo “duro” que conlleva unirse con Todo Lo Que Es. Deben estar dispuestos a dejar ir el truco para poder aceptar la verdad. ¿Y qué consideramos es el truco? Es su creencia de que sea lo que sea que se observe, en un espacio específico, en un momento específico es TODO LO QUE HAY que vive en ese espacio. Es la creencia en una Realidad Objetiva y en una Separación en vez de la Realidad Multidimensional y la Unidad de Todo Lo Que Es. ¿Es posible vivir en el Cielo y nunca conocer el Infierno? Pensamos que no, queridos amigos, porque sin el Uno, ¿cómo podrían percibir (no digamos ya apreciar) el Otro?

EL MISTERIO DEL CIELO Y EL INFIERNO

El tablero del juego (la realidad de 3D) muchas veces se ve como un espectro vibratorio con el Infierno en el extremo “bajo”, el Cielo en el extremo “alto” y la Tierra en el medio. Visto desde un lugar más expandido, en realidad los tres encarnan UNA “ubicación”, vista desde diferentes velocidades. Para un Jugador en Limitación en especial, hay una Tierra que vibra muy lentamente (el Infierno) y todos los habitantes parecen ser perseguidores o perseguidos. Eso está edificado sobre un paradigma de Separación. Dentro del mismo espacio existe una Tierra que vibra muy velozmente y se siente como el Cielo porque todos parecen estar viviendo en armonía y amor. Eso está edificado sobre un paradigma de Unidad, La diferencia existe, no sólo en la ubicación, sino en el OJO DEL OBSERVADOR. Todo es perceptual, ¿lo ven?
Hay otra creencia flotando por ahí, entre los seres que despiertan, que dice que la Tierra es un planeta cárcel. Si se acepta, esa creencia generalmente se divide en uno de dos campos. Un campo dice que la Tierra es un esfuerzo de colaboración que involucra a varios planetas y/o sistemas estelares, los que se están enfocando en la experimentación con la genética y la integración sociológica. La otra afirma que la Tierra es una especia de calabozo (cubierto visualmente para evitar el despertar), presidido por varios “Señores Oscuros” que mantienen aquí a los humanos, a través de los ciclos de reencarnación, para que realicen diversas formas de trabajo en esclavitud. Esa es la base de realidad explorada en esa popular película “La Matrix”.
Lo que es importante saber respecto a esos dos sistemas de pensamiento es que son exactamente eso: sistemas de pensamiento. Y un “sistema de pensamiento” en el Multiverso es un cuerpo causal para un “sistema planetario”, el cual existe en una densidad en particular. Siempre es cierto, aunque sólo personifica una verdad parcial.
Todos los “sistemas de pensamiento” son reales, dentro del contexto que los honra y los acepta. Hay densidades donde la Tierra ES un planeta cárcel. Y otras donde es simplemente un experimento en mezcla sociológica. Pero, para nuestros propósitos aquí, es necesario elevarse por encima de esas altas ideas hasta el concepto que vibre con mayor rapidez: la Reconexión. Debemos ver a todos los sistemas simplemente como Programas del Juego Multiversal. Son para su diversión y entretenimiento, eso es todo.
Esa comprensión, hecha a nivel emocional así como a nivel mental, es la que hace difuso su apego a cualquier formato de juego. Comprender que todos los Sistemas Basados en la Separación son sólo un Juego es lo que libera al alma humana para que regrese a su mayor punto de poder: la Unidad.
Como en los casos de “Posesión” enumerados arriba, finalmente se llega a comprender que todas las experiencias de ese tipo son el resultado de una fragmentación de la conciencia por parte del Jugador para formar la apariencia de alguien “separado” que “tomó posesión de su cuerpo.” Decir que ese fragmento es irreal sería tan inexacto como decir que la silla frente a ustedes es irreal, o el televisor que está en la esquina. En la vida y la realidad, la pregunta nunca es “¿Es esto real?” La pregunta es más bien: “¿Esto soy YO?” ¡¡Por supuesto, a esta altura, esperamos haber establecido claramente que la respuesta es “SÍ”!!

“EL EXORCISTA” Y OTRAS HISTORIAS POR EL ESTILO
¿Entonces qué hay de la película sensacionalista “El Exorcista” y todas las manifestaciones que rodean a este fenómeno llamando Posesión Demoníaca? Pensamos que es importante notar que, dentro del contexto lineal de la historia humana, la aparición de esa película (y la intensiva popularización de este tema) fue concurrente con el comienzo de un gran despertar que estaba ocurriendo en su planeta. En el año 1973, el portal de energía que trajo a “Los Niños de las Estrellas” recién estaba comenzando a abrirse. La imagen de niños como líderes, en el área del crecimiento espiritual y emocional, estaba comenzando a implantarse en la conciencia masiva. Se estaba presentando un desafío mayor sobre la dominación de la mente adulta, un desafío que no permaneció sin respuesta.
El tema de los Niños del Diablo, que debieron ser destruidos (o exorcizados) había sido introducido previamente en el estreno de la película titulada “The Village of the Damned” (El Pueblo de los Condenados) en 1960 y su continuación, en 1963, “The Children of the Damned” (Los Hijos de los Condenados). La idea de que la gente joven pudiese revertir la tendencia y comenzar a decirles a los adultos qué hacer se consideraba aberrante más allá de cualquier creencia. El caso se presentó claramente: todos los niños así (influenciados por, o coaligados con el Diablo) debían ser destruidos. Y, por cierto. ¿no fue ese mismo temor el que aceleró los Juicios de Brujas de Salem a fines del 1600?
Cada vez que la humanidad comience a avanzar hacia un Portal de Energía, llamado “Iluminación”, otro Portal se abrirá también. Es el cuartel del Yo Dragón, que fue dejado para guardar la casa del tesoro de la personalidad humana. Ustedes no dejan que un dragón custodie el lugar donde no está el tesoro. Cada vez que aparecen en escena las Fuerzas Oscuras, uno puede estar seguro de que está cerca un Portal de Energía hacia la Iluminación y la Expansión Personal.
También fue en los años 70 que las enseñanzas de Set, canalizadas por Jane Roberts, (**) proliferaron al máximo. Se estaba volviendo a ver y popularizando como nunca un nuevo medio de Reconexión Espiritual. Ese fenómeno fue expandido y explorado más aún con los escritos de Shirley Maclaine, en los 80s, cuando ella habló libremente acerca de sus muchas revelaciones de canalización a través del Médium en Trance Kevin Ryerson.
Y como dijimos en otras transmisiones, las películas y libros que se volvieron populares en su cultura en realidad son Sueños de la Mente Masiva. Algunos de ellos son sueños placenteros, y otros son pesadillas. La aparición de “El Exorcista” y todas sus continuaciones fue la reiteración (por su Subconsciente Masivo) del miedo común a entrar en la profundidad de su subconsciente, donde se cree viven los demonios personales. Cuando la niñita estaba jugando con su Tablero de Ouija, se estaba abriendo a algo nuevo y “fuera de la caja”, respecto a la conciencia humana. Su subsiguiente “posesión” en la película – que fue presentada como una vejación del espíritu, perpetrada a una criatura inocente- es simplemente otro miedo humano común respecto a ser “poseído” por los aspectos negativos de la realidad y/o la naturaleza humana. ¿Y que hay de la película “El Bebé de Rosemary”? ¿Hay un único ser, en el cual Dios y el Diablo están reunidos en UNO?
Lo que es importante saber respecto a todo esto –mientras todos entramos en la Gran Transformación- es que las realidades potenciales siempre son OSCURAS Y DE MAL PRESAGIO cuando se las ve desde PERSPECTIVAS QUE VIBRAN LENTAMENTE. El proceso de dejar entrar la “nueva” energía se volvió increíblemente aterrador y amenazador para la humanidad en ese momento. Así que la cultura comenzó a soñar sueños que los perturbaban a ustedes, y le preguntaba a cada Jugador del Juego: “¿Estás seguro de querer pasar por esta puerta?”
Los escritos de ese historiador al que llaman NOSTRADAMUS describieron muchas veces esta próxima Transformación como resultando en la DESTRUCCIÓN total del mundo conocido. El lo vio totalmente así. Lo hizo porque no estaba viendo el futuro a través de la retícula de las Energías Expandidas (Expergies) presentes en su mundo hoy en día. Por lo tanto, él tuvo que interpretar sus visiones a partir de la vibración en la que vivía.
La reconexión no tiene que ser sinónimo de destrucción. Y el dejar entrar energías “nuevas” o exóticas NO tiene que resultar en “posesión” o cualquier otro efecto negativo. Concedido, la exposición a la “nueva” información entusiasma mucho, y puede encontrar “asidero” en alguien. Pero antes o después, la intensidad de ese “asidero” es compartida por ambas manos. Pasión y Razón comienzan a trabajar en tandem, más que a luchar por dominar.
Los pobladores de Salem, Massachussets, se alarmaron cuando vieron la excitación en los ojos de sus hijas. Las niñas habían sido expuestas a las enseñanzas espirituales de una esclava hogareña y gentil. Ella deleitaba a las niñas con cuentos de fuerzas oscuras y vudú en su tierra natal. Ese entusiasmo recién descubierto se expresaba en que las niñas deseaban hacer rituales y bailar desnudas bajo la luna. Eso alarmó enormemente a sus padres y los llevó a razonar que las niñas estaban bajo el control del “Diablo”. En realidad, las niñas estaban tan aburridas de lo mundano y las formas reprimidas de sus híperconservadores padres, que casi cualquier cosa las hubiese entusiasmado. Lo mismo se puede decir de la gente joven de hoy, que es seducida por las historias de Paganismo, Espiritualidad WICCA y la Adoración del Gran Diosa.

ECHANDO A LOS DEMONIOS

Cuando examinamos ese asunto del “exorcismo”, es importante comprender el verdadero significado de la palabra. Literalmente, describe la idea de forzar a que algo que está “adentro” se vaya de nuevo “afuera”. El Dogma de Separación de “Adentro” y “Afuera” es otra forma de reforzar y mantener la tradicional Realidad Tridimensional.

Sienten que una “fuerza” maligna se apoderó de ustedes. Creen que deben sacarla. Pasan por rituales, hacen ciertas afirmaciones y expulsan a esa fuerza del cuerpo y de la memoria. Entonces, las cosas serán como siempre fueron. ¿No es ése el meollo de su concepto del Velo del Olvido?
Mis queridos amigos, ustedes viven ahora en una Era de Recuerdo, no de Olvido. El Velo que encapsuló y aprisionó su memoria está abriéndose. La oruga se está convirtiendo en una mariposa. Para hacerlo, la tierna criatura debe luchar contra fuerzas de inercia y entropía, que servirían para enviarla de regreso a su estado previo, y restaurar la “normalidad” en el Juego. Pero es demasiado tarde. El tiempo para renacer está a la mano. Sin importar cómo ejerciten su poder las “fuerzas opositoras”, la oruga finalmente desplegará sus alas y volará.
Con la apertura de los Portales de Energía de 1973 y la aparición de Los Niños de las Estrellas en la escena, se sintió mucha disrupción en la Mente Masiva de la Humanidad. Un resurgimiento religioso del Cristianismo Fundamentalista retardó (pero no evitó) la apertura del Capullo de su Mente Masiva a mediados de los 70s. La Convergencia Armónica de 1987 estaba demasiado a la mano. Pero películas como “El Exorcista” los hicieron ir más despacio – incluso como las películas de ciencia-ficción de los 50s y 60s tendieron a atrasar la Investigación de la Mente Masiva en OVNIS y Extraterrestres, hasta que ya no se la pudo postergar más.
Cuando la humanidad finalmente CAPTE que, En Unidad, NO HAY “AFUERA”, su floreciente conciencia estará bien encaminada. Hasta entonces, muchos de ustedes continuarán echando sombras sobre ciertas personas o fuerzas de energía –y pasarán por “rituales de curación” que están diseñados para sacar AFUERA lo que sienten que no pertenece ADENTRO.
Cuando la humanidad finalmente recuerde que el mundo físico es simplemente una PANTALLA DE CINE en la que se proyectan los pensamientos internos de alguien - todos esos temas e imágenes a los que él o ella se están resistiendo- entonces se volverá innecesario en gran medida el proceso de “sacarse de encima algo” en el tablero de juego. Dicho sea de paso, ese mismo principio eventualmente revolucionará su actual concepto de SANACIÓN, que está sumamente influenciado por el pensamiento basado en el miedo, al estilo exorcista. Pero dejaremos ese tema para otro día.

ENTRANDO EN “LA LUZ”

Un miembro de nuestro Grupo de almas fue citado una vez , durante su encarnación humana, diciendo: “Todo lleva una Sombra y cuanto menos está encarnada en la vida consciente del individuo, más oscura y densa es. De todas maneras, forma un obstáculo inconsciente, desbaratando la mayoría de nuestras mejores intenciones. Uno no se convierte en iluminado por imaginarse figuras de luz, sino haciendo consciente la oscuridad.”
En otras transmisiones enfatizamos que hay formas enteramente nuevas de ver los conceptos de “arriba y abajo”, “rápida o lenta (vibración)”, o los términos usados muchas veces de “oscuridad y luz”. Ninguno de ellos involucra la idea de “bueno” o “malo”. En el contexto que estamos discutiendo hoy, podríamos sugerir que “oscuridad” también simbolizaría la tendencia de un alma a moverse más hacia la Separación, mientras “luz” simbolizaría el deseo de RECONECTARSE plenamente con todas las cosas y con todas las personas. Esta forma de volver a encuadrar el término es una cuestión de discreción personal. Si no se sienten listos para usarlo, está bien. Todas las cosas pasan en su momento perfecto.
La idea misma de permanecer en 3D estipula que una persona estará consciente (en la luz) acerca de ciertas cosas, y subconsciente o inconsciente (en la oscuridad) acerca de otras cosas. No esperamos que se engullan e integren todo lo que les estamos diciendo de un gran trago. Más bien, la intención es que las palabras que estamos diciendo sean semillas, plantadas en los campos de su mente y corazón. Semillas que un día traerán mucho fruto.
Tampoco estamos sugiriendo que experimenten a propósito con fuerzas o ideas que su espíritu les dice son “inapropiadas” para su crecimiento en este momento. Eso sería de locos. Sus motores internos e intuiciones, respecto a la conciencia y la curiosidad, fueron instalados en su interior para mantenerlos firmemente en su propio camino personal. No dejen que nadie, y menos que nada nosotros, los desviemos de seguir esa guía. No hay mandatos en la Reconexión... sólo una expansión de opciones.
Muchos de ustedes están recibiendo estímulos para explorar estilos de vida que previamente consideraron eran tabú o inmorales. Podemos sentir que muchos están frenando el avance de esas búsquedas porque tienen miedo, especialmente de ser tomados por algo que es más grande que ustedes. Y les decimos, Amigos... ¡vayan adelante y tengan miedo! ¡Tengan mucho miedo! El “algo” al que le temen siempre será sólo otro aspecto de USTEDES MISMOS – el YO que existe a Niveles más Expandidos de Conciencia. No vayan allá a menos que estén listos. Nada es malo, en sí y por sí mismo. Es sólo la actitud de ustedes hacia algo lo que lo convierte en tóxico o nutritivo para ustedes.
¡Una vez que conozcan y acepten sus sombras, nunca más serán los mismos! Pero hasta que estén listos para confrontar y aceptar estos aspectos poderosos, es mejor que permitan que las “Fuerzas Oscuras” hagan su trabajo. Permítanles desviarlos hacia algo menos amenazador. Entonces, y sólo entonces, pueden continuar siendo trabajados, en muchos niveles, y expandidos hasta estar en una posición donde ninguna persona, o situación pueda intimidarlos nuevamente.
No será fácil entregar la programación de una vida. Ciertamente, estamos hablando de la programación de MUCHAS vidas. Los “hombres de la bolsa” salen de los oscuros armarios del alma hacia la luz y revelan quienes y qué son en realidad: sentimientos y emociones que previamente fueron evitados y encerrados bajo llave. En este momento, aunque siempre está el “peligro” remanente de perder sus “vidas” (otra vez)- ahora estas sombras regresan para ponerlos a prueba- para determinar si están listos para ser todo lo que realmente son.
El Velo del Olvido mantiene al conocimiento afuera de su cuerpo espiritual. La Capa de Ozono de su Planeta mantiene a la “luz solar” afuera de su Cuerpo Planetario. El Sistema Inmunológico mantiene a los “invasores extranjeros” afuera de su Cuerpo Físico y un “virus” llamado UNIDAD se los come a todos ellos. El poder, la CURA, es integrar a un “invasor” y redefinirlo como “Yo”.
Sus yoes oscuros y olvidados llaman a la puerta ahora desde los tachos de basura y las tumbas y profundidades del subconsciente. ¿Pueden darle la bienvenida a estas energías a medida que regresan a casa al UNO? ¿Los llamarán una infección, o una INFUSIÓN?
Se hallan ante el portal de una tierra nueva y exótica. Cristo dijo: “He aquí que llego rápidamente”. Realmente, la Energía del Cristo Cósmico ya está aquí. Vive dentro de USTEDES. Pero, como cuando apareció en el planeta por vez primera, no se ve como pensamos que se vería. La conquista de la Oscuridad por la Luz produciría un retorno a la frialdad y esterilidad de la Razón Deificada. El eclipse de la Luz por una Energía Femenina Encolerizada regresaría a la creación a una sensación de “vacío” y “caos”. Sólo cuando el “león se tienda junto al cordero” verán todos lo que anhela su corazón. Sólo al entrar en un territorio a desconocido, a veces temible, a veces gris, ganarán acceso al resto del espectro de colores que está simbolizado por el arco iris. Y entonces, oh, mis amigos... ese arco iris bañará todas las cosas en la sagrada promesa de que nunca más habrá necesidad de destruir (o exorcizar) aquello que se creó. Estamos hablando ahora de toda creación, no sólo aquella que popularmente se considera hermosa o inteligente.
Éste es el camino que se halla ante ustedes. No es un camino fácil. Hay quienes los alentarán para que rechacen toda oscuridad, y acepten sólo la luz. Rodéense de amor y olvídense de todo lo demás. Simplemente deben recordar que es tan fácil ser cegado por la luz como lo es ser cegado por la oscuridad. Ya se les advirtió que muchos podrían impedir e impedirían seriamente su crecimiento y vendrían disfrazados como “Ángeles de Luz.”
Nuestra pregunta es: “Si esta forma de pensar (separada) hace poderosas a las personas, ¿por qué continúan huyendo de las cosas oscuras, feas, o que los hacen tropezar de noche?” Uno sólo puede correr hasta cierto punto, hasta que descubre que es hora de darse vuelta y enfrentar lo que lo persigue.
El miedo llama a la puerta. La fe responde. Y entonces, ustedes consiguen conocer a otra pieza más de quiénes son. ¿Amigo o Enemigo? Todo es cuestión de perspectiva. Es una decisión que cada ser puede tomar por sí mismo. Ese es el corazón mismo de la soberanía humana, el núcleo mismo de la Creación Consciente.
Disfruten el Viaje, mis Amigos. Nosotros siempre estamos aquí.



(*) Los buenos y los malos. En informática se utiliza el término sombrero blanco para los hackers que descubren fallas en el sistema y avisan para que se corrijan, en tanto los de sombrero negro buscan sacar provecho de ellas.
(**) http://spiritual-endeavors.org/seth/ (sitio en inglés)
Canalizado por Daniel Jacob - <www.reconnections.net>
Derechos de Autor, 1992-2004, por Daniel Jacob. Reservados Todos los Derechos. Puede ser copiado y compartido con propósitos de crecimiento personal y/o búsqueda. Toda reproducción con fines de lucro requiere del permiso escrito de Reconnections, Inc.
Título en inglés: Dark forces and the coming transformation
Traducción: Susana Peralta
Canalizaciones relacionadas con esta transmisión: El Gran Juego, Enfrentándonos con los Trastornos Psíquicos, Los Sueños de la Mente Colectiva, La Tierra Intermedia, Cómo Se Forman Los Universos, Los Niños de las Estrellas, El Trabajo con la Sombra, La Cura, La Oscuridad y la Luz que se hallan en el sitio <www.manantialcaduceo.com.ar/libros.htm

lunes, 12 de junio de 2017

TENER FE



Justamente hoy que me levanto plena en mi corazón de fe... encuentro esta hermosa reflexión de Katiuska Goldcheidt sobre la fe:

Tener fe es “aceptar” lo que Dios permite en nuestra vida aunque no lo entendamos, aunque no nos guste. Si tuviéramos la capacidad de ver el fin desde el principio tal como él lo ve, entonces podríamos saber por qué a veces conduce nuestra vida por sendas extrañas y contrarias a nuestra razón y a nuestros deseos…

Tener fe es “dar” cuando no tenemos, cuando nosotros mismos necesitamos. La fe siempre saca algo valioso de lo aparentemente inexistente; puede hacer que brille el tesoro de la generosidad en medio de la pobreza y el desamparo, llenando de gratitud tanto al que recibe, como al que da.

Tener fe es “creer” en lugar de recurrir a la duda (que es lo más fácil). Si la llama de la confianza se extingue, entonces ya no queda más remedio que entregarse al desánimo. Para muchos creer en nuestras bondades, posibilidades y talentos, tanto como en los de nuestros semejantes, es la energía que mueve la vida hacia grandes derroteros.

Pero todavía hay una forma más elevada de creer. Saber que nuestra vida está en las manos de Dios y que él es quien cuida de nosotros. Tener fe es “guiar, dirigir” nuestra vida, pero no con la vista, sino con el corazón.

La razón necesita muchas evidencias para arriesgarse, el corazón necesita sólo un rayo de esperanza. Las cosas más bellas y grandes que la vida nos regala no se pueden ver, ni siquiera palpar, sólo se pueden acariciar con el espíritu.

Tener fe es “levantarse” cuando se ha caído. Los reveses y fracasos en cualquier área de la vida nos entristecen, pero es más triste quedarse lamentándose en el frío suelo de la autocompasión, atrapado por la frustración y la amargura. Tener fe es “arriesgar” todo a cambio de un sueño, de un amor, de un ideal.

Nada de lo que merece la pena en esta vida puede lograrse sin esa dosis de sacrificio que implica desprenderse de algo o de alguien, a fin de adquirir eso que mejore nuestro propio mundo y el de los demás. Tener fe es “ver” positivamente hacia adelante, no importa cuán incierto parezca el futuro o cuán doloroso el pasado. Quién tiene fe hace del hoy un fundamento del mañana y trata de vivirlo de tal manera que cuando sea parte de su pasado, pueda verlo como un grato recuerdo.

Tener fe es “confiar” pero confiar no sólo en las cosas y en las personas, sino en el Dios que obra, actúa y habla a través de las personas. Muchos confían en lo material, pero viven relaciones huecas con sus semejantes. Cierto que siempre habrá gente que lastime y traicione tu confianza, así que lo que tienes que hacer es seguir confiando y sólo ser más cuidadoso con aquel en quien confías dos veces.

Tener fe es “buscar” lo imposible; sonreír cuando tus días se encuentran nublados y tus ojos se han secado de tanto llorar. Tener fe es no dejar nunca de desnudar tus labios con una sonrisa, ni siquiera cuando estés triste, porque nunca sabes cuándo tu sonrisa puede dar luz y esperanza a la vida de alguien que se encuentre en peor situación que la tuya.

Tener fe es “andar” por los caminos de la vida de la misma forma en que lo hace un niño. Tomados de la mano de nuestro padre. Tener fe es dejar nuestros problemas en manos de Dios y arrojarnos a sus brazos antes que al abismo de la desesperación.

Reflexión; Fe es descansar en Dios para que nos cargue, en vez de cargar nosotros nuestra propia colección de problemas.

“Que en tu vida haya suficiente fe para afrontar y esperar que las situaciones difíciles cambien, y la necesaria humildad para aceptar que muchas veces el que tiene que cambiar, eres tú”

Mi Diluvio de Besos Para Ti
Katiuska

FUENTE: http://katiuskagoldcheidt.com/tener-fe/